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Empieza el crowdfunding para el primer disco flamenco-pop de Uña y Carne

La rumba neoquinqui pide pista (y pasta)

Entrevista a los socios de la productora K.O. Company, Rubén Ferrández y el cineasta y músico Carlos Salado, director del film Criando ratas

Contraportada del disco "Rumbas para el nuevo mundo". | E3

La productora alicantina K.O. Company, responsable del surgimiento del denominado cine neoquinqui con sus películas Criando ratas y Mala ruina ha vuelto a las calles. A las ciber-calles, más bien, y esta vez armados con guitarras. Y cuidado, quieren tu dinero. Por supuesto, para una causa justa y placentera, y con diferentes incentivos a cambio. El primero de ellos, que podamos disfrutar del disco Rumbas para el nuevo mundo del grupo de flamenco-pop Uña y Carne.

Uña y Carne está formado por el hombre-orquesta Carlos Salado -director de las películas- y el cantante turolense Antonio Clavería. El disco surge a partir de la BSO de Criando ratas, de la que incluye tres temas. Hoy se inicia el crowdfunding lanzado por K.O. Company en la plataforma Verkami con el objetivo de reunir 19.000 euros en 40 días. Si la campaña de microfinanciación es exitosa, tendremos en el mercado una grabación de once canciones que se llevará a cabo en el estudio de Musigrama, conocido como el templo del flamenco, y coproducido por Paco Ortega, productor musical de -ojo- Camarón, Paco de Lucía, Diego el Cigala y un largo etcétera de artistas, pero que sólo apoyado por esos tres nombres bien le vale el calificativo de “genio de la música flamenca” que le otorga Rubén Ferrández, CEO de la productora. Economía 3 ha charlado con él y, en sus propias palabras, con “el padre de las criaturas”, Carlos Salado.

-El disco “Rumbas para el nuevo mundo”, ¿es parte de un proyecto multidisplinar englobado bajo “Criando ratas”?

Rubén Ferrández (R.F.): No exactamente. Es un producto nuevo aunque contenga tres de las canciones de la película y de los mismos creadores. Sí que mantiene cierta esencia o paralelismo con Criando ratas, pero no se puede decir que forme parte de un universo transmedia. Sólo son los mismos creadores sobre el mismo concepto; canciones de rumba callejera, y también divertida, que no tienen exactamente la misma textura de la película.

Carlos Salado (C.S): Aproveché Criando ratas para meter ahí tres de las rumbas más callejeras que tenía compuestas, aunque otras muchas se quedaron en el tintero. Pero los temas incluidos en la banda sonora generaron casi más demanda que la propia película, gente de Argentina, Panamá, Colombia, Sevilla o Galicia nos preguntaba si íbamos a grabar discos, hacer conciertos, y si teníamos más canciones. Yo me decía que, por desgracia, claro que teníamos muchas más canciones pero levantar un disco, hacer videoclips, campañas, es un esfuerzo titánico al que no podíamos dedicar el tiempo necesario

-Hoy empieza la campaña de crowdfunding, ¿sois optimistas de cara a reunir 19.000 euros en 40 días?

R.F.: Ese es el reto. Nos hemos decantado por el crowdfunding porque creemos que en España no se ha explotado lo suficiente, y en otros países está funcionando de maravilla. Queríamos volver a ser innovadores y vanguardistas, con el objetivo de activar a nuestra comunidad –Criando Ratas sumó 2.7 millones de visitas y más de cien impactos mediáticos-, colocar al usuario en el centro, y sacar el disco que la comunidad quiera realmente. Es decir, si después del proceso el disco no sale, es porque la comunidad a la que nos dirigimos no quiere. Quiero dejar muy claro que no es un donativo, sino es una ayuda. Lo que realmente están haciendo es precomprar el disco.

C.S.: Con esto estamos testeando también a nuestro público, ¿es real ese apoyo? Vamos a ver si toda esa comunidad que se ha generado en las redes estaría dispuesta a pagar por algo que puede llegar en 5 meses.

R.F.: Nos planteamos, esto que nosotros amamos tanto, ¿merece la pena? No nos lo preguntaremos después de haber grabado el disco, sino que nos lo preguntaremos ahora, porque si no lo conseguimos ahora, probablemente no lo conseguiríamos después.

neoquinqui

Carlos Salado y Antonio Clavería, Uña y Carne. | E3

-Estoy de acuerdo, parece que se está viviendo un boom de interés por el universo quinqui. A raíz de “Criando ratas” empezó a moverse la etiqueta de neoquinqui, hace poco salisteis en prime-time en el programa La Sexta Columna y ya os está surgiendo competencia con otros proyectos. 

R.F.: Creo que la competencia es muy sana y hace que subamos la exigencia para lograr unos productos más interesantes que los de los demás. Ese boom que hay ahora del concepto neoquinqui, del mundo underground y callejero ha estado siempre latente en la sociedad, siempre ha sido atractivo para mucha gente. Lo que pasa es que ha habido épocas en las que la sociedad ha querido taparlo o mirar a otro lugar por los motivos que fueran, pero hoy ha surgido un grupo de gente joven que ha decidido apostar por él y han empatizado con un determinado público.

C.S.: Podría ser que estuviéramos cerca de un boom del cine quinqui. El trap ha influido mucho, ha vuelto a levantar la temática callejera, y Criando ratas también fue un gran revulsivo. Cuando la concebí, no veía ninguna propuesta cinematográfica realmente callejera y realista, e hice la película que deseaba ver. No veía que las películas actuales del mismo tema se correspondieran con lo que realmente estaba pasando.

-¿Uña y Carne es una recreación de aquellos grupos de rumba urbana de principios de los 80 que le pusieron música al fenómeno quinqui?

– C.S.: Uña y Carne está influenciado por muchos géneros. Es rumba, por supuesto, pero como músico me especialicé en orquesta sinfónica. El 90% de la música que hago es para cine y televisión. He escuchado rock, blues y de todo. Es un mestizaje que creo que tiene su propio sello y ahí reside su valía. Ahora bien, por supuesto que puede recordar a grupos de los 80 como los Chunguitos, también puede recordar a Estopa, obviamente, porque me he hinchado a escucharlos. O a lo que hizo Migue Benítez con Los Delinqüentes. Todo eso está implícito, al igual que al ver Criando ratas no se puede evitar ver a Eloy de la Iglesia. Son el origen de un género, pero intentamos que nuestra obra cuente algo más y sea especial, que tenga un universo particular. No sólo en la música, sino en todo lo que estamos creando alrededor

R.F.: Además, y esto es una opinión personal, creo que el público estaba muy cansado de los géneros “tradicionales. Creo que ha llegado un momento en que se buscan cosas nuevas. Youtube, Spotify, la digitalización, ha facilitado que todo el mundo se pueda expresar. Lo que antes estaba en círculos muy cerrados, ahora puede llegar a ser masivo. Para mí, lo más sorprendente es que artistas desconocidos, sin una discográfica detrás, sean capaces de mostrar su trabajo al mundo.

-Además, aunque en las teles generalistas se promocione a tope a triunfitos o productos fabricados en “talent shows”, eso rara vez va más allá de un público muy adolescente. 

R.F.: Y eso es muy bueno, porque la pluralidad crea cultura. La heterogeneidad y la diversidad. En el fondo, la cultura no es más que hacer sentir cosas diferentes. La llegada de estas plataformas ha hecho mucho bien, y con Uña y Carne hemos apostado por este modelo. Es una gran suerte que los artistas podamos crear sin necesidad de estar asociados a grandes entidades.

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Uña y Carne. | E3

-Tras “Mala ruina”, y si sale adelante Uña y Carne, ¿estaremos más cerca de “Criando ratas 2”?

C.S.: Eso no se sabe. Ojalá algún día pudiéramos levantarla, pero serían muchos años de nuestra vida, habría que pensarse muy bien si iniciar esa carrera.

-Me refiero a otro tipo de aventura, con una productora respaldando y las salas de cine -o las grandes plataformas de distribución- como objetivo.

C.S.: Ojalá, pero aún así, con productor, medios y presupuesto, sería también un ejercicio titánico hacer otro largometraje.

-¿Qué incentivos tenéis preparados para quienes participen según la cantidad que aporten?

R.F.: De todo. El propio disco, camisetas, sudaderas, encuentros con los artistas, visitas al backstage, conciertos privados para grupos reducidos, coloquios con ellos…Se puede ver con detalle desde hoy en Verkami. Lo importante es que con Uña y Carne hemos vuelto a apostar por un modelo independiente para hacer lo que realmente queremos hacer. Vamos a intentar que el disco sea lo más puro, lo más honrado y lo más libre posible.

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