Alejandro del Amo, CEO de Abora

El panel solar más rentable de todo el planeta es ‘made in Spain’

«El gran reto de la energía solar es que no era rentable», sentencia Alejandro del Amo, CEO de Abora. «¿Por qué se instala la tecnología solar en nuestros edificios?», se pregunta a sí mismo Del Amo adoptando el rol de entrevistador. «Por dos razones. O porque lo obligaba la normativa o porque se subvencionaba. En ambas la conclusión es que la energía solar no era rentable. Entonces, de alguna forma había que incentivarlo u obligarlo para que se instalase», responde. Del Amo habla en pasado, precisamente, porque la tecnología que él mismo ha desarrollado ya le permite usar ese tiempo verbal. Según explica, uno de los principales escollos a la hora de instalar un panel solar es que el retorno de la inversión es muy lento: «Vete tú a saber donde estás tú de aquí a diez años para ver recuperada la inversión».

Tradicionalmente, en la energía solar existen dos tecnologías: la fotovoltaica y la solar-térmica. La primera, tiene un rendimiento en torno al 20 %. Es decir, que solo es capaz de convertir ese porcentaje en energía, siendo el 80 % pérdidas al ambiente. La segunda, aunque algo mejor, un 70-75 %, continúa teniendo un elevado porcentaje de pérdidas. De esa batalla por superar la ineficiencia de estas tecnologías surgió la idea de un panel híbrido.

Alejandro del Amo, CEO de Abora

El panel solar más rentable del mundo

«Un panel híbrido produce agua caliente y también produce electricidad. Eso, si somos capaces de combinarlo bien, produce más energía», explica. La tecnología híbrida no es nueva. De hecho, surgió en los años 70, pero como indica Del Amo los primeros paneles «eran muy ineficientes, con rendimientos de aproximadamente el 25 %». Un porcentaje para el que «no merecía la pena» hacer uso de esa tecnología.

«La rentabilidad es la razón por la que nos compran nuestros clientes»

«La rentabilidad es la razón por la que nos compran nuestros clientes», afirma orgulloso. Un camino que no ha cesado desde que sacó al mercado el primer panel que, por aquel entonces, contaba con un 65 % de rendimiento. A base de investigar -y de muchas horas de trabajo- Del Amo dio con la clave para mejorarlo hasta alcanzar el 89 % de rendimiento a día de hoy. «Ese 89 % ha hecho que sea un récord en la tecnología solar. No hay ningún otro panel híbrido certificado que haya llegado hasta este nivel», destaca.

El objetivo de Abora, según subraya, no es solo mejorar el rendimiento, sino sacar el panel más rentable económicamente del mercado. «Para conseguir el panel más rentable del mercado lo que se necesita son dos cosas: mejorar el rendimiento y bajar los costes. El 89 % es el medio, no el fin», comenta el CEO.

Abora paneles fotovoltaicos

Un panel solar 100 % fabricado en España

Los paneles están destinados, sobre todo, al ámbito industrial y al sector terciario. En Abora se centran fundamentalmente en hoteles, residencias de ancianos, hospitales, granjas, polideportivos y centros educativos, entre otros. «La cantidad de consumo energético de las industrias es brutal», afirma. De hecho, según la Agencia Internacional de las Energías Renovables (Irena), en Europa la mitad de la energía que consumimos es en forma de calor; un 20 % en electricidad y un 30% en transporte.

«Si la sostenibilidad no es rentable, no va a haber sostenibilidad»

Para Del Amo que la fabricación de todos los componentes del panel fueran origen ‘made in Spain’ fue «una apuesta personal». «Podemos mejorar los productos y no tener que irnos a fabricar a Honolulú», resalta. Y añade: «Nuestra propuesta de valor no es ser más baratos porque cualquier país que pague menores salarios va a ser más competitivo en ese sentido. Si mejoramos el rendimiento y conseguimos hacer entender al cliente que pagando un poco más también va a ahorrar mucho más hará su negocio más competitivo».

El reto de la descarbonización

La descarbonización de Europa «no debería ser un problema», sino «un reto para sacar más ventaja respecto a otros continentes». La rentabilidad de la sostenibilidad hace que podamos plantearnos nuevos paradigmas. Por ejemplo, reducir la dependencia energética de otros países como Rusia. O que el precio sea mucho menor. «Si la sostenibilidad no es rentable, no va a haber sostenibilidad», apunta.

«Durante bastantes años he sido profesor de la Universidad de Zaragoza y me he dado cuenta de que hay tres puntos en la sociedad que están muy separados. La industria, las entidades públicas y la innovación. O se empieza a trabajar más juntos o el investigador investigará algo que no tenga aplicación en la sociedad; y el gobernador gobernará para algo que no será la realidad de las empresas. Tiene que haber mucho más vínculo entre todas las partes», concluye.

Dejar una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.