Alberto Herraiz, director general de Fongascal

Fongascal y la digitalización del mantenimiento: ‘telegestión’ y ‘teleoperación’

Fongascal lleva tres décadas dando servicio de mantenimiento e instalaciones a sectores tan variados como el industrial, el hotelero, el sanitario o la administración pública, entre otros. No obstante, los tiempos han cambiado mucho desde que esta empresa familiar pusiera en marcha su actividad en 1990.

La digitalización y las nuevas tecnologías marcan ahora la hoja de ruta de esta empresa valenciana. La capacidad de gestionar el mantenimiento en remoto es hoy en día uno de sus proyectos más destacados. Sin olvidar, por supuesto, el trato al cliente y los valores de competencia profesional, garantía de calidad y cumplimiento de plazos que les han acompañado desde el principio.

Economía 3 ha hablado con su director general, Alberto Herraiz Soler, sobre estas y otras cuestiones de la compañía.


Suscríbete gratis a nuestra Newsletter
Y recibirás en exclusiva la actualidad económica y empresarial.

Un mercado “muy competitivo

– Lleváis 30 años resolviendo los problemas técnicos en las instalaciones y mantenimiento de vuestros clientes. ¿Cómo lo habéis conseguido?

Escuchando a nuestros clientes y adaptándonos a sus necesidades en cada momento, siendo muy eficientes en el uso de recursos y siguiendo una política comercial y financiera conservadora con un bajo nivel de deuda.

En cuanto al uso de recursos me refiero tanto a materiales como a técnicos y humanos. El mercado en el que nos movemos nosotros es muy competitivo en precio. Entonces, una de nuestras razones de éxito ha sido ofrecer un servicio excelente a un muy buen precio.

Precisamente, para esto, para poder hacer un buen precio, hay que ser muy eficiente en el uso de los recursos. Nosotros lo hacemos a través de una muy buena organización y planificación de los trabajos, de medir e incentivar el rendimiento de los trabajadores y de una política de compras muy trabajada y herramientas técnicas necesarias para los procesos.

El equipo

– ¿Cuál serían vuestras características diferenciales con respecto a vuestra competencia?

La fuerte especialización y profesionalización de nuestro equipo humano, plenamente comprometido e ilusionado con el proyecto. Destaco, sobre todo, el nivel de compromiso y las ganas de mejorar y aprender. La edad media de la plantilla es bastante joven. Pero, es gente con mucha experiencia ya acumulada.

El crecimiento de la empresa ha permitido que vayamos abordando cada vez proyectos más singulares y complejos. Al final cada proyecto supone un reto para nosotros y esa motivación de la plantilla, tanto del staff técnico como de los operarios, es fundamental.

– ¿De qué manera motiváis a vuestro empleados para que esto sea así?

Primero, con una comunicación muy clara y transparente entre todas las partes de la evolución de los trabajos. Para cada proyecto se marca una hoja de ruta y objetivos previamente a su arranque; luego se reportan los avances. En todos los sentidos, es decir, económicos, técnicos, de calidad y de plazos. Creemos que la comunicación interna es clave para el desarrollo de la empresa.

Segundo, con una alta remuneración, muy por encima de la media sectorial, y vinculada al desempeño y al cumplimiento de objetivos individuales y colectivos. Es muy importante atraer y mantener el talento.

Y por último, con un plan de formación continua, desarrollo personal y promoción interna. Sin olvidar los valores de humanidad, comprensión, cercanía y compañerismo. Esto va de personas.

La empresa

– ¿Cómo se configura la empresa actualmente? ¿Con qué instalaciones cuenta, número de trabajadores, facturación, etc.?

Este año hemos podido estrenar nuestras nuevas instalaciones situadas en el Polígono Industrial l’Horta Vella de Bétera. Cuentan con más de 700 metros cuadrados de superficie.

En lo relativo a facturación, en 2021 nuestra cifra de negocio ascenderá a 5.500.000 euros. Ahora mismo, el 90% de nuestra facturación son las instalaciones y el 10% el mantenimiento. Pero, queremos poner el foco, de hecho ya lo estamos haciendo, en el mantenimiento porque es un negocio de recurrencia que nos permite tener una visión más a largo plazo. Queremos hacer crecer el negocio en esta línea. A día de hoy, repito, estamos en un 90-10%. Sin embargo, trabajamos en una mejora estratégica para que se alcance el 70-30 en un horizonte temporal de 3 años.

Por otro lado, en la actualidad, nuestro equipo humano está integrado por cerca de 50 personas.

– En un sector tan tradicionalmente masculino, ¿buscáis la equidad en la plantilla? 

Lo intentamos. Pero, sí que es cierto que en el sector de las instalaciones al final los operarios son en un 99% hombres. No obstante, en el resto de áreas, staff técnico, administración y financiero, sistema de gestión, comercial,  compras… sí que intentamos llegar a la paridad, incluyendo mujeres en nuestras filas.

Oficinas de Fongascal

Los servicios

– ¿Cuáles son vuestras líneas de negocio?

Tenemos tres áreas de negocio: instalaciones, mantenimiento y eficiencia energética. Están enmarcadas dentro de las instalaciones hidráulicas y térmicas del sector de la edificación. Fongascal es una empresa que trabaja constantemente para avanzar en las instalaciones de fontanería, gas, calefacción, climatización y energía solar. Pero, también en el mantenimiento integral de instalaciones y en el asesoramiento técnico y consultoría a nuestros clientes.

– ¿Con qué sectores trabajáis habitualmente? ¿Hasta dónde llegan vuestros servicios?

Trabajamos en casi todos los sectores: administración pública, alimentación, distribución, hotelero, polideportivo, sanitario, docente, comercial, oficinas, industrial y residencial.

Por otro lado, nuestro ámbito de actuación ha sido y es nacional. Aunque la situación actual de mercado nos ha llevado a centrar la mayor parte de los esfuerzos en la Comunitat Valenciana.

Mantenimiento Fongascal

Una cartera “atomizada” y “muy diversificada

– ¿Cuál es el perfil de vuestros clientes?

Tenemos una cartera muy diversificada y atomizada de clientes de casi todos los sectores, tanto públicos como privados. Desde cadenas de distribución de alimentación hasta clientes industriales, pasando por constructores y promotores.

Tenemos la premisa de evitar concentraciones de riesgo para que ningún cliente suponga más de un 25 % de la facturación total. Esto nos permite una mayor capilaridad del negocio y, sobre todo, una mayor estabilidad y seguridad.

La ‘telegestión’ y ‘teleoperación’ del mantenimiento

– ¿En qué proyectos trabajáis en la actualidad?

Queremos aportar valor añadido. Mientras que en el campo de las instalaciones lo que aportamos es know how, es decir, aportar soluciones concretas a problemas concretos fruto de toda nuestra experiencia, en la parte de mantenimiento estamos apostando mucho por la digitalización de todos los procedimientos.

Trabajamos con un software de gestión de mantenimiento en el que el cliente puede ver en tiempo real el avance del servicio. Tareas preventivas y correctivas, si se está llevando a cabo el trabajo, cuándo está prevista su solución o, incluso, descargar el informe en tiempo real.

– ¿En qué consiste la telegestión y teleoperación del mantenimiento?

Estamos trabajando mucho en la línea de teleoperación y telegestión en remoto. Es decir, poder controlar a distancia y en tiempo real el funcionamiento de los  equipos e instalaciones de forma continuada. A distancia, sin tener que asistir presencialmente a las instalaciones con los costes que eso supone.

Incluso, dando un pasito más allá, capacidad de operar. No solo tener controlada la instalación, sino que ante fallos poder actuar a distancia, apagando, encendiendo equipos, cambiando parámetros, consignas, para ajustarnos al funcionamiento correcto.

Desde Fongascal estamos volcados en este campo, que evitará presencialidades y costes innecesarios, además de reducir el número de fallos y tiempos con equipos fuera de servicio.

La industrialización de los procesos

– Resúmenos en que estáis trabajando en el campo de la industrialización de las instalaciones.

La construcción es muy artesanal y lamentablemente los procedimientos de trabajo no han variado mucho en los últimos 100 años.

Desde Fongascal, estamos industrializando nuestros procesos de forma que una gran parte de ellos se desarrollan en nuestro taller, donde se trabaja en una atmósfera controlada sin interferencias, que permite una mayor estandarización del producto y un uso más eficiente de recursos, tanto materiales como humanos. En obra solo montamos y ensamblamos plug & play, no instalamos. El proceso posibilita una notable reducción de los plazos ejecución.

– ¿Cómo afrontáis el objetivo de la transición energética del que tanto se habla en la actualidad?

Lo afrontamos con mucha ilusión y convencidos de que Fongascal puede aportar mucho en este camino, tanto en proyectos de nueva ejecución como en reformas de edificios existentes.

Tenemos algunos casos de éxito actuales, en los que tras una auditoría energética preliminar, hemos implementado de forma combinada una planta de producción fotovoltaica para autoconsumo con un sistema de producción de energía térmica mediante aerotermia y puntos de recarga para el vehículo eléctrico.

LANTANIA: el futuro en construccion tren-300
LANTANIA: el futuro en construccion campo solar-300
IMSKE-artroscopia

Dejar una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.