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¿Qué es el fog computing? y ¿Cómo cambiará nuestra vida? 

La computación en la niebla o fog computing tiene varias ventajas sobre la computación en la nube que la convierten en una gran opción para redes que necesitan respuestas rápidas

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Fog Computing

Mucho se habla de las nuevas tecnologías que están inundando nuestra vida diaria. De hecho, ya el concepto de computación en la nube no es algo aislado. Cada día aparecen nuevos modelos con la intención de descentralizar y agilizar los procesos. El fog computing forma parte de esos nuevos modelos que buscan dejar la computación centralizada en el pasado y apuesta por una informática distribuida o local que avanza de la mano con lo que hoy llamamos el internet de las cosas (IoT).

Si bien algunas personas creen que la computación centralizada es mucho mejor que la local, y que los sistemas distribuidos nunca ofrecerán la misma eficiencia que una infraestructura de nube limpia, no hay duda de que el interés por el Fog computing está generando expectativa y va aumentando. A medida que IoT evoluciona, la niebla apoyará su poder. Pero ¿qué significa exactamente este término en realidad? ¿La computación en la niebla tiene el potencial de reemplazar la computación en la nube?

¿Qué es el fog computing?

El fog computing también conocido como computación en la niebla o nebulización; es un modelo de la informática distribuida o descentralizada en el que el procesamiento y almacenamiento de los datos no se realiza en la nube, sino fuera de esta. En el borde de la red mucho más cerca de donde se originan los datos. Con el fin de obtener una mayor eficiencia y agilizar los procesos al descongestionar la nube y enviar respuestas más rápidas a los usuarios.

También se puede definir la computación en la niebla como un conjunto de procesos de bajo nivel que tienen lugar cerca de una fuente de datos en una red específica. Los recursos y servicios de las aplicaciones se colocan donde se necesitan para reducir la cantidad de datos enviados a la nube para su procesamiento y almacenamiento. Así los dispositivos inteligentes pueden usar la informática que está más cerca de su lugar en la red. De este modo se podrán obtener mejores resultados.

La computación en la niebla puede incluso llegar a considerarse como parte de la nube, ya que básicamente extiende las capacidades y los servicios informáticos de esta. Hasta el borde de la red, acercando todos estos beneficios al lugar donde se generan y procesan los datos localmente. Este enfoque descentralizado de la web es cada vez más popular gracias al Internet de las cosas (IoT). Su objetivo final es la eficiencia, mejorar el rendimiento reduciendo la cantidad de datos enviados a la nube.

Características del fog computing

El Fog computing al igual que cada uno de los modelos de la informática basada en IoT o TI. Posee ciertas características propias, veamos 3 de ellas:

Baja latencia y conciencia de la ubicación: en el fog computing los procesos se realizan fuera de la nube, en el mismo sitio donde se generan los datos o muy cerca de ellos. Lo que permite reducir considerablemente los tiempos de análisis y procesamiento de los datos, dando como resultado que se pueda recibir una rápida respuesta. Facilitando de esta manera que se puedan tomar decisiones de forma rápida y asertiva en el momento preciso en que se requiere.

Alta cantidad de nodos: los denominados nodos de niebla funcionan como nodos de conmutación e informática, inteligentes. Forman un componente de conexión entre los dispositivos finales y la nube con su propia inteligencia. Estos nodos de niebla deciden qué datos se procesarán de forma descentralizada y cuáles se enviarán a los puntos finales de datos de la nube central. Ya que los principales objetivos de fog computing son acortar las rutas de comunicación y reducir el volumen de datos en la nube.

Otra característica que también puede tomarse como funcionalidad es el hecho de que en el fog computing no es indispensable la conexión a internet. Toda vez que los procesos se realizan en la red local y en el mismo dispositivo donde se generan los datos, no es necesario acceder a la nube para su captura y procesamiento. Esto permite que de igual manera se pueda dar uso a los programas y aplicaciones contenidas en el dispositivo pudiendo ser actualizadas al recuperar la conexión.

¿En qué se diferencia del edge computing?

La diferencia entre estos dos modelos radica en el lugar donde se dan los procesos de desarrollo y almacenamiento de los datos. Pues, aunque los dos coinciden en realizar estas actividades fuera de la nube y lo más cerca posible de donde los datos son generados, difieren en la localización misma donde se dan estos procesos. Así, mientras para el Edge computing los procesos de desarrollo y almacenamiento de los datos deben realizarse en los mismos dispositivos finales.

El Fog computing contempla este mismo procesamiento de los datos en el borde, pero al nivel de red de un área local que se encarga de conectar con los dispositivos finales y la nube. Dicho de otra manera la informática en la niebla contempla realizar sus procesos en la red que une a la nube con los dispositivos finales donde se emiten los datos. Y la informática perimetral  o edge computing orienta la realización de estos procesos directamente en los dispositivos finales.

¿Qué aplicaciones tiene?

El fog computing tiene variadas aplicaciones en la industria y cada día va ganando más terreno. Por ejemplo: Las máquinas de fabricación y los sistemas logísticos se comunican entre sí y coordinan sus procesos de trabajo de forma independiente. Los humanos intervienen lo menos posible. Esa es la visión detrás del término “fábrica inteligente”. La cantidad de datos que se genera debe procesarse localmente debido al aspecto del tiempo. Por esta razón, la computación en niebla se utiliza como solución.

Los vehículos autónomos o semiautónomos son otra área de aplicación de la computación en niebla. El vehículo inteligente requiere una gran cantidad de información sobre su entorno y su tecnología de propulsión. Estos le son suministrados por varios sensores y deben ser analizados y procesados ​​en muy poco tiempo para que el vehículo pueda reaccionar en tiempo real a la situación del tráfico y eventos inesperados. La computación de niebla permite que los datos se procesen directamente en el vehículo.

Otra área de aplicación podría ser el control inteligente del tráfico con la ayuda de cámaras. Las “cámaras inteligentes” controlan el flujo del tráfico, reconocen los vehículos de emergencia con luces intermitentes y cambian una onda verde por ellos. Los datos se analizan in situ y la reacción se inicia inmediatamente. De esta manera se pueden cambiar las señalizaciones de forma inmediata de ser necesario y realizar otras acciones que de no ser por la computación en la niebla no podrían realizarse a tiempo.

¿Qué ventajas aporta?

La computación en la niebla o fog computing tiene varias ventajas sobre la computación clásica en la nube. Algunos de los beneficios clave se resumen brevemente a continuación:

  • Disminuyen los tiempos de latencia y procesamiento, es decir que los tiempos de espera de la respuesta y procesamiento de datos se reducen considerablemente.
  • Se reduce el volumen de datos que hay que transferir a la nube. El fog computing clasifica cuáles datos enviar a la nube y cuáles puede procesar directamente.
  • El tráfico de la nube se reduce, al reducir la cantidad de datos que se envían se evitan congestionamientos que retardan los procesos en la nube.
  • Incluso si se interrumpe la conexión de red, los dispositivos de IoT pueden seguir funcionando sin restricciones
  • Los datos sensibles no tienen que salir del lugar donde fueron creados.
  • Se aceleran los procesos de análisis y toma de decisiones. Al realizar los procesos en el mismo sitio donde se generan los datos se emiten respuestas más rápidas.