Entrevista a David Beltrán

Mármol de Alicante busca a Provia y a los arquitectos como aliados frente a la crisis

Los colores crema marfil y rojo alicante no están de moda, pero el sector espera potenciar la rehabilitación de viviendas y la ley valenciana de actividades extractivas

David Beltrán, presidente de la asociación Mármol de Alicante. /E3

La asociación Mármol de Alicante trabaja para encontrar vías de colaboración y sinergias con los promotores inmobiliarios de Provia y los arquitectos con el fin de crecer en el sector de la construcción frente a la crisis por el coronavirus, desmontando el prejuicio sobre los elevados precios de estos productos y haciendo valer sus características para la seguridad. Se enfrentan al hándicap de que en estos momentos no están de moda los colores crema marfil y rojo alicante tan emblemáticos de esta industria, pero confían en que se potencie la rehabilitación de viviendas.

Mientras se abren camino en este sector afín, están enfrascados en contactos con la Generalitat para que salga adelante la esperada ley valenciana que regule las actividades extractivas.

-Un mes después de la reunión de FIECOVA (Federación Empresarial de Industrias Extractivas de la Comunidad Valenciana) con el conseller Rafael Climent, ¿qué balance puede hacer de las medidas adoptadas o en proyecto?

-Con la Conselleria tenemos una relación muy estrecha y en este caso la reunión se centró en el momento que está viviendo el sector, y en una reivindicación histórica: regularizar las explotaciones extractivas, se estaba intentado conseguir una ley valenciana, junto con FIECOVA. También hay que tomar determinaciones para las empresas, un documento donde queden reflejados aspectos de derecho comparado, algo qué se está haciendo en otras Comunidades Autónomas, como Galicia, Baleares o Andalucía, y en otros ámbitos de la Comunidad Valenciana, como beneficiarnos del silencio administrativo positivo. También, por ejemplo, que no haya duplicidad de trámites farragosos que hacen que los proyectos mineros se eternicen.

Con la directora general de industria, Empar Martínez Bonafé, la reunión estuvo centrada en otras necesidades del sector del mármol, no extractivas, sino comercializadoras y de la realidad del día. Y surgió el compromiso por parte de la Administración de una reunión de FIOCOVA con responsables de las Consellerias de Medio Ambiente y Urbanismo, ya que hay ramificaciones de nuestra actividad que tienen que ver con esos departamentos. Con la promesa de que en esa reunión se abordarán peticiones nuestras a esas dos Consellerias

-Como uno de los pocos sectores que han enlazado la crisis anterior, que arrastran todavía, con la actual, ¿qué diferencias aprecian entre una y otra, para el sector del mármol?

-El sector que llega a este momento tenía desde 2008 grandes ajustes en marcha, algunas empresas han caído y otras han podido reajustar su situación, muchas son compañías globales, que trabajan la extracción, transformación y comercialización, y que tenían intereses en las canteras, plantas de fabricación con una gran cantidad de empleados, algunas se refugiaron en la parte de negocio que mejor tenían y otras se deshicieron de ciertas partes de la cadena de valor.

Actualmente, en 2020, tienen ciertas fortalezas algunas de ellas, pero llueve sobre mojado ahora con esta situación en el caso de otras que iban con las fuerzas justas y no han podido aguantar.

-¿Han empezado a remontar la caída del 50% de las ventas que difundieron en mayo con la recuperación de pedidos? ¿En qué mercados resulta más acusada la crisis para las exportaciones y cuáles son más propicios? ¿Qué previsión tienen para cerrar 2020?

-Somos un sector netamente exportador, necesitamos mercados clave para nosotros como China, Europa, Emiratos Árabes Unidos, Brasil y otros que están sufriendo ahora especialmente la crisis por el coronavirus, y en la zona de los países árabes también nos llegan noticias de que están mal.

Cuando quedaron actividades esenciales, al principio de la pandemia, como exportadores pudimos escapar como sector estratégico, pero luego coincidió también con que después en los países árabes ya habían salido del Ramadán, se unieron dos cosas, fue positivo unas semanas, pero ahora que volvemos a la normalidad, el efecto Covid nos ha afectado: no se ha retomado el ritmo de pedidos, hay cortos compromisos, pero no una cartera fuerte.

Se ha tenido que recurrir a los ERTE. El Grupo Levantina se acogió a un ERTE productivo y ha llegado la buena noticia de que se han alargado los ERTE, para ir incorporando a toda esa gente a sus puestos de trabajo. Ojalá volvamos pronto al nivel de antes, lo veo difícil.

Realmente, solo estuvimos parados un día, por incertidumbre con aquel decretazo del Gobierno a finales de marzo, y la crisis nos ha afectado después de Semana Santa.

-El sector de la construcción declara su fortaleza en Alicante por la demanda de vivienda para turismo residencial, ¿qué sinergias pueden aprovechar los productores de mármol? ¿Qué relación mantienen con los promotores de Provia o con otras asociación empresariales del ramo?

-Hay un hándicap importante nuestro, ahora mismo los colores crema marfil o rojo alicante no están de moda, hay demanda de mármoles blancos y negro vistoso, para las cocinas y se ve en las revistas de decoración. En su momento sí estuvo de moda el crema marfil, pero ahora no se utiliza. En esto podemos influir muy poco: las modas son pasajeras y hay que esperar a que cambien.

También ocurre que nos relacionan con un producto de lujo y tratamos de que nos tomen como algo más asequible. De hecho, hemos tenido contactos con arquitectos para traducir nuestras líneas de seguridad y que consideren el mármol no como un material genérico, somos conscientes de que hay un grado de responsabilidad importante del arquitecto en cada construcción. Hemos retomado también ese aspecto de que a veces creen que el mármol es intocable por precios y no es verdad. Por comparar, se puede decir que ocurre como con los coches: hay caros y baratos.

Con la asociación de promotores Provia, tenemos pendiente una reunión en la que poder ver porqué no se utilizan nuestras piedras.

-¿Qué medidas fiscales y económicas urgen para relanzar su actividad y crecimiento? No solo a corto plazo, para amortiguar la actual recesión, sino más a largo plazo, por los problemas estructurales de esta industria.

-Primero, regularizar el sector nos daría seguridad jurídica y posibilidades de crecimiento, y también nos hacen falta nuevas formas de poder usar los avales y los depósitos con la Generalitat como en País Vasco y otras zonas de España, porque te apalancan financieramente y muchas empresas no lo pueden conseguir.

Además de eso y del Plan Agiliza de la Conselleria, creemos que la obra pública puede reactivar la economía, también se puede fomentar la reutilización de los áridos que generamos para la construcción, no acumular ese subproducto, que causa un gasto, para moverlo después, cuando tiene buena salida para la obra civil, por ejemplo, y de esta manera cerramos la economía circular. Ya se han aprovechado los áridos en obras del AVE y ahora se mueve bastante por el puerto de Alicante para la exportación.


“La obra pública puede reactivar la economía y también se puede fomentar la reutilización de los áridos que generamos para la construcción”

Igualmente, creemos interesante la utilización de los productos medios que se generan en las canteras para la regeneración litoral. Y se puede conseguir la reactivación económica con la rehabilitación de viviendas para el particular, tanta fachadas como interiores.

En los temas laborales, hay que simplificar la tramitación compleja de los ERTE y aprobar su prolongación. Y para la Formación Profesional, parte del sector ha evolucionado con la implementación de nueva maquinaria control numérico y tecnologías robotizadas, ahora hay que avanzar en la especialización, hemos realizado un intento de acercamiento al instituto Cavanilles de Alicante y hay una beca de la Fundación Bancaja de formación dual para aprovechar ese potencial, con 25-30 máquinas en la provincia de Alicante. Ahora el problema que tenemos con la cualificación del personal es que o conoce el producto o el manejo de la tecnología, pero no ambas cosas, es un gap que hemos detectado.

Aparte de estos campos de mejora, en 2020 estaba previsto que estuviéramos en la Feria de Verona (Italia), pero no se sabe si se va a anular o no y, en todo caso, será una edición muy light, con lo que este año no vamos a estar, por seguridad y sentido común, y pedimos a la Generalitat reutilizar esos fondos previstos para el evento en otras acciones para la promoción internacional. Sí pudimos estar en la Feria de Valencia, pero no vamos a ir a Verona.

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