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¿Cómo asumen las personas el cambio?

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Para José Manuel González de REI, “las empresas son personas y si estas se adaptan al cambio es porque hay personas continuamente habituándose al cambio. La dirección ha dejado de pensar en el día a día para pensar qué pasará dentro de unos años”.

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A su juicio, insistió el gerente de REI, “el que quiera permanecer hoy en día en el mercado necesita ese cambio y no ser conservador. El directivo es el principal motivador del mismo en la empresa. Yo al cambio le llamo movimiento y al movimiento adaptación”, aclaró.

El responsable de Isaval, David Villafranca sí que reconoció que hay resistencias a ese cambio. “Somos proclives a lanzar nuevas iniciativas proyectos, etc., pero que realmente se produzca el cambio efectivo es costoso ya que la velocidad de los directivos a veces no se acopla a la del resto de la organización”.

Ante esta cuestión, José Manuel González añadió que “la dirección es la primera que tiene que cambiar. Provocar o lanzar un cambio es fácil, el problema está en conseguirlo o seguirlo. Por ello, las personas que están al frente de esos cambios deben saber comunicar cómo se quiere conseguir e involucrar a todo el mundo y eso es lo difícil”.

Tomás Guillén apuntó en esta misma dirección que “el dirigente ve más claro el mercado y la necesidad del cambio pero el que no está en esta posición no percibe la parte estratégica y es necesario traducírsela. El problema llegará cuando la coyuntura sea buena y haya empresas que vuelvan a su zona de confort”.

Ante esta cuestión, Guillén argumentó que cuando la coyuntura es mala, todo el mundo tiene la necesidad de reciclarse y cambiar. “El que interiorice ese cambio como una de las ventajas competitivas de la empresa y un modelo a seguir para el futuro, esta empresa, aunque la coyuntura ya sea buena seguirá funcionando así. Sin embargo, el que lleva a cabo el cambio solo por necesidad, volverá a la zona de confort en la que se encontraba antes de la crisis”.

Para Emi Boix, “la cultura del cambio debe estar muy arraigada dentro de la propia organización. De hecho, lo primero que exigimos en el proceso de selección de personal es polivalencia y flexibilidad y hay personas que están dispuestas y otras no”.

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