Reportaje en tres entregas

Las corredurías de seguros, en la encrucijada legal y tecnológica ( y III )

La próxima Ley de Distribución de Seguros y el reto digital pueden poner en riesgo su actividad

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Maciste Argente durante el I Encuentro Fecor, celebrado el pasado mes de septiembre en Madrid. | E3

Una vez repasado el momento clave que viven las corredurías de seguros en el ámbito legal, charlamos con el presidente de la Federación de Corredores y Corredurías de Seguros de España (Fecor), Maciste Argente, sobre cómo la profesión encara el reto digital.

– Proliferan las plataformas que facilitan a los usuarios los trámites para adquirir seguros. Lo que puede costar días, se anuncia que se puede resolver en minutos. Los corredores, ante este mundo online, ¿qué movimientos piensan hacer? ¿Se percibe como una amenaza?

-No necesariamente como una amenaza. Tenemos que aplicar un poco de sentido común, eso no nos debe de deslumbrar. Hay, efectivamente, una parte del negocio asegurador que es susceptible de ser contratado con un clic. Nosotros tenemos que ofrecer esa posibilidad, porque los consumidores acudirán donde se encuentren cómodos.

Los corredores nos estamos adaptando en función de las características del negocio de cada uno, algunas de las plataformas digitales de éxito han sido creadas y son gestionadas por corredores. Por ejemplo, una correduría que se dedique, como es nuestro caso, al negocio industrial, donde la parte de asesoramiento y análisis es muy importante y requiere de muchas horas de estudio, resulta difícil trasladarlo correctamente a un clic, con lo cual no hay que volverse locos.  Llevo más de 40 años en la profesión, y si algo la ha caracterizado, es su capacidad de adaptación, que es enorme. Muy pocas profesiones tendrán la capacidad de adaptación que tenemos los corredores.

-¿Por qué?

-Entre otras razones, porque somos emprendedores por naturaleza. Un factor de éxito de un corredor es ir por la calle con los ojos abiertos. En Argente Correduría tenemos determinados tipos de negocio y nichos de mercado que llevan más de 30 años con nosotros, precisamente porque hemos tenido la sensibilidad de detectar necesidades en un mundo cambiante identificando nuevos riesgos y aportando la solución a su cobertura.

-¿Cómo se detectan esas necesidades?

-Por poner un ejemplo, cuando nacieron los dispositivos móviles, nadie sintió de manera inmediata la necesidad de asegurarlos. Al haberse desarrollado como lo han hecho, poseen una información muy importante que necesita ser protegida. Otra cosa más concreta, los ciberriesgos, el riesgo reputacional, la inhabilitación profesional para determinados profesionales, el lucro cesante, etc…El mundo del seguro es apasionante, porque está en continua adaptación. Riesgo-necesidad-cobertura.

-Cada avance va aparejado a un riesgo. Pero, ¿por qué es aconsejable que una persona acuda a una correduría de seguros?

-Por dos razones: porque es la única figura que representa a un profesional independiente y sin vinculaciones contractuales con ninguna compañía aseguradora, lo que le confiere una libertad enorme. De hecho, la única figura del sector que la tiene. Y, por otro lado, porque esa libertad permite buscar el producto adecuado. Los seguros industriales, además, son un mundo. El corredor aporta una visión de conjunto y valora las alternativas. Sin duda el corredor se sitúa como un auténtico especialista en riesgos y seguros.

-Para cubrir esos servicios, la mayoría de la gente puede ya tener instalado el chip de consultar a los buscadores que se anuncian por televisión.

-Lo que ahí están buscando es precio. Precio y valor no siempre van juntos. El aporte de valor en asesoramiento personalizado es la diferencia. Identificar los riesgos, asesorar sobre ellos…Somos asesores, no vendedores. Y, además, aportamos el factor servicio.

En definitiva, los corredores debemos romper con el corporativismo mal entendido. Si la sociedad supiese lo que hacemos por nuestros clientes, cómo lo hacemos y lo mucho que conseguimos en beneficio de nuestros clientes, estoy seguro de que tendríamos el favor del consumidor. Pero nuestro problema es la visibilidad.

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