La empresa valenciana supera a Europa en digitalización, pero falla en talento TIC
Un informe de Fundación LAB Mediterráneo e Ivie sitúa al tejido empresarial valenciano 15,8 puntos por encima de la media europea, aunque advierte de carencias en ciberseguridad, gestión avanzada, talento tecnológico y transformación interna de las organizaciones
La Comunitat Valenciana supera la media europea en digitalización empresarial, pero todavía tiene camino por recorrer para convertir esa presencia digital en una transformación real de sus procesos internos. El tejido productivo valenciano se sitúa 15,8 puntos por encima de la media de la UE-27 en digitalización, según el nuevo indicador Digit-Flab, aunque permanece cuatro puntos por debajo de la media española y lejos de los grandes polos nacionales: Madrid y Cataluña.
Así lo recoge el informe Economía digital en la Comunitat Valenciana, elaborado por Fundación LAB Mediterráneo e Ivie en el marco del Observatorio LAB de I+D+i, tecnología y emprendimiento de la Comunitat Valenciana. El estudio dibuja una radiografía con luces y sombras: las empresas valencianas avanzan en visibilidad digital, pero presentan carencias relevantes en talento TIC, ciberseguridad, gestión avanzada y adopción de tecnologías con impacto directo sobre la organización.
La conclusión de fondo es clara: la digitalización no puede limitarse a tener página web, presencia online o canales de relación con clientes. Para que sea una verdadera palanca de competitividad, debe integrarse en la estrategia, la gestión, la toma de decisiones, los procesos internos y la cultura directiva de las empresas.
Una digitalización todavía muy orientada al exterior
El informe señala que la digitalización empresarial de la Comunitat Valenciana está más orientada a la visibilidad externa y a la relación con los clientes que a la transformación profunda de la empresa. Es decir, muchas compañías han dado el primer paso hacia la presencia digital, pero no han avanzado con la misma intensidad en áreas como la analítica de datos, la nube, la inteligencia artificial, la ciberseguridad o la incorporación de especialistas tecnológicos.
Esta diferencia entre digitalización básica y digitalización avanzada marca uno de los grandes retos del tejido productivo valenciano. Mientras la presencia digital permite mejorar la comunicación, la captación de clientes o la proyección comercial, la transformación interna es la que puede generar saltos más relevantes en productividad, rentabilidad, eficiencia y capacidad exportadora.
El estudio constata, además, que el tamaño empresarial sigue siendo un factor determinante. El 90,3% de las grandes empresas cuenta con página web propia activa, frente al 35,6% de las microempresas. Esta brecha refleja la dificultad de las compañías más pequeñas para acceder a recursos, talento y capacidades suficientes para abordar procesos de digitalización más completos.
Ciberseguridad y gestión avanzada, los puntos débiles
La adopción de tecnologías avanzadas sigue siendo limitada. Solo el 14,1% de las empresas con presencia digital ha incorporado herramientas de gestión digital avanzada, como analítica de datos, servicios en la nube o inteligencia artificial. La cifra es todavía más reducida en ciberseguridad: únicamente el 1,9% de las empresas con presencia digital ha implantado soluciones avanzadas en este ámbito.
Este dato adquiere especial relevancia en un contexto en el que la exposición digital de las empresas aumenta y, con ella, también los riesgos asociados a ataques, fugas de información, interrupciones de actividad o pérdida de confianza de clientes y proveedores.
La ciberseguridad deja de ser así una cuestión exclusivamente técnica para convertirse en un elemento de gestión empresarial. Sin sistemas adecuados de protección, la digitalización puede aumentar la vulnerabilidad de las compañías, especialmente en pymes y microempresas con menos recursos internos.
También preocupa la limitada incorporación de talento TIC. Según el informe, solo el 15,2% de las empresas con presencia digital ha incorporado especialistas en tecnologías de la información y la comunicación durante la última década. La dificultad para atraer y retener estos perfiles se explica, en parte, por unos salarios digitales menos competitivos que los de otros polos tecnológicos nacionales e internacionales, como Madrid, Barcelona o distintos países europeos.
Las empresas más digitalizadas son más rentables
El informe subraya que la digitalización avanzada tiene una relación directa con el rendimiento empresarial. Las empresas con presencia digital alcanzan niveles de rentabilidad cercanos al 8%, frente al 5,4% de aquellas que no cuentan con ella. La diferencia aumenta cuando la digitalización se integra de forma más completa: las compañías que combinan especialistas TIC, ciberseguridad y modelos avanzados superan el 13% de rentabilidad.
La brecha no se limita a la rentabilidad. Las empresas más digitalizadas presentan, en general, mayores niveles de productividad, exportan en mayor proporción y registran una menor presencia de situaciones de fragilidad financiera.
Por ello, los autores del estudio insisten en que la transformación digital debe formar parte del núcleo de la organización. No basta con incorporar herramientas aisladas. La dirección de la empresa debe entender que la digitalización es rentable y que aporta ventajas competitivas cuando se integra de manera transversal.
Según explican los autores del informe, alcanzar una digitalización integral y avanzada requiere la implicación de equipos directivos formados y dispuestos a afrontar una transformación global en todas las áreas del negocio.
Brechas por tamaño, sector y territorio
La digitalización empresarial valenciana también presenta importantes diferencias por sectores. Las actividades industriales de mayor intensidad tecnológica, como la química, la farmacéutica, la fabricación de maquinaria y material de transporte, el caucho y los plásticos, la metalurgia o los productos informáticos, registran una presencia digital más elevada.
En cambio, sectores como la construcción, la hostelería, las actividades inmobiliarias y el sector primario muestran niveles inferiores de digitalización. Esta realidad está vinculada tanto a la estructura sectorial de la Comunitat Valenciana como al menor tamaño medio de muchas de sus empresas.
El informe también identifica una concentración territorial de la economía digital. Los grandes polos de digitalización avanzada se sitúan en el área metropolitana de Valencia, el eje Alicante-Elche y algunos municipios industriales o turísticos de costa. La ciudad de Valencia concentra el 18% de las empresas con presencia digital de la región, seguida de Alicante, con el 6%; Elche, con el 5%; Castellón de la Plana, con el 4%; y Paterna, con el 3%.
Esta distribución evidencia que la transformación digital no avanza de forma homogénea en todo el territorio. Reducir las brechas sectoriales y territoriales será uno de los retos para que la digitalización contribuya a mejorar la competitividad del conjunto de la Comunitat Valenciana y no solo de sus principales polos económicos.
«No existe competitividad sin digitalización»
La presentación del informe tuvo lugar en el marco del Patronato de Fundación LAB Mediterráneo, durante el cual la fundación incorporó a Mapfre como nuevo patrono y presentó su misión empresarial a París. También se dio a conocer la incorporación de nuevas empresas colaboradoras: Cerium, Exponentia, Internxt, Kensight, Quasar Dynamics y VisualNACert.
La jornada contó con la apertura de Héctor Dominguis, presidente de Fundación LAB Mediterráneo, y con la presentación del informe por parte de Juan Fernández de Guevara, investigador del Ivie. Además, se celebró la mesa redonda empresarial «No existe competitividad sin digitalización», con la participación de Roberto Giner, CEO de Octopus Energy España; Julio López Orellana, jefe de Informática de Grupo Mazo; Federico Sepúlveda, director general de Cecotec; y José Manuel Santabárbara, responsable de la Unidad de I+D+i de Ascires. El debate estuvo moderado por Pepe Rosell, CEO de S2 Grupo y miembro de la Comisión Ejecutiva de Fundación LAB Mediterráneo.
El encuentro concluyó con la intervención de Marián Cano, consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo de la Generalitat Valenciana.
Héctor Dominguis defendió que la digitalización «no es solo una cuestión tecnológica», sino una palanca estratégica para mejorar la competitividad, la productividad y la rentabilidad de las empresas. A su juicio, el informe constituye una herramienta de referencia para orientar decisiones y acelerar la construcción del futuro digital de la Comunitat Valenciana.
Directivos, pymes y talento: las claves del avance
El documento incluye una serie de recomendaciones para acelerar la digitalización empresarial. Entre ellas, apoyar a microempresas y pequeñas empresas, aumentar la presencia de especialistas TIC, potenciar la formación digital de directivos y trabajadores, avanzar desde la presencia digital hacia modelos más sofisticados y transformar los procesos internos mediante sistemas de gestión avanzados.
También plantea la necesidad de facilitar el acceso a programas de ciberseguridad más avanzados y reducir las brechas digitales sectoriales y territoriales.
La lectura empresarial del informe es clara: la Comunitat Valenciana ha superado la fase inicial de digitalización en buena parte de su tejido productivo, pero el siguiente salto será más exigente. Ya no se trata solo de estar en internet, sino de usar la tecnología para gestionar mejor, competir mejor y crecer con más productividad.
La digitalización avanzada se perfila así como una de las grandes palancas para mejorar la competitividad de la economía valenciana. Pero su avance dependerá de la capacidad de las empresas para incorporar talento, reforzar la ciberseguridad, formar a sus equipos directivos y situar la tecnología en el centro de su modelo de negocio.









