Disney estudia recortes de un 20% de costes y eliminar miles de empleos
El grupo estadounidense, que cerró su último ejercicio con unos 231.000 empleados, no ha precisado el alcance de unos ajustes que afectarían de forma desigual a sus divisiones
Walt Disney estudia eliminar miles de puestos de trabajo y ha pedido a parte de sus directivos que busquen la manera de reducir un 20% los costes anuales del grupo. Así lo adelantó la agencia Bloomberg. La propia compañía, que cerró su último ejercicio fiscal con unos 231.000 empleados en todo el mundo, no ha precisado cuántos empleos podrían verse afectados ni ha confirmado el alcance de los ajustes.
Un recorte desigual por divisiones
Según esa información, el ahorro procedería tanto de los despidos como de recortes en otros gastos, dentro de una reestructuración que golpearía de forma distinta a cada negocio. En el punto de mira estarían los parques temáticos, las cadenas de televisión y los estudios de cine. El consejero delegado, Josh D’Amaro, pretendería reinvertir parte de los recursos liberados en la producción de películas y contenidos para televisión, en tecnología, en los parques de atracciones y en el negocio de cruceros.
Por qué ajusta ahora
El movimiento se plantea en un momento de presión para el grupo. El avance de la inteligencia artificial, la debilidad de los ingresos de taquilla, la competencia de las plataformas de contenidos en línea y la ralentización de las visitas internacionales a los parques han estrechado los márgenes del negocio. Disney se ha comprometido con sus accionistas a lograr un crecimiento de dos dígitos en el beneficio ajustado por acción durante el ejercicio en curso.
No es el primer recorte
La compañía lleva años aplicando medidas para contener el gasto. En septiembre despidió a cientos de trabajadores de sus áreas de recursos humanos y tecnología, después de eliminar alrededor de mil puestos en abril. Esos ajustes se suman a los 7.000 empleos suprimidos en 2023, dentro de un programa de ahorro de 5.500 millones de dólares impulsado por Bob Iger, antecesor de D’Amaro. En agosto, la empresa ya había advertido a sus accionistas de que estudiaba nuevas medidas de contención del gasto, entre ellas una posible reducción de plantilla.







