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Informe ‘Situación España’ de BBVA Research

La falta de solvencia empresarial: una piedra en el zapato para la recuperación económica

Los economistas del BBVA ponen el énfasis en la necesidad de llevar a cabo una recapitalización de las empresas a través de ayudas directas desde las administraciones públicas

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Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico del BBVA

Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico del BBVA, en una imagen de archivo

El aumento de la presión fiscal y los problemas de solvencia de las empresas serán los principales obstáculos en el camino de la recuperación económica en España para los próximos años. Así lo señalan los economistas del BBVA quienes, a pesar de esta situación prevén un crecimiento del 7% en el PIB para 2022.

Los economistas del BBVA ponen el énfasis en la necesidad de llevar a cabo una recapitalización de las empresas a través de ayudas directas desde las administraciones públicas para garantizar que el coste-ajuste se genere con el menor daño posible durante 2021 y 2022.

La definición de estrategias adecuadas para abordar la reestructuración de deudas en las empresas se divide en tres fases: contención, transición y estabilización. Este comienzo de 2021 todavía está marcado por la primera fase, donde predominan los procesos de moratoria, periodos de carencia, refinanciaciones y suspensión de concursos acreedores, por lo que “necesitamos ir trabajando hacia una fase de transición, más enfocada a cómo mejorar la eficiencia en la reestructuración de los nuevos procesos empresariales”, tal y como señala el director de BBVA Research y economista jefe de BBVA, Jorge Sicilia.

Asimismo, el experto subraya la necesidad de planificar la última fase, de estabilización, con un previsión a medio y largo plazo donde reinen las medidas de carácter permanente para combatir el endeudamiento excesivo que se haya podido acumular como resultado de esta crisis sanitaria.

Además de los problemas de solvencia, el aumento de la presión fiscal respecto a otras recesiones y la ausencia de medidas necesarias para “crear las condiciones de una recuperación más vigorosa y sostenible”, son otros de los riesgos que señala la entidad en sus previsiones.

“Parte del déficit público se explica por los programas de gasto que han sido necesarios –y lo siguen siendo- en la protección del tejido productivo. Pero cuando no sean necesarios, estos gastos no se tienen que consolidar, sino que se deberá de retirar estas medidas tan pronto como la recuperación económica sea un hecho para aliviar la presión fiscal”, explica el responsable de Análisis Económico del BBVA, Rafael Doménech.

En este sentido, Doménech señala la necesidad de elaborar  un plan de consolidación fiscal a medio plazo que pueda garantizar el apoyo desde el sector público a la actividad económica, pero también la puesta en marcha de un plan de salida a largo plazo que permita la consolidación económica.

Riesgos en el escenario mundial 

A nivel global, el principal riesgo negativo que podría alterar las previsiones de la entidad está relacionado con el empeoramiento de la situación sanitaria debido a un aumento de contagios o a la ausencia de la eficacia de las vacunas y tratamientos. Además, se suma la desglobalización y las posibles tensiones financieras, geopolíticas y sociales.

En contra, como riesgos positivos a nivel global que podrían alterar al alza las previsiones, los economistas señalan la rápida recuperación de China, los estímulos fiscales y monetarios adicionales o una mayor rapidez en la distribución de las vacunas.

Variación al alza en la previsión para 2022

A pesar de estos obstáculos, el  informe ‘Situación España’ de BBVA Research, prevé un crecimiento del 5,5% en 2021, tras haberse registrado una contracción del PIB español aproximadamente un 11% en 2020.  Así, según los economistas de la entidad, la aceleración de la actividad económica a partir de la segunda mitad de este año podría hacer crecer el PIB un 7% en 2022.

De esta forma, se revisa al alza la estimación de crecimiento del PIB para 2020 desde el -11,5% al -11,0%, pero se reduce la previsión de crecimiento para 2021 en 0,5pp hasta el 5,5%. Esto último se explica por el deterioro observado en la UEM como consecuencia del incremento en los contagios, el aumento de la incertidumbre registrado en España por la tercera ola, y el agotamiento de algunas de las políticas de demanda.

Aunque el balance de riesgos sigue siendo negativo, tampoco se pueden descartar escenarios más positivos como consecuencia de la llegada de los fondos Next Generation UE. Resulta especialmente importante la creación de consensos alrededor de la aprobación de medidas que puedan adelantar el impacto de los recursos provenientes de Europa y que maximicen su efecto mediante las reformas necesarias.

A final de 2022 se recuperarán los niveles del 2019

“En el segundo semestre de 2022 pensamos que podría haber una recuperación del nivel de actividad que teníamos en diciembre de 2019”, el responsable de Análisis Económico del BBVA, Rafael Doménech, durante la presentación del nuevo informe publicado por el BBVA.

El éxito en la campaña de vacunación será la condición indispensable para la recuperación económica que prevé la entidad para 2022. En este sentido, los expertos dibujan un mapa favorable donde los países desarrollados tendrán un suministro por encima de su población. “No todos lo tienen a su disposición, pero lo tendrán en los próximos meses”, han señalado.

Desde el BBVA apuntan a que la recuperación económica se dará de manera desigual por sectores. Mientras que habrá algunos como la hostelería y el turismo, cuya recuperación tardará un poco más; otros sectores incluidos dentro de la industria y con relación con las exportaciones o el sector agroalimentario “recuperarán estos niveles relativamente pronto”.

Desaconsejada otra subida del salario mínimo

Preguntados por la posible subida del salario mínimo, los economistas han rechazado una nueva subida y recomiendan esperar a momentos donde haya una recuperación más consolidada que permita “considerar si son recomendables estos incrementos”.

“Por el momento no pensamos que sea el momento de realizarlo, ya que es necesario analizar qué efectos han tenido las anteriores subidas y estudiar si existen políticas más indicadas para reducir la pobreza y la desigualdad”, señala Jorge Sicilia. “En general tendríamos que considerar que estamos en un proceso todavía de destrucción de puestos de trabajo. Hay una capacidad sin utilizar relativamente importante dentro de la economía y, por tanto, tenemos un proceso de incrementos relativamente elevados cuyos efectos no se han podido valorar”, concluye. 


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