Los accionistas de Urben ratifican a José Pastor como su administrador único

Destaca la ausencia de Carlos Turró quien reclama desde hace años el control de la empresa e intentó frenar la cita, publicando un anuncio en prensa que deslegitimaba la convocatoria de Junta hecha por Pastor

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José Pastor, en una imagen de archivo acompañado por sus hijas

Urbem celebra su Junta General de Accionistas sin sobresaltos y José Pastor resulta ratificado como administrador único de la compañía. Destaca la ausencia de Carlos Turró quien reclama desde hace años el control de la empresa.

Si explicábamos justo antes del estallido de la pandemia lo que parecía el final de la guerra con Cleop por hacerse con el control accionarial de la compañía, los acontecimientos demuestran que la calma sigue siendo tensa.

Al parecer, Carlos Turró intentó frenar la cita, publicando un anuncio en prensa que deslegitimaba la convocatoria de Junta hecha por Pastor, al atribuirse él la condición de administrador. De este modo aludía que la convocatoria de Pastor no contaba con garantías legales “carece de toda validez y eficacia al no detentar su convocante facultad ni condición legal para convocar juntas” , rezaba su comunicado.

Si bien, Pastor acudió a la junta, entre otros, junto a su hija Tina, convencido de sus actos y avalado por el juzgado.

La Audiencia Provincial de Valencia confirmaba y respaldaba en dos sentencias (del 24 de febrero y 3 de marzo), los argumentos de la familia Pastor: no se puede considerar efectivo un acuerdo de aumento de capital hasta que no concluye la correspondiente escritura de ejecución en el Registro Mercantil.

Por tanto, se confirmaría de este modo que la familia Pastor tiene la mayoría del capital de Urbem “sigo siendo el administrador único de Urbem tal y como figura en el Registro”, exponía entonces José Pastor quien asegura que las sentencias convalidarían su designación como administrador único según la junta celebrada el 2o de junio de 2018, rechazando el nombramiento de Carlos Turró como administrador de la empresa producido en otra junta de septiembre de ese mismo año, al considerar que esa aprobación no contaba con el respaldo accionarial necesario para hacerlo.

“Turró no disponía de las acciones necesarias, ya que la ampliación de capital a la que tenían derecho, según le dio razón el Tribunal Supremo en 2011, nunca llegó a materializarse y por tanto cabe considerar el capital de Urbem  en 8M y no en 12M como él declaró en 2018 adoptando un acuerdo fraudulento”.

Según la familia Pastor, el reparto accionarial efectivo “se mantiene como en 2006”, es decir, con algo más del 64% bajo el control de la familia y poco menos del 36% en manos de Mebru que en su día compró Cleop a la familia March, antigua socia del grupo Urbem.

En 2011, el Tribunal Supremo concedió a Mebru/Cleop un plazo de 15 días para suscribir nuevas acciones hasta poder alcanzar la mayoría del capital social, pero según explicó Pastor nunca llegaron a desembolsar su importe (ni tampoco permitieron a los socios fundadores en dos ocasiones desembolsar el resto); “por tanto carecen de nuevos derechos políticos y económicos “.”Y a pesar de ello, han pretendido durante estos últimos años ostentar una ficticia mayoría que nunca llegaron a adquirir ni desembolsar. Ni la Audiencia Provincial ni el Registro Mercantil de Valencia han aceptado esta pretensión que han intentado sostener, incluso por la vía penal (en la que ahora tendrán que retractarse)”, ha insistido durante este tiempo José Pastor.

La familia considera, que una vez termine el proceso de ejecución de la ampliación de capital, por la que llevan años pleiteando, los Pastor controlarían en torno al 55% del capital, aunque ese porcentaje podría llegar a aumentar, pues Cleop tendría apenas un 12 % de acciones de Urbem no pignoradas tras la ampliación.

“Y es que para comprar la parte de la familia March Turró tuvo que endeudarse y no está devolviendo ni el principal ni los intereses de esos créditos, por lo que las entidades bancarias han vendido dichos créditos y y subastado las acciones que eran la garantía de los préstamos”. De esta forma, mediante las subastas, la familia Pastor ostentaría ya el 55% del capital, pero cree Tina Pastor que a medida que avancen las mismas (algunas, de momento, suspendidas), Mebru podría ver reducido su capital al 12% de los créditos no pignorados.

Aunque es posible reclamar en casación al Supremo, este podría tardar dos años en decidir si admite a trámite el recurso o no, además de otros dos o tres años más para emitir sentencia, con lo cual, la gestión de la empresa seguirá en manos de la familia, y el cargo de administrador único lo ostentará José Pastor.

Un cargo que ahora los accionistas de la firma han avalado, además la Junta ha aprobado las cuentas anuales y los informes de gestión de la sociedad en los ejercicio 2016, 2018 y 2019.

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