12.154 de las 22.450 plazas ofertadas son de esa categoría

El sector turístico de la provincia de Castellón apuesta por hoteles de 4 estrellas

La provincia sólo cuenta con un hotel de cinco estrellas y en los últimos años se han perdido plazas en establecimientos hoteleros de una o dos estrellas

El Luz es uno de los hoteles de 4 estrellas de Castellón.

Hotel de cuatro estrellas y ubicado en el litoral, esa es la principal característica de los establecimientos turísticos de la provincia de Castellón. Y es que más de la mitad de las plazas hoteleras, el 54 por ciento, que oferta la provincia son de cuatro estrellas, de acuerdo con un estudio realizado por la patronal del sector Hosbec. En este informe se recoge que de las 22.450 plazas 12.154 camas están en hoteles de dicha categoría.

Del informe realizado por el área de Big Data de Hosbec se deprende que en la provincia de Castellón son los hoteles de cuatro estrellas los que más han crecido en los últimos años. Lo que ha disparado exponencialmente la oferta de camas en hoteles de esa categoría desde el arranque de este siglo. En estos 19 años, el número de camas con la calificación de cuatro estrellas ha pasado de las 1.500 del año 2000 a las 12.154 actuales

En contraposición a esa tendencia a aumentar la oferta de estancias en establecimientos de cuatro estrellas, está el hecho de que tan sólo hay un establecimiento con la calificación de 5 estrellas, el hotel balneario abierto en 2003 en el complejo turístico de Marina d’Or, que oferta 374 plazas. Desde entonces, 16 años después, no ha abierto ninguno de sus características.

De las 22.450 plazas hoteleras que ofertan los establecimientos castellonenses, según el informe de la patronal Hosbec que en Castellón está asociada con Altur, además de las citadas de cinco y cuatro estrellas, se las reparten las 1.449 de hoteles de una estrella y las 2.837 de los que tienen calificación de dos estrellas y las 5.634 de tres. Precisamente en los últimos años se ha asistido a la pérdida de camas en hoteles de 1 y 2 estrellas.

La provincia de Castellón es receptora de un turismo familiar que busca el sol y playa en torno al litoral, fundamentalmente en Vinarós, Alcossebre, Peñíscola, Orpesa y Benicàssim. A ello se ha de sumar las estancias por razones laborales de profesionales vinculados al sector cerámico que se alojan en hoteles de la capital o de Vila-real, en períodos de corta estancia.

Sobre el número de plazas hoteleras en la provincia, el presidente de Altur, Alexis de Pablo, apunta que “en ocasiones faltan y en otras sobran. Y es que hay momentos puntuales en que puede faltar alguna cama en zonas concretas de la provincia. Debería haber un crecimiento, pero sostenible. Mientras haya muchos hoteles que tienen que cerrar 4,5 o 6 meses en temporada invernal, algo no funciona. Un hotel no es rentable solo medio año”.

De Pablo, considera que la ausencia de inversiones hoteleras de relevancia en la provincia obedece a que ” no es lo suficientemente atractivo o rentable el retorno que puedan tener las camas aquí. Mientras no lo sea, no va a crecer”.

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