Revista Economía 3

Josep Roca: “Nos falta innovación para mostrarnos al mundo”

La entrevista con el sumiller del Celler de Can Roca abre el especial Vinos y más

Josep Roca: “Nos falta innovación para mostrarnos al mundo”

Imagen cedida por Celler Can Roca

Hablar con Josep Roca de vino es vivir la poesía y los caldos de la Comunitat Valenciana. Tal y como él mismo reconoce están ganando creatividad e innovación y los bodegueros están preocupándose por recuperar variedades locales como la Bobal, la Meseguera o la Giró. De hecho, él confirma que “probablemente, este sea el mejor momento de los vinos valencianos”.

-¿Cómo valoras el trabajo que están realizando las bodegas valencianas?
– Están en un momento muy dulce en creatividad e innovación, de volver al pasado, de recuperar variedades locales y de exaltación de uvas como la Bobal, la Merseguera o la Giró. Además, hay distintas realidades en la Comunitat Valenciana que van desde vitificaciones muy precisas a aires de libertad, sensación de movimiento, curiosidad, crecimiento y madurez conceptual.
En definitiva, se trata de una zona en la que podemos observar ese litoral mediterráneo con muchas luces y muy pocas sombras y con una capacidad de mostrar y de respirar mediterráneo en la botella. En mi opinión, es probablemente el mejor momento de los vinos valencianos.

– A pesar del momento que estamos viviendo como consecuencia de la pandemia…
– Sí, la naturaleza te da lecciones, tienes que comprenderla, escucharla y aceptar tú pequeñez pero, a la vez, aprovechar el talento, ya que actualmente hay muy buen hacer detrás de las bodegas y pienso que es un momento para estar muy pendiente de lo que pasa en la Comunitat Valenciana.

– Se están poniendo de moda vinos con menor crianza y menos barrica. ¿Qué opinión te merecen estos vinos?
– Podríamos decir que a veces menos es más. Es verdad que desde el mediterráneo hemos buscado una aproximación a los vinos de corte más atlántico, de empaque y de volumen y con crianzas muy largas. Es cierto también que el Mediterráneo te permite hacer vinos que tengan una franqueza, una pureza en el estilo y una delicadeza. Además, hay uvas como la Mandó que no te piden potencia, la Forcallà o la Verdil que nos muestran que hay otro camino, teniendo en cuenta que el Mediterráneo es ligereza y a la vez contención y que la juventud no quiere decir que sea un vino pequeño sino que tiene que ser un vino accesible pero también hay que pensar que es una manera muy interesante de aproximarlo a la cocina que representa toda la Comunitat Valenciana.


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