Ford plantea producir los sábados en Almussafes ante el aumento de carga
La compañía negocia con los sindicatos un nuevo modelo de organización del trabajo que permitiría ampliar la producción en Almussafes con actividad los sábados
La planta de Ford en Almussafes se prepara para una nueva etapa industrial y la compañía ya analiza cómo adaptar su organización al incremento de actividad previsto para los próximos años. Entre las opciones que están sobre la mesa figura la incorporación de jornadas de producción los sábados, una medida que permitiría responder con mayor flexibilidad al volumen de fabricación esperado cuando entren en producción los nuevos vehículos anunciados para la factoría valenciana.
La propuesta forma parte de las conversaciones que la empresa mantiene con la representación de los trabajadores para definir el Acuerdo 2030, el marco laboral que regulará la actividad de la planta durante los próximos años y que deberá dar respuesta a las necesidades derivadas de la nueva estrategia industrial de Ford.
Una fábrica con mayor capacidad de producción
La previsión de la compañía es que Almussafes recupere progresivamente carga de trabajo a partir de 2028. Además del Ford Kuga, la planta incorporará nuevos modelos vinculados a la alianza alcanzada con el fabricante chino Geely, una operación que convertirá las instalaciones valencianas en un centro de producción multienergía para el mercado europeo.
Este aumento de la actividad obligará a revisar la planificación de la fábrica. En este contexto, la empresa considera que disponer de jornadas adicionales permitiría absorber los picos de demanda sin necesidad de modificar de forma permanente el esquema habitual de producción.
La flexibilidad centra la negociación
La posibilidad de trabajar los sábados forma parte del paquete de medidas que ambas partes negocian para garantizar la competitividad de la planta. La dirección defiende que una mayor flexibilidad será clave para aprovechar las oportunidades de crecimiento que llegarán con los nuevos proyectos industriales.
Por su parte, la representación sindical comparte la necesidad de asegurar el futuro de Almussafes, aunque mantiene que cualquier cambio en la organización del trabajo deberá traducirse también en mejoras para la plantilla. Entre las cuestiones que siguen abiertas figuran la actualización de las condiciones económicas y los mecanismos de compensación por una mayor disponibilidad de los trabajadores.
Un acuerdo clave para el futuro de Almussafes
Las conversaciones continuarán después del periodo estival con el objetivo de cerrar un acuerdo que permita a la planta afrontar con garantías la siguiente fase de su transformación industrial.
La evolución de estas negociaciones será determinante para una factoría que, tras varios años marcados por la incertidumbre y los ajustes de producción, afronta un escenario de crecimiento ligado a la llegada de nuevos modelos y al refuerzo de su papel dentro de la estrategia europea de Ford.







