Seat pierde 116 millones en verano pese al fin de los aranceles al Tavascan
Seat cerró el tercer trimestre con unas pérdidas de alrededor de 116 millones de euros, un resultado que llega pese a que la Unión Europea retiró los aranceles que gravaban al Cupra Tavascan, el modelo eléctrico que la compañía fabrica en China. La desaparición de ese sobrecoste no ha bastado para enderezar unas cuentas presionadas por otros factores.
El Tavascan deja de penalizar, pero no llega
Durante meses, el Cupra Tavascan cargó con los aranceles comunitarios a los vehículos eléctricos de fabricación china, una penalización que Seat venía arrastrando en su cuenta de resultados. La retirada de esas tasas por parte de Bruselas aliviaba uno de los frentes abiertos de la marca, pero el trimestre se saldó igualmente con números rojos.
Costes e inversión en eléctricos
Detrás del resultado pesan el aumento de los costes y el esfuerzo inversor que la compañía está realizando en su gama electrificada, en plena transición hacia los nuevos modelos. Es un patrón que Seat ya venía mostrando en trimestres anteriores, cuando su beneficio operativo se redujo con fuerza pese al buen comportamiento de las ventas, impulsadas sobre todo por el tirón de Cupra.
Un grupo Volkswagen también en rojo
El traspié de Seat se enmarca en un momento complicado para su matriz. El grupo Volkswagen también encadenó pérdidas en el trimestre, en su caso muy condicionadas por la situación de Porsche, además de por los aranceles de Estados Unidos y los costes de reestructuración. La filial española, con sede en Martorell, comparte así el frenazo del conjunto del grupo.







