Gráfico del factoring y el confirming sobre el total del circulante

¿Por qué el factoring y el confirming suponen ya el 93% de la financiación del circulante?

A pesar de que la actividad de las entidades de Factoring y Confirming se redujo un 1,78 % en 2020 según datos de la Asociación Española de Factoring (AEF) crece la participación de ambos productos en el global de la financiación del circulante de las empresas españolas, hasta alcanzar el 93 %.

Tomando como referencia los datos del Boletín Estadístico del Banco de España y de la AEF, la cartera de circulante acabó con un saldo final proyectado en 2020 de 39.898 millones, entre entidades de crédito y entidades de Factoring & Confirming, de los que 37.149 correspondieron a estos instrumentos, según la inversión declarada a la AEF.

El peso del 93% es el más elevado de los registrados hasta la fecha y supone un crecimiento espectacular, teniendo en cuenta, que hace solo tres ejercicios, el peso era inferior al 70%.


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En este sentido, la presidenta de la AEF, Alma Abad explica que esta actividad “ha sido y es la fórmula para la gestión, financiación y cobertura de riesgo de las empresas más apreciada y significativa entre las existentes en el panorama financiero español”.

¿Por qué crece este interés?

En 2020, un año que ha impactado de lleno a las pymes, las grandes empresas han querido estar a la altura de las circunstancias y han optado por estos mecanismos que alivian dificultades de clientes y proveedores.

La apuesta de grandes cadenas de distribución como Mercadona e Inditex por el confirming ha permitido que la actividad de la gestión del pago a proveedores crezca un 4,5 % en España durante 2020, superando los 93.000 M, esto es, un 51,32 % del total de cesiones.

José Luis Riera, CFO del Grupo Gedesco explica el atractivo de este producto financiero.

La variante más extendida consiste en que una empresa,  “en lugar de organizar directamente el pago a sus proveedores en la fecha de vencimiento de estas cuentas por pagar, instruye a una tercera parte que administre esos pagos a vencimiento”.

Es decir, la entidad financiera, bancaria o no bancaria, recibe del cliente el encargo de gestionar y administrar el pago a sus proveedores.

“Esta entidad que recibe el mandato tiene la posibilidad de ofrecer a los proveedores el anticipo de esos pagos. Es decir está ofreciendo financiación de circulante a esos proveedores para que, en lugar de cobrar a vencimiento puedan adelantar el cobro de sus facturas. Estas van a ser pagadas, no por vía directa de su cliente, sino por la entidad que administra y centraliza el pago”.

Por tanto, si hay posibilidad de adelantar el pago hay posibilidad de dar oxígeno… “Es un producto que entra de lleno en la financiación de circulante porque esos proveedores, en lugar de recibir el cobro de sus clientes a 40 días pongamos por caso, lo pueden anticipar, van a mejorar sus días de cobro, sin que afecte en nada los días de pago de la empresa que hace el mandato a la entidad que va a administrar el pago, indica Riera.

Los datos

Como decimos, la actividad de confirming aumentó en España un 4,56% en 2020, hasta los 93.540 millones.

Si bien, si tenemos en cuenta el total de cesiones (Factoring y Confirming) ascendió en 2020 a 182.264 M frente a los 185.559 alcanzados en 2019 (-1,78 %).

Y es que, el Factoring, que ha aumentado a una velocidad media muy superior al PIB, ganando más de 4 puntos en los últimos diez años, en 2020 se vio impactado por la pandemia cayendo un 7,67 % (supone el 48,7 % del total de cesiones).

En concreto, el Factoring nacional, cedió un 8,33 % hasta los 66.928 M y dentro de este, se contrajo más el volumen de Factoring “con recurso”, aquel en el que la entidad financiera no cubre el riesgo de insolvencia del pagador de la factura.

En ese caso se situó en los 21.183 M (-11,43 %); mientras la modalidad de “sin recurso”, que cubre el riesgo de insolvencia, cayó prácticamente la mitad, -6,82 %, hasta los 45.745 M.

Es decir el Factoring nacional que cubre el riesgo de insolvencia supone más del 68 % del que se realiza en España. En cuanto al Factoring internacional, mermado por la bajada de las exportaciones, se redujo un 5,59 % hasta 21.796 M.

Con respecto a otros países del entorno, España, todavía está muy por debajo de Reino Unido, pero se sitúa a la cabeza en Europa en la utilización de estos instrumentos y herramientas de pago de crédito comercial.

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