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Qué opción tienen las empresas ante el vencimiento de los créditos ICO

Un volumen muy importante de autónomos y empresas españolas tendrá que empezar asumir en los próximos meses –abril y mayo principalmente– la amortización del capital concedido por los préstamos avalados por el ICO.

La mayoría de las operaciones, firmadas en los primeros meses de la pandemia, se cerraron con un año de carencia y un plazo de vencimiento y por tanto de devolución del préstamo de entre tres y cinco años.

Si bien, el Acuerdo del Consejo de Ministros del 24 de noviembre de 2020 estableció la posibilidad de que estos créditos vieran ampliados sus plazos. Esto es, hasta un máximo de 3 años adicionales el plazo de vencimiento (con un máximo de 8); y hasta 12 meses adicionales el periodo de carencia; todo ello con respecto a los plazos y carencias inicialmente acordadas.

De este modo, las empresas tendrían dos años para recuperar sus negocios y empezar a hacer frente al capital concedido. Tiempo que en breve se agota.

En concreto, se acogieron a esta medida –cuyo plazo de solicitud finalizó el 15 de mayo de 2021- 386.698 operaciones, que representaban aproximadamente el 43% del total de operaciones que podrían haber solicitado dicha extensión. Lo que en volumen se traduce en la mitad de la financiación concedida. Es decir, estas operaciones acumulan en torno al 50% de los avales y de la financiación que se había movilizado hasta el 18 de noviembre de 2020, que ascendía a 110.972 millones de euros.

Acuerdos individuales

¿Qué posibilidades tienen las empresas? ¿Se han recuperado totalmente y pueden hacer frente con normalidad a este calendario de pagos?

No obstante, cabe señalar cómo el Código de Buenas Prácticas aprobado por el Real Decreto ley 5/2021 y desarrollado por Acuerdo de Consejo de Ministros de 11 de mayo de 2021 establece que en
determinados supuestos y condiciones, los plazos de vencimiento pueden ampliarse hasta los 10 años y también los periodos de carencia podrán ampliarse previo acuerdo con la entidad.

De este modo, cada empresa o autónomo deberá llegar a un acuerdo con su entidad.

Este medio ha consultado a distintas entidades financieras para saber si las empresas están en condiciones de asumir la amortización. Lo cierto es que no nos han trasladado datos concretos, pero si observamos la evolución de sus ratios de mora vemos pequeños repuntes en España. Por ejemplo, si tenemos en cuenta la ratio de mora del primer Grupo financiero nacional, Banco Santander a cierre de septiembre se sitúa en España en el 5,99% frente al 3,18% que contempla para el conjunto del Grupo.

Financiación Alternativa

Está claro que cuanto más medidas se tomen, mayores facilidades para las empresas; que, no obstante, empiezan a pensar en nuevas fórmulas para conseguir liquidez y tener una estructura financiera más saludable.

Una de estas fórmulas es la financiación alternativa. Hablamos con José Luis Villafranca, director general de Bravo Capital, un referente en el mercado de la financiación alternativa.

Considera que los préstamos con aval ICO han sido «un salvavidas para las empresas y en algunos casos, para las propias entidades financieras que han cubierto posiciones previas con su garantía”.

Pese a que para muchas empresas 2021 ha sido un año de recuperación, creo que «una parte importante de ellas no está totalmente recuperada».

«Algunas empresas acabarán cerrando»

Incluso teme que algunas de ellas «–que ya en ese momento del estallido de la crisis no eran viables– acabarán cerrando, según se les va acabando la liquidez inyectada por los créditos ICO «.  De hecho, no cree que muchas de ellas puedan reestructurar su deuda «salvo que la política de las entidades financieras sea la de la ‘patada adelante’”.

De momento, las estimaciones apuntan solo a un leve incremento de la morosidad para este primer trimestre de 2022. ¿Podrá llegar a ser mayor? esa es la pregunta que pocos quieren contestar.  “Precisamente la consecuencia de que la banca esté cerrando el grifo del crédito es porque prevé un incremento de los impagos cuando termine el periodo de carencia de los ICO, porque no cabe duda de que se llegará a incrementar considerablemente la morosidad.”

Ante un horizonte de empresas más endeudadas y el fin de los ICO, qué posibilidades tienen las empresas para conseguir la liquidez que demandan.

Según José Luis Villafranca «las empresas tienen dos alternativas: el capital o la deuda. El capital nunca ha sido una alternativa fácil y la deuda,  en estos momentos en los que la banca está prácticamente cerrada, tiene que venir de la financiación alternativa en sus diferentes modalidades”.

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Balón de oxígeno

A su juicio, “la financiación alternativa ha venido para quedarse». «Ahora mismo –añade– supone en algunos casos un balón de oxígeno y en otros claramente salvar la continuidad de muchas empresas». Para el resto de casos, entiende que supondrá una ayuda para hacer crecer los proyectos empresariales.

De esto, el operador financiero sabe bastante: “en Bravo Capital tenemos un ejemplo de ese “resto» de empresas que pueden crecer si tienen la financiación necesaria. Es el caso de la financiación inmobiliaria residencial».

La promoción tiene un nuevo aliado

«Hemos visto –explica el financiero– que desde la anterior crisis los bancos han limitado muchísimo la financiación al promotor, no dándoles ni un solo euro hasta no tener un nivel de preventas del 70/80%. Esto hace inviables muchos proyectos en un momento de crecimiento sostenido de la demanda de vivienda nueva. Bravo Capital pone a disposición de los promotores fondos para financiar una parte del suelo y las obras hasta conseguir el nivel de preventas que permita a la empresa poder disponer de la financiación bancaria vía préstamo promotor”.

Esta puede ser una salida importante, para un sector cuyo peso sobre el total del PIB en España alcanzó en 2020 el 11,7%.

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