Destinan 17M€ al barranco de Picassent para proteger la industria en Beniparrell
La Generalitat ejecuta la mayor actuación individual de su programa de reparación de cauces urbanos, con una intervención sobre 3,35 kilómetros que busca reducir el riesgo de inundación en un enclave con 528 empresas y más de 6.000 trabajadores
La seguridad frente a las inundaciones se ha convertido también en una cuestión de política industrial. La Generalitat Valenciana está ejecutando una inversión cercana a los 17 millones de euros para adecuar y encauzar el barranco de Picassent a su paso por Beniparrell, uno de los principales enclaves empresariales del área metropolitana de València.
La actuación busca reforzar la protección de un entorno en el que se concentran 528 empresas y más de 6.000 puestos de trabajo. A estas cifras se suma el movimiento diario de miles de trabajadores hacia los polígonos industriales de Beniparrell y de los municipios próximos.
Según la información facilitada por la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, las obras comenzaron en marzo de 2026 y tienen prevista su finalización en octubre de 2028. El proyecto cuenta con un plazo de ejecución de tres años y constituye la mayor intervención individual incluida en el programa autonómico de reparación y mejora de encauzamientos urbanos.
Una actuación sobre 3,35 kilómetros de barranco
El proyecto comprende un tramo de 3.350 metros del barranco de Picassent. La intervención permitirá ampliar la anchura del cauce hasta situarla entre los 60 y los 95 metros, en función de las características de cada zona.
Las obras también supondrán el movimiento de alrededor de 110.000 metros cúbicos de tierra. A ello se añade la reposición de puentes, infraestructuras ferroviarias y diferentes servicios afectados por la ampliación y adecuación del cauce.
El objetivo técnico, de acuerdo con la Generalitat, es elevar la protección frente a las avenidas hasta un periodo de retorno de 100 años en el tramo urbano de Beniparrell. La Confederación Hidrográfica del Júcar clasifica este escenario como de probabilidad media dentro de la cartografía oficial del riesgo de inundación, frente a los periodos de diez años -alta probabilidad- y 500 años -baja probabilidad o episodios extremos-.
Un periodo de retorno de 100 años no significa que una inundación únicamente pueda producirse una vez cada siglo. Se trata de una referencia estadística utilizada para calcular la probabilidad y dimensión de determinados episodios y para diseñar las infraestructuras de protección.
La seguridad hidráulica como factor de competitividad
El alcance económico de la intervención va más allá de la reparación física del barranco. La zona afectada alberga un tejido productivo compuesto por 528 compañías que sostiene más de 6.000 empleos, según los datos difundidos por la Generalitat.
La concentración de empresas, trabajadores, naves industriales, redes ferroviarias y conexiones viarias convierte este punto de l’Horta Sud en un espacio especialmente sensible ante una interrupción provocada por lluvias torrenciales.
El desbordamiento del barranco durante la riada del 29 de octubre de 2024 dañó el núcleo urbano de Beniparrell y las infraestructuras de sus seis polígonos industriales. Cerca de 500 empresas del entorno sufrieron las consecuencias de las inundaciones, de acuerdo con la información de la Conselleria.
En un área de estas características, la reducción del riesgo contribuye a proteger instalaciones y mercancías, pero también la continuidad de la producción, los desplazamientos laborales y el funcionamiento de las cadenas de suministro. La inversión hidráulica se convierte así en un elemento relevante para conservar la actividad económica y la capacidad de atracción empresarial del municipio.
La mayor obra del programa autonómico de cauces
Los cerca de 17 millones destinados a Beniparrell representan aproximadamente el 37% de los 46 millones presupuestados por la Generalitat para reparar y mejorar los encauzamientos urbanos afectados por la riada de octubre de 2024.
El programa comprende 41 actuaciones repartidas entre 28 municipios de la provincia de Valencia. Según el balance de la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, 30 intervenciones ya han finalizado y las once restantes se encuentran iniciadas.
Los municipios se distribuyen entre seis áreas de actuación: l’Horta Sud, la Hoya de Buñol, la Ribera Alta, Los Serranos, la Plana de Utiel-Requena y el Camp de Túria. Dentro de este conjunto, el barranco de Picassent constituye la mayor actuación individual de encauzamiento urbano impulsada por el Consell.
El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha señalado, durante una visita a las obras, que la intervención se ejecuta sobre un cauce de titularidad estatal. La Generalitat sostiene que ha asumido su financiación ante la falta de intervención del Gobierno central y de la Confederación Hidrográfica del Júcar.
Esta valoración forma parte de la posición expresada por el Ejecutivo autonómico. Al margen del debate competencial, el proyecto afronta ahora el reto de cumplir el calendario previsto y compatibilizar los trabajos con la actividad habitual de una zona industrial a la que se desplazan miles de personas diariamente.



