Datos hasta septiembre

La pandemia hace mella en la recaudación de impuestos cedidos que cae un 25% en CV

La ATV espera que la cifra relativa a Sucesiones se iguale a la del año pasado, en septiembre continúa un 5% por debajo, más complicado es recuperar Transmisiones y AJD que caen un 26 y 23% respectivamente; mientras el juego se reduce a la mitad

No cabe duda que los efectos de la pandemia en la economía se dejan sentir también en los ingresos tributarios y en este caso concreto en los estatales cedidos a las comunidades autónomas que, en la Comunitat gestiona, recauda e inspecciona la Agència Tributaria Valenciana (ATV) bajo la dirección de Sonia Díaz.

Hablamos en concreto de sucesiones; donaciones; transmisiones patrimoniales y societarias y actos jurídicos documentados (AJD); así como los relacionados con el juego, cuya recaudación corriente cae en conjunto hasta septiembre un 24,7% y pasa de 1.151,7 millones en 2019 a 866,9 actualmente.

No obstante, la ATV no da por perdida esa cuarta parte de los ingresos que no se ha logrado recaudar en los nueve primeros meses del año, tal y como aparece en el portal de GVA Oberta; y por lo menos, en cuanto a Sucesiones espera si no igualar, acercarse lo máximo a la recaudación del pasado año.

También hay que tener en cuenta que hasta que no se levantó el Estado de Alarma no se reactivaron los plazos tributarios.

Sucesiones supuso hasta septiembre del año pasado casi el 14% de todo lo recaudado hasta la fecha. De momento, el importe de la recaudación respecto a entonces baja un 5% y se sitúa en los 151,4 millones frente a los 159,6 millones acumulados hasta septiembre de 2019.

De hecho y según la lógica, un mayor número de decesos debe tener su correlación a efectos tributarios en cuanto a herencias.  No obstante, el periodo que se establece para presentar las liquidaciones en herencias es de seis meses, con la posibilidad de otros seis meses de prórroga, es decir, puede haber herencias ahora que se vean reflejadas en el presupuesto de ingresos del próximo año.

Si bien, por lo que respecta al grueso de los impuestos cedidos, Transmisiones Patrimoniales, que en volumen supone un 57% del total (si tomamos como referencia la recaudación hasta septiembre de 2019), este ejercicio se contrae un 26,48%, y pasa de una recaudación corriente de 657,6 a 483,5 millones, 174 millones menos.

Por su parte, el de Actos Jurídicos y Documentados (AJD) –que representaba el año pasado hasta la fecha el 18% del montante–, también registra caídas de ingresos en este caso: 46,5 millones menos (-23%).

Dado que el comportamiento en Transmisiones Patrimoniales es elástico a la economía, es decir si la economía va bien Transmisiones suele repuntar, mientras que si la economía flojea, las operaciones entre particulares de compraventa se resienten; la ATV ve difícil remontar toda la caída. Lo mismo ocurre con la compra de vivienda nueva sometida IVA y AJD.

Por lo que respecta a las operaciones societarias, la recaudación cae un 5%, un dato que no debe interpretarse totalmente como positivo ya que grava el cierre de las empresas, se recauda por la disolución de sociedades, por tanto si acaba creciendo es que se cierran o liquidan más empresas.

El juego lastrado por el cierre de establecimientos

No obstante, porcentualmente la partida más afectada es la recaudación corriente generada por los tributos relativos al juego, dado que la actividad ha estado paralizada durante meses y con restricciones de aforo una vez levanto el Estado de Alarma. Prácticamente caen a la mitad, de casi 114 millones a 63.

Aunque la GVA Oberta ofrece el dato relativo al impuesto de Patrimonio hemos preferido no incluirlo, porque la Agencia Tributaria Estatal todavía no ha hecho el volcado de datos de la campaña de Renta y Patrimonio de este año, con lo cual la GVA no conoce todavía lo que percibirá finalmente la Comunitat por estas figuras impositivas. A cierre de 2019 fueron 151,6 millones frente a los 159 de un año antes.

Si hacemos referencia al derecho reconocido, que comprende tanto el importe ingresado (recaudado) como el pendiente de ingreso (aplazado, suspendido)… En este sentido la caída es de un -24,41%, algo más suavizada por las expectativas pendientes de ingreso, pero igualmente lastrado fundamentalmente por la evolución del mercado inmobiliario como comentamos anteriormente.

Será decisivo por tanto el comportamiento de la economía y la confianza de los consumidores en este último trimestre del año.

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