Las obras del Corredor Mediterráneo alteran la logística ferroviaria de València
El desvío de trenes de mercancías hacia Silla obliga a reorganizar los traslados entre la terminal intermodal y el Puerto de València
Las obras del Corredor Mediterráneo obligan a adaptar las operaciones ferroviarias de mercancías en el entorno de València. Entre las empresas afectadas figura Maersk, que desviará parte de sus trenes a la terminal intermodal de Silla. El cambio añade un traslado por carretera entre esa instalación y el Puerto de València, y exige coordinar de nuevo la llegada de los contenedores con la actividad portuaria.
Para las empresas que utilizan estos servicios, el efecto más inmediato es operativo. Una mercancía que habitualmente sigue un recorrido ferroviario hasta el nodo valenciano deberá pasar por una terminal alternativa antes de llegar al puerto o continuar su viaje desde él. Esa etapa adicional requiere camiones, disponibilidad de conductores y coordinación con los horarios de trenes y terminales.
Un nodo clave para el transporte de mercancías
Adif considera València-Font de Sant Lluís una instalación estratégica para la conexión entre el ferrocarril y el Puerto de València. Su remodelación busca ampliar la capacidad de la terminal y facilitar la circulación de trenes de mercancías en ancho estándar, uno de los objetivos del Corredor Mediterráneo.
En junio de 2026, el gestor ferroviario informó de que la terminal se preparaba para operar en ancho ibérico tras la primera fase de su ampliación. Adif también señaló que avanzaban los trabajos del vial de conexión con la zona de actividades logísticas del puerto. Según sus previsiones, la nueva terminal tendrá capacidad para operar 150.000 unidades de transporte intermodal y maniobrar hasta 2.600 trenes de mercancías al año.
La utilización de Silla muestra cómo las obras de una infraestructura estratégica repercuten en las operaciones cotidianas mientras se ejecutan. La terminal de Silla forma parte de la red de instalaciones de mercancías de Adif y dispone de funciones intermodales.
La mejora de Font de Sant Lluís persigue reforzar el papel del tren en la cadena logística valenciana. Durante las obras, el reto para operadores y clientes será mantener la continuidad de los envíos con el menor impacto posible en sus tiempos de transporte.





