Producción a la baja y ventas firmes estrechan el stock de aceite de oliva
La producción quedará por debajo del aforo inicial y el buen ritmo de ventas anticipa un final de campaña con existencias más cortas y tensión sobre la oferta disponible
El mercado del aceite de oliva entra en la recta final de la campaña 2025/26 con menos producción de la prevista inicialmente, un ritmo de comercialización sólido y unas existencias que refuerzan la idea de un enlace de campaña ajustado. El Ministerio de Agricultura da prácticamente por cerrada la producción a cierre de marzo y sitúa el volumen final en torno a 1,29 millones de toneladas, un 6 % por debajo del aforo adelantado en octubre y un 9 % menos que en la campaña anterior.
Producción por debajo del aforo
La referencia oficial de partida era de 1.371.938 toneladas para la campaña 2025/26, según el aforo nacional publicado por el Ministerio de Agricultura al inicio del ejercicio. Sin embargo, la evolución de los últimos meses ha corregido esa previsión a la baja.
El Ministerio atribuye ese ajuste a las lluvias persistentes y a los episodios de viento registrados entre diciembre y febrero en buena parte de las zonas olivareras, que retrasaron la recolección y provocaron pérdidas de fruto en determinadas áreas.
Ventas firmes en el tramo final
Pese a esa menor cosecha, la comercialización sigue mostrando fortaleza. El propio Ministerio subraya que el ritmo de ventas ha sido muy positivo a lo largo de la campaña y que su evolución en los próximos meses será determinante para las existencias finales, que previsiblemente quedarán por debajo de las de la campaña pasada.
En paralelo, los datos de mercado difundidos por el sector con base en la información de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) sitúan la producción acumulada a 31 de marzo en 1.277.889 toneladas y apuntan a unas ventas mensuales de 138.651 toneladas, incluidas importaciones.
Un enlace de campaña más corto
Ese equilibrio entre una oferta más corta de lo esperado y unas salidas todavía elevadas es lo que ha reactivado las advertencias del sector sobre el enlace hasta octubre. A 31 de marzo, las existencias totales se situaban en 940.301 toneladas, según los datos divulgados a partir de las declaraciones oficiales del mercado, una cifra que varios operadores consideran ajustada si se mantiene el actual nivel de comercialización durante los próximos meses.
Más que una falta inmediata de producto, el mensaje que lanza la cadena es el de una disponibilidad mucho más estrecha de cara al final de campaña. El mercado, por tanto, no apunta tanto a un desabastecimiento como a una campaña que llegará al otoño con menos colchón del esperado.
Precios estables, con leves repuntes
En precios, el mercado da señales de estabilidad con ligeros repuntes en algunas categorías, pero sin una reacción brusca. El boletín semanal del Ministerio para la semana 14 de 2026 situó el virgen extra en 433,07 euros por 100 kilos, el virgen en 366,62 y el lampante en 326,75.
Unos días después, el Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía constató estabilidad en virgen extra y ligeros incrementos en virgen y lampante, con cotizaciones en origen de entre 4,100 y 5,039 euros por kilo para el virgen extra, 3,800 euros para el virgen y entre 3,273 y 3,283 para el lampante, según provincias y operaciones registradas.
La clave estará en las salidas hasta octubre
Con este escenario, la clave ya no está tanto en cuánto aceite más puede producirse, sino en cómo evolucionen las salidas al mercado y las importaciones hasta el arranque de la próxima campaña. La foto oficial dibuja un sector que venderá con menos margen del previsto y que llegará al otoño con un enlace previsiblemente más corto.
Ese contexto añade presión a la oferta disponible y deja abierta la incógnita de si esa tensión acabará trasladándose con más claridad a los precios en origen en los próximos meses.













