Dos años de la dana: lo recuperado en empresas y obras, y lo pendiente
Los polígonos industriales han vuelto a producir, pero el alcantarillado sin renovar, los expedientes atascados y los compromisos incumplidos siguen abiertos dos años después de la dana del 29 de octubre de 2024.
Un proceso que sigue abierto
Administraciones, empresas y familias de numerosos municipios de la provincia de Valencia continúan en la reconstrucción. Buena parte de la actividad empresarial de las zonas afectadas se ha recuperado y muchas infraestructuras dañadas están reparadas o en obra. Los ritmos son distintos según el tipo de obra, la administración responsable y la complejidad de cada proyecto.
Las cifras de las ayudas
El Gobierno de España había movilizado 16.600 millones de euros para la respuesta y la reconstrucción. Según la actualización del 7 de septiembre de 2026, las ayudas directas a empresas y autónomos gestionadas por la Agencia Tributaria llegaban a 347,5 millones de euros. El Consorcio de Compensación de Seguros había tramitado el 99,6 % de las más de 251.000 solicitudes y había abonado más de 4.606 millones.
Agua: la obra menos visible
El Ministerio para la Transición Ecológica concedió 438,6 millones de euros para abastecimiento, saneamiento y depuración. A 1 de junio de 2026 se habían ejecutado 94,9 millones, el 21,64 % del total. El ritmo varía mucho según la infraestructura: la depuración iba por el 73,66 %, mientras que el abastecimiento (11,49 %) y el saneamiento (11,25 %) estaban muy por detrás. Renovar colectores y redes municipales lleva obras largas, que en algunos casos se alargarán durante los próximos ejercicios.
Carreteras y tren
En junio de 2026, el Gobierno dio por abiertos al tráfico los 160 kilómetros de carreteras estatales afectados. La línea C-3 de Cercanías se ha ido restableciendo por tramos, primero entre València y Aldaia. Las obras de la infraestructura más dañada continúan.
Los polígonos: volver a producir
Las asociaciones empresariales consultadas describen una recuperación que depende sobre todo de las propias empresas, que han reabierto instalaciones y reparado maquinaria. La Asociación de Empresarios de Sedaví lo resume así: “la cabezonería del propio emprendedor la que más ha prevalecido”. Los empresarios reconocen también la llegada de líneas de ayudas públicas.
En Quart de Poblet, la cercanía a la A-3, la A-7 y el aeropuerto mantiene una alta concentración de actividad industrial y logística. Los plazos administrativos siguen pesando en licencias, reformas y algunos proyectos de reconstrucción.
La demanda de suelo industrial en algunos municipios afectados sigue viva. Lo que ha cambiado es que las decisiones de inversión incluyen ahora una pregunta que antes apenas aparecía: cómo reducir la exposición de empresas e instalaciones a futuras inundaciones.
De reparar a prevenir
La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) trabaja en diez proyectos para reducir el riesgo en las cuencas del Poyo, el Magro y Pozalet-Saleta. Entre las actuaciones en estudio hay zonas de almacenamiento controlado, la ampliación de la capacidad hidráulica del barranco del Poyo y un parque inundable en el entorno de Paiporta, Catarroja, Massanassa y Sedaví. En octubre de 2026, la CHJ anunció jornadas participativas para presentar las primeras soluciones a ayuntamientos, asociaciones y ciudadanía antes de cerrar los proyectos.
Por su parte, la Generalitat trabaja en parques inundables metropolitanos en las cuencas del Turia y el Poyo. La propuesta presentada en 2026 contempla unas 1.500 hectáreas de infraestructura verde.
Por qué un único porcentaje engaña
Hablar de un único porcentaje de reconstrucción puede inducir a error. Las ayudas, las carreteras, el ferrocarril, el saneamiento, los cauces y las infraestructuras municipales tienen programas, presupuestos y calendarios propios.
Las obras de emergencia restituyen lo dañado. Los proyectos estructurales buscan cambiar las condiciones de protección frente a futuras avenidas, y requieren redacción, evaluación y tramitación antes de ejecutarse.
El dato que explica el riesgo
Durante el episodio de octubre de 2024 se registraron 621 milímetros de precipitación en Chiva. El barranco del Poyo llegó a un caudal de 2.282 metros cúbicos por segundo antes de que fallara el sensor, según la memoria del Comité Econòmic i Social de la Comunitat Valenciana.
Lo que viene estos próximos meses
El balance no se reduce a si la reconstrucción ha terminado. Las indemnizaciones, los servicios y algunas infraestructuras avanzan con rapidez. La prevención y las obras hidráulicas tienen calendarios más largos. Para las empresas, el paso siguiente será comprobar si esas inversiones se traducen en menos riesgo real.
Ana SánchezRedactora licenciada en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera con más de tres años de experiencia en diferentes áreas y medios de comunicación de la Comunidad Valenciana.










