La demora de 17,7 millones frena inversiones en municipios de la DANA
Los ayuntamientos reclaman a la Generalitat la transferencia de los fondos del Fondo de Cooperación Municipal al considerar que su demora condiciona la ejecución de proyectos de infraestructuras, servicios y regeneración urbana en plena fase de reconstrucción
La financiación municipal se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los ayuntamientos valencianos inmersos en la recuperación tras la DANA. Los consistorios reclaman a la Generalitat Valenciana el abono de 17,7 millones de euros correspondientes al Fondo de Cooperación Municipal, unos recursos que consideran esenciales para mantener el calendario de inversiones previsto y evitar que se paralicen actuaciones estratégicas.
La petición llega en un contexto marcado por el esfuerzo económico que están realizando las administraciones locales para reparar daños, recuperar infraestructuras y atender nuevas necesidades derivadas del episodio meteorológico, mientras continúan desarrollando sus proyectos ordinarios de inversión.
El Fondo de Cooperación, una pieza clave para la inversión municipal
Los recursos pendientes forman parte del Fondo de Cooperación Municipal, una herramienta de financiación incondicionada que permite a los ayuntamientos decidir el destino de las ayudas en función de las prioridades de cada municipio.
A diferencia de otras subvenciones finalistas, estos fondos ofrecen mayor margen de actuación a las corporaciones locales, que pueden destinarlos tanto a la mejora de infraestructuras como a la renovación de espacios públicos, equipamientos municipales o actuaciones dirigidas a reforzar los servicios básicos.
Infraestructuras y obra pública, entre las prioridades
Los ayuntamientos sostienen que la llegada de los 17,7 millones permitiría mantener el ritmo de ejecución de numerosos proyectos ya programados en sus presupuestos.
Entre las actuaciones previstas figuran intervenciones de mejora urbana, renovación de redes de abastecimiento y saneamiento, acondicionamiento de instalaciones municipales, rehabilitación de espacios públicos y otras inversiones orientadas a incrementar la calidad de los servicios que prestan las administraciones locales.
Además del impacto sobre la planificación municipal, los consistorios recuerdan que la inversión pública también actúa como motor de actividad para empresas vinculadas a la construcción, la ingeniería y los servicios.
La reconstrucción aumenta la presión financiera
La recuperación tras la dana ha obligado a muchos municipios a destinar recursos extraordinarios para reparar infraestructuras, reponer equipamientos y afrontar actuaciones de emergencia, lo que ha incrementado la presión sobre las cuentas locales.
En este escenario, los alcaldes consideran que disponer de la financiación pendiente permitiría compatibilizar las actuaciones derivadas de la reconstrucción con las inversiones necesarias para continuar mejorando los municipios sin recurrir a un mayor endeudamiento o aplazar proyectos.
Más autonomía para planificar inversiones
Los responsables municipales insisten en que la estabilidad financiera resulta imprescindible para planificar inversiones a medio y largo plazo. En este sentido, defienden el papel del Fondo de Cooperación Municipal como un instrumento que proporciona autonomía a las entidades locales y facilita la ejecución de proyectos adaptados a las necesidades reales de cada territorio.
La reclamación de los 17,7 millones se enmarca, además, en el debate sobre la suficiencia financiera de los municipios valencianos, especialmente en un momento en el que la reconstrucción, la adaptación al cambio climático y la modernización de las infraestructuras concentran buena parte del esfuerzo inversor de las administraciones locales.










