El turismo cultural gana peso y redefine el atractivo turístico de València
El turista extranjero que visita la ciudad de València gasta 163,3 euros al día, por encima de la media provincial, mientras el turismo cultural representa ya el 70,1% del ocio extranjero en la provincia
La Comunitat Valenciana avanza hacia un modelo turístico más diversificado, en el que el tradicional ‘sol y playa’ sigue teniendo un peso determinante, pero ya no explica por sí solo el atractivo del destino. Los últimos datos oficiales de Turisme Comunitat Valenciana, elaborados a partir de Frontur y Egatur del INE, muestran que el turismo cultural gana terreno, especialmente en la provincia de Valencia y en la ciudad de València, donde el visitante extranjero presenta un mayor gasto medio diario.
En el conjunto de la Comunitat Valenciana, el sol y playa continúa siendo la principal motivación de ocio del turista extranjero, con un 43,4%, frente al 23,4% del turismo cultural. Sin embargo, la fotografía cambia al observar la provincia de Valencia: el 70,1% de los viajes de ocio de turistas extranjeros responde a una motivación cultural, frente al 21% vinculado al sol y playa.
Este cambio de composición resulta especialmente relevante porque el turismo cultural presenta un gasto diario superior al del sol y playa. Según el perfil del turista extranjero que visita la Comunitat Valenciana en 2025, el gasto medio diario del turismo cultural alcanza los 150 euros, frente a los 137 euros del turismo de sol y playa.
València capital concentra el tirón extranjero
La ciudad de València se consolida como uno de los grandes polos de atracción de la demanda internacional. En 2025 recibió 3.313.625 turistas extranjeros, con una estancia media de 6,8 días y un gasto medio diario de 163,3 euros. La cifra supera el gasto medio diario de la provincia de Valencia, situado en 153,7 euros, y también el registrado en el conjunto de la Comunitat para el turismo cultural.
El perfil del visitante extranjero que llega a la capital está claramente vinculado al ocio: el 77,9% de los turistas internacionales que visitaron la ciudad lo hicieron por ocio y vacaciones, frente al 7% que viajó por negocios y el 1,2% por estudios. En cuanto a los mercados emisores, Francia, Italia, Países Bajos, Alemania y Reino Unido figuran entre los principales países de origen.
La propia ciudad cerró 2025 con cerca de seis millones de pernoctaciones —5.961.460—, una cifra que, pese al descenso del 1,5% respecto a 2024, se situó un 8% por encima de 2023 y convirtió el ejercicio en el segundo mejor año de la serie, solo por detrás de 2024, según el balance municipal de Visit València.
Más valor y menos dependencia estacional
El avance del turismo cultural encaja con la estrategia de las administraciones turísticas valencianas de evolucionar hacia un modelo de mayor valor añadido, menos dependiente de la estacionalidad y más vinculado a la experiencia urbana, cultural, gastronómica y patrimonial.
El Plan Estratégico de Turismo 2025-2028 de València sitúa la sostenibilidad económica, social y ambiental como eje del modelo turístico y plantea como objetivo que la actividad genere «valor compartido» tanto para los visitantes como para la ciudadanía.
También el estudio Impactur de la Comunitat Valenciana apunta en esa dirección. El informe, elaborado por Exceltur en colaboración con la Generalitat Valenciana, estima que el turismo alcanzó en 2025 una contribución económica de 29.622 millones de euros, equivalente al 19% de la economía valenciana. El documento subraya, además, que la demanda internacional ha sido uno de los motores del crecimiento turístico, con un aumento del gasto por día del 29,6% respecto a 2019.
Cultura, ciudad y gasto
Los datos apuntan a una transformación gradual del posicionamiento turístico valenciano. La Comunitat mantiene un fuerte componente vacacional asociado al litoral, pero la provincia de Valencia y, en particular, la capital, muestran una pauta distinta: más peso de la cultura, mayor presencia de mercados internacionales urbanos y un gasto diario más elevado.
La clave no está tanto en sustituir el sol y playa como en complementar el modelo con productos turísticos capaces de atraer visitantes durante todo el año y con mayor capacidad de gasto. En ese tablero, València parte con ventaja: patrimonio, oferta cultural, gastronomía, conectividad aérea y una imagen urbana consolidada como destino internacional.






