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Ignacio Sierra, Tendam: «La sostenibilidad es una nueva frontera de calidad»

El director general corporativo defiende que el textil español puede liderar la nueva industria europea si combina sostenibilidad, innovación, circularidad y reglas de juego equilibradas

Ignacio Sierra, Tendam: «La sostenibilidad es una nueva frontera de calidad»

Ignacio Sierra, durante su intervención en la Asamblea General de Ateval

Publicado a 15/06/2026 18:21 | Actualizado a 15/06/2026 18:44

El textil vive una transformación profunda. La sostenibilidad, la trazabilidad, la circularidad, la presión regulatoria y la irrupción de la inteligencia artificial están redefiniendo la forma de diseñar, producir, distribuir y consumir moda. Para Ignacio Sierra, director general corporativo de Tendam y presidente del Observatorio del Textil y la Moda, -grupo que gestiona reconocidas marcas de moda como Cortefiel, Pedro del Hierro, Springfield, Women’secret, Hoss Intropia, Slowlove, Dash and Stars, OOTO, Milano y las tiendas outlet Fifty-, este nuevo escenario no debe entenderse solo como una obligación, sino como una oportunidad para reforzar la competitividad del sector.

Sierra defiende que la sostenibilidad debe ser percibida como un nuevo concepto de calidad y que España tiene una posición privilegiada para convertirse en referente europeo en moda responsable. Eso sí, reclama colaboración público-privada, seguridad jurídica y un terreno de juego equilibrado para que todas las empresas compitan bajo las mismas reglas.

– Desde el Observatorio del Textil y la Moda, ¿cuáles dirías que son hoy los grandes retos estratégicos del sector en materia de sostenibilidad?

El primer gran reto estratégico es saber cómo nos posicionamos en este nuevo entorno. Para nosotros puede convertirse en una gran ventaja competitiva si somos capaces de entender la sostenibilidad como un nuevo concepto de calidad.

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Materiales que antes no se consideraban dentro de los estándares tradicionales de mayor calidad empiezan a formar parte de ese nuevo marco. También los procesos que generan un menor impacto ambiental deben ser percibidos como procesos de mayor calidad. En definitiva, la sostenibilidad, desde un punto de vista sectorial e industrial, tiene que entenderse como una nueva frontera de calidad y, por tanto, como una ventaja competitiva.

El segundo gran reto es el regulatorio. En ese sentido, el Observatorio del Textil y la Moda actúa como una brújula regulatoria. Se ha constituido como un vehículo de colaboración público-privada y como un punto de encuentro para todo el ecosistema: textil, retail, asociaciones de distribución, fabricación, diseño y administraciones públicas.

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Es fundamental que la regulación cuente con una hoja de ruta y con la contribución del sector. Si la normativa se diseña sin consenso, sin análisis y sin que las empresas puedan aportar su conocimiento, puede convertirse en viento en contra. En cambio, si se construye desde la colaboración público-privada, puede ser viento a favor.

Y el tercer reto es el mismo que tiene hoy buena parte de la economía española y europea: la competitividad. Hay que analizar qué palancas están impidiendo que las empresas puedan crecer, ganar tamaño, agregarse, operar con seguridad jurídica y competir en un entorno fiscal neutral o, al menos, no desfavorable.

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«El textil español ha hecho un ejercicio muy relevante en sostenibilidad»

– El textil es uno de los sectores más señalados cuando se habla de impacto ambiental. ¿Qué avances ha hecho la industria española para cambiar esa percepción?

El sector textil español es puntero. Ha sido líder en empezar a regular y gestionar su impacto desde hace mucho tiempo. Además, el ecosistema empresarial español lo ha asumido como una nueva medida de calidad. A veces no estaba claro si el cliente iba a pagar por ese esfuerzo, pero el compromiso existe porque responde a una forma de hacer bien las cosas.

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Es verdad que el textil tiene impacto. Todos nos vestimos cada día. No todos mandamos un cohete al espacio, pero sí todos decidimos qué vestirnos. Es una industria intensiva en mano de obra y tradicionalmente intensiva en procesos húmedos y en consumo de agua. Pero el ejercicio que ha hecho el sector español en sostenibilidad, eficiencia, impacto hídrico, emisiones, energías renovables, ecodiseño y responsabilidad social ha sido muy importante.

España, además, ha tenido un papel relevante como país de aprovisionamiento de productos de calidad y ha sido muy sensible a la dimensión social de la cadena de valor. Actualmente existen varios acuerdos globales con sindicatos para verificar la debida diligencia en las cadenas de suministro, y una parte muy relevante de ellos son españoles. Eso demuestra una preocupación social y ambiental orientada a hacer las cosas bien. Y, en el fondo, eso también es calidad.

«La moda rápida hace daño cuando no compite con las mismas reglas»

– ¿La moda rápida está haciendo daño al sector?

La moda rápida hace daño en la medida en que no cumple o no juega con las mismas reglas que el resto. Si determinados operadores inundan el mercado a través del paquete postal, sin pasar por los mismos controles aduaneros, sin pagar los mismos aranceles o sin someterse a los mismos estándares de calidad y seguridad, están compitiendo en condiciones distintas.

Nosotros estamos sometidos a controles muy exigentes. Incluso pequeños errores en una especificación de producto pueden tener consecuencias. Por tanto, no es justo que otros operadores avancen mucho más rápido porque no están sujetos a las mismas reglas.

La Unión Europea y la Comisión Europea son conscientes de este problema y ya están trabajando para revisar los umbrales económicos que permitían la entrada de determinados envíos sin el mismo nivel de control. El objetivo debe ser que todos los productos que operan en el mercado europeo cumplan los mismos estándares.

No se pueden poner puertas al campo, pero sí establecer unas reglas de juego claras. Después habrá que competir, pero competir en igualdad de condiciones, con un terreno de juego equilibrado para todos.

«La regulación es un reto tecnológico y de organización de la cadena de valor»

– Circularidad, trazabilidad, residuos, ecodiseño… ¿Cómo está afectando el nuevo marco regulatorio a las empresas? ¿Lo viven como una obligación, como una oportunidad o como ambas cosas?

En este momento se vive, sobre todo, como un reto. Un reto de organización de la cadena de valor y también tecnológico. No es fácil.

Cuando se empezó a trabajar en estas cuestiones se pensaba que el blockchain iba a resolverlo todo, pero no ha sido así. La mayoría del sector está implantando ahora sistemas de identificación por radiofrecuencia, RFID, y otras herramientas que permitan avanzar en trazabilidad.

El desafío consiste en diseñar sistemas que permitan mantener la información confidencial de proveedores y, al mismo tiempo, ofrecer al cliente y a las autoridades la información que debe ser transparente y pública. Eso es complejo y va a llevar tiempo.

La alimentación ya recorrió parte de ese camino. En algunos mercados de manera más intensa y en otros de forma más razonable, pero ha logrado dar garantías al consumidor. El textil debe avanzar en esa dirección.

Una de las cosas positivas de este proceso es que está conectando de nuevo al ecosistema. Diseñadores, retailers, fabricantes, distribuidores y cabeceras vuelven a reconocerse y a trabajar juntos. Esa colaboración permite construir una voz colectiva más potente ante el legislador y ayuda a que la normativa sea más razonable, siempre cumpliendo los objetivos de seguridad de producto, confianza y competencia justa.

«En Tendam, la sostenibilidad está integrada en toda la cadena de valor»

– En el caso de Tendam, ¿cómo se integra la sostenibilidad dentro de la estrategia de la compañía? ¿Depende de un área concreta o está incorporada en producto, compras, logística, tiendas y relación con el cliente?

La sostenibilidad está integrada de forma transversal en toda la cadena de valor. Dentro de mi dirección general se encuentran buena parte de las áreas vinculadas a la parte ambiental, social y de gobernanza, lo que llamamos ESG o sostenibilidad en su conjunto.

Además, está gobernada tanto por el comité de dirección como por el consejo de administración, a través de la comisión de sostenibilidad, donde participan consejeros y principales accionistas. Trabajamos de manera muy coordinada con el área de sourcing, que también cuenta con capacidades específicas en sostenibilidad.

También hemos creado órganos e instrumentos para fomentar el conocimiento y la innovación. En este sentido, contamos con Tendam Lab de sostenibilidad, que trabaja con el apoyo de supply chain y del área de compras de producto para impulsar formación en ecodiseño, procesos y tecnología.

Nuestro momento más importante de reporting es el estado de información no financiera, en el que participa toda la compañía. Además, acabamos de aprobar en el consejo el plan estratégico 2026-2030, en el que intervienen todas las áreas: marcas, unidades comerciales y servicios corporativos. Es nuestro tercer plan estratégico en sostenibilidad. Los anteriores tuvieron un grado de cumplimiento en torno al 80% o superior, y el plan 2022-2025 alcanzó un cumplimiento superior al 90%.

«Hemos reducido más de un 30% las emisiones desde 2019»

– ¿Cuáles son los principales ejes de ese plan estratégico de sostenibilidad

El primero es el producto: cómo vamos a producir, dónde vamos a producir y qué incentivos vamos a establecer para que nuestros productos y procesos alcancen los estándares de sostenibilidad que nos hemos comprometido a cumplir internamente, con los bancos y con los accionistas.

El segundo eje es el impacto climático. Estamos presentes en 80 países, con operaciones propias y una comunidad de proveedores muy relevante. Nuestros objetivos están sometidos a la Science Based Targets initiative, SBTi, y vamos por delante de los compromisos que nos habíamos fijado.

Desde el año 2019 hemos conseguido reducciones muy importantes de emisiones de gases de efecto invernadero, por encima del 30% en total. En nuestros alcances propios, alcance 1 y alcance 2, es decir, las emisiones generadas por nuestras operaciones y por el consumo de energía en nuestras instalaciones, estamos cerca del 80% de reducción. Además, nuestro suministro energético está ya próximo al 90% de fuentes renovables a nivel global.

El tercer eje es la debida diligencia. Además de nuestros sistemas propios de verificación y de auditorías de terceros, participamos en sistemas colectivos como BSCI o SMETA (dos de las metodologías y auditorías éticas más utilizadas mundialmente para evaluar y garantizar la responsabilidad social, el comercio justo, la salud, la seguridad y el medio ambiente en las cadenas de suministro). También contamos con un acuerdo global con federaciones sindicales internacionales de la confección para visitar países de aprovisionamiento y verificar, promover y alentar la protección de los derechos laborales y los derechos humanos en la cadena de valor.

«El Tendam Lab nos permite formar, investigar y validar decisiones»

– ¿Contáis con programas de innovación, spin-offs o colaboración con emprendedores para avanzar en estos objetivos?

Nos apoyamos especialmente en la innovación y en la formación de nuestros equipos de diseño y compras. Tenemos una joint venture con  la Universidad de Diseño y Tecnología, con la que hemos constituido el Tendam Lab de sostenibilidad.

Es un laboratorio de I+D+i en sostenibilidad donde generamos contenidos de formación, realizamos análisis y estudios, y desarrollamos publicaciones científicas que avalan algunas de las decisiones que tomamos.

Un ejemplo es nuestra red omnicanal de tiendas. Tenemos una red muy capilar, con tiendas no muy grandes, distribuidas por todo el territorio en los principales mercados donde operamos directamente, especialmente en España. Más de la mitad de nuestras tiendas están en poblaciones de menos de 100.000 habitantes y, además, a distancia andando de muchos de nuestros clientes.

Con el Tendam Lab hemos elaborado un estudio, ya verificado mediante publicaciones científicas internas nacionales, que muestra que nuestra huella de carbono frente a la de operadores puramente digitales es tres veces menor. Hemos validado científicamente que la recogida en tienda, la devolución en tienda o el click shopping desde tienda son fórmulas muy eficientes para reducir emisiones.

Además, participamos activamente en el tejido asociativo del sector, tanto a nivel europeo como español. Por nuestra trayectoria, intentamos buscar metas comunes para toda la industria. Quizá no se trata de ser los mejores del mundo, pero sí de estar entre quienes más quieren aprender, divulgar y compartir conocimiento con el sector.

«La capacidad instalada en circularidad aún es poca, pero está creciendo»

– Uno de los grandes debates del sector es cómo avanzar hacia modelos más circulares sin perder competitividad ni accesibilidad para el consumidor. ¿Está dispuesto el mercado a asumir el coste de producir de forma más sostenible?

Ahora mismo determinados productos sostenibles son más caros. Pero esto ocurre muchas veces cuando la demanda o la oferta todavía son limitadas. Cuando se lideran procesos que empiezan a tener más demanda o, al menos, más oferta, se generan economías de escala. Entonces los procesos y productos sostenibles alcanzan mayor nivel de producción y sus costes bajan. Y eso ya está sucediendo.

La capacidad instalada en circularidad todavía es reducida, pero está aumentando de forma muy significativa. El Observatorio está siendo clave, trabajando con el Ministerio de Industria, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y las patronales, para establecer una hoja de ruta y un plan de infraestructuras.

Más capacidad significa menores costes, más producción, más reciclaje, más transformación y mejores resultados. Vivimos en un planeta finito y los recursos también son finitos. Por eso es importante cambiar algunos paradigmas de calidad.

Una fibra reciclada, obtenida mediante un proceso menos invasivo con el medioambiente, puede tener una percepción de calidad igual o superior a una fibra virgen que antes situábamos en la parte más alta de la pirámide. Lo mismo ocurre con procesos que no utilizan agua o que son más respetuosos con el entorno.

No es automático ni inmediato. El consumidor sigue mirando el precio. Pero, si se consigue aumentar la capacidad y reducir costes, ante una misma elección entre dos productos de buena calidad, el cliente tenderá a optar por aquel que tenga un mejor impacto y un relato más coherente.

«Ya hemos mapeado toda nuestra cadena de suministro»

– La trazabilidad de la cadena de suministro se ha convertido en una cuestión clave. ¿Cómo está trabajando Tendam en este ámbito?

Estamos trabajando con partners del mercado y también con desarrollos internos para gestionar la trazabilidad.

El primer paso ha sido mapear toda la cadena de suministro: saber exactamente dónde están nuestros proveedores, dónde están los proveedores de nuestros proveedores y de dónde proceden las fibras. Esa primera fase de mapeo ya la hemos hecho.

Ahora el reto es garantizar esa trazabilidad con tecnología propia, conocimiento interno y soluciones de terceros. Se trata de incorporar todas aquellas herramientas que cada vez tengan una implantación más común en el mercado.

Desde el Observatorio también queremos actuar como plataforma tecnológica. Estamos impulsando talleres de digitalización para capacitar al sector y profundizar en estas herramientas. Además, contamos con algunas de las mejores universidades y centros tecnológicos del mundo, muchos de ellos en España, con capacidades que nos permiten sentirnos realmente orgullosos.

«España puede ser referente en la nueva industria textil europea»

– Mirando a medio plazo, ¿qué papel puede jugar España en la nueva industria textil europea? ¿Podemos aspirar a ser un referente en moda sostenible, innovación, circularidad y gestión responsable de la cadena de valor?

Sí, sin ninguna duda. Nuestras marcas ya son líderes y tienen una buena percepción en el gran mercado: el mercado de cada día, el de las calles, los centros comerciales y las marcas que utiliza todo el mundo. No hablo de low cost, sino de ese segmento que antes se denominaba de forma algo despectiva midmarket o premium mass market, pero que en realidad es el que vestimos cada día.

España ha consolidado prestigio y liderazgo. Y creo que la automatización y la inteligencia artificial van a eliminar algunas barreras, como el coste del capital humano en determinados procesos de fabricación manual. Eso va a equilibrar oportunidades.

A igualdad de automatización, hay excusas que ya no debemos tener. Seguirán existiendo otros costes, como los energéticos, de infraestructura, burocráticos o fiscales, pero tenemos algo fundamental: sabemos cómo hacerlo. Tenemos el diseño, el cerebro, los métodos y la innovación. Tenemos, si se me permite el anglicismo, el prompt.

La réplica se la dejaremos a las máquinas. A los humanos nos corresponderá decidir, implantar, viajar, expandirnos y, sobre todo, crear. No debemos olvidar que esta es una industria creativa.

Firma
Fotografía de Gemma JimenoGemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.
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