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Cátedra de Empresa Familiar de la Universitat de València

Proteger la tecnología y adaptarse a la cultura, claves para el éxito internacional

Válvulas Arco y Muelles y Ballestas Hispano-Alemanas comparten su proceso de internacionalización con estructuras productivas en Túnez y Turquía, respectivamente

En el marco de la Cátedra de Empresa Familiar de la Universitat de València –promovida por Edem, Ivefa, IEF y AVE, con el apoyo de Broseta y Bankia–, Válvulas Arco y Muelles y Ballestas Hispano-Alemanas (MBHA) han expuesto sus experiencias de implantación en el exterior mediante la constitución de filiales productivas y comerciales.

Así, Estefanía Ferrer, responsable del Área Jurídica y RSC y miembro de la segunda generación familiar de la valenciana Válvulas Arco, ha explicado cómo la compañía se instaló en Túnez buscando la proximidad y el servicio al cliente en una decisión de negocio consensuada por la familia, que analizó los riesgos para mantenerlos controlados.

La compañía, fabricante de válvulas para agua, gas y calefacción, que empezó a exportar en los años ’80, intensificó su vocación internacional a raíz de la crisis, cuando la mitad de sus ventas ya se orientaban a la exportación. A día de hoy, el 70% de su volumen de negocio procede del exterior, con presencia en más de 80 países.

En 2006, tras estudiar distintas opciones, entre ellas Argelia y Marruecos, dio el saltó a Túnez para estar más cerca de sus clientes del norte de África y medio Oriente. A pesar de negociar una alianza con una empresa familiar local, similar a la valenciana, “finalmente no nos pusimos de acuerdo en el porcentaje de participación, por lo que emprendimos la aventura en solitario”, ha concretado Ferrer.

Para la directiva, seleccionar y desarrollar al capital humano local, así como transferir los conocimientos y valores clave mediante procesos de socialización con empleados españoles ha sido fundamental para replicar su modelo de éxito nacional.

Asimismo, tanto el CEO de MBHA, Miguel Ruiz como Estefanía Ferrer han destacado la importancia de proteger las tecnologías y conocimientos clave, y adaptarse a la cultura y los usos del país, sobre todo cuando existen diferencias notables con España. No obstante, entre las ventajas, mencionan que para las empresas familiares la presión de los retornos a corto plazo es menor, lo que aporta una perspectiva a largo plazo y la paciencia suficiente para facilitar el aprendizaje, la adaptación y la consecución de beneficios.

En este sentido, ambos han subrayado la necesidad de estar muy bien asesorados, tener un partner financiero de referencia que facilite la operativa diaria y aportar valor añadido y nuevas facilidades al cliente local dada la nueva proximidad (una vez eliminadas las trabas arancelarias). Además, Ferrer ha insistido en la necesidad de contar con las garantías jurídicas de poder mantener la titularidad de los bienes y la libre circulación de capitales (beneficios).

Precisamente por este motivo desestimaron una inversión en Cuba, sin embargo apostaron por un centro logístico y comercial en Polonia “un país muy parecido a España en el que estamos replicando nuestra estrategia de comercialización en el mercado doméstico”, ha apuntado Ferrer.

La sesión, patrocinada por Bankia y Broseta, ha sido moderada por el socio director de Consortia, David Carnicer, y por el director de la Cátedra, Alejandro Escribá. Este último ha destacado la fuerte relación existente entre la adopción de perfiles internacionales de alto compromiso y el logro de mejores niveles de competitividad empresarial, tal y como apunta un informe recientemente hecho público. Por su parte, Carnicer ha apostado por esta opción con la ambición de que en breve podamos hablar en breve de empresas valencianas con implantación global.

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