Sectores clave de producción industrial

¿Qué sector de la CV está más preparado para afrontar la recuperación postcovid?

El 40% de las industrias químicas y el 24% de las empresas del sector del comercio de la Comunitat Valenciana están preparadas para afrontar la recuperación económica tras la pandemia de covid-19. Así aparece reflejado en el último informe del Observatorio sobre Gobierno, Estrategia y Competitividad de las Empresas (GECE).

Además, en el informe, impulsado por CaixaBank y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), se muestra que los sectores con mayor peso en la economía valenciana son el comercio, las actividades inmobiliarias, la hostelería y el transporte.

En total, suman el 67,8% del valor añadido (VAB) y el 60,6% del empleo generado en los servicios privados.


Suscríbete gratis a nuestra Newsletter
Y recibirás en exclusiva la actualidad económica y empresarial.

El comercio, clave en la generación de renta y empleo

Tal y como han destacado, el comercio aporta el 26,1% de la renta generada en los servicios privados. Un 17,2% del total del valor añadido de la Comunitat. También, un 35,3% del empleo privado (25% del total de la autonomía). Esto lo convierte en “el principal generador de renta y empleo“.

Es un sector muy relevante para la Comunitat Valenciana. Presenta una estructura empresarial sólida. Con un importante peso de empresas de alta competitividad“, han afirmado fuentes de CaixaBank. Un 24% de las empresas del sector se clasifican como “altamente competitivas”. De hecho, aportan un 67,5% del valor añadido y un 59,2% del empleo del sector.

5% de los comercios

¿Cuál es el papel de la industria en la Comunitat?

La industria que más aporta a la economía valenciana es la agroalimentaria, la azulejera, el sector de la automoción y la industria química. En conjunto, representan un 43,1% del valor añadido y un 37,8% del empleo del total de la industria manufacturera.

Aunque la industria agroalimentaria es la que tiene un mayor peso en la renta y el empleo, predominan las empresas con niveles de competitividad modestos. Lo que, según han expresado, unido a su baja intensidad tecnológica, “supone un freno a su capacidad de liderar la recuperación económica“.

El caso de la industria química

En el informe se ha destacado la industria química como una de las más relevantes, “con un 40% de empresas altamente competitivas“.

Según explica, el impacto de la covid en esta no ha sido de los más negativos. Aunque muchos de sus subsectores han sufrido las restricciones impuestas, otros han visto incrementada su demanda como consecuencia de la pandemia. Por ejemplo, los relacionados con productos de limpieza e higiene.

En concreto, genera un 68% del valor añadido y un 59,4% del empleo.

Acrilamida

Construcción e inmobiliarias: perspectivas favorables

El documento del Observatorio también incluye en su análisis información sobre los sectores de la construcción y las actividades inmobiliarias. En conjunto, aportan un 23,8% del valor añadido y un 10% del empleo.

Atendiendo a las actividades inmobiliarias, casi la mitad del valor añadido proviene de empresas “altamente competitivas. Respecto a la construcción, su aportación se sitúa en el 41%. Estos sectores se han visto “muy afectados por el crecimiento de la incertidumbre económica“. “Pero, su situación para enfrentarse a esta nueva circunstancia es mucho más favorable que la que tenían en la anterior crisis económica“, han añadido las mismas fuentes.

Alejandro Escribá, coordinador del Observatorio GECE, opina que cada sector “aporta una perspectiva valiosa para comprender cuál será la capacidad de resiliencia y recuperación de las empresas”.

Las empresas de construcción son las que más disoluciones presentan

Bajo peso en tecnología y conocimiento

El documento alerta del peso bajo de los sectores de alta intensidad en conocimiento o tecnología. Según han comentado, esto tiene implicaciones en la productividad y en la renta. Además, supone “una desventaja relevante para soportar el impacto de la covid y relanzar la actividad“.

El porcentaje en sectores de alta intensidad en conocimiento es del 1,2%, frente al 1,9% de España. En cuanto a las empresas de servicios intensivas en conocimiento, representan el 23,4% del total, dos puntos menos que el 25,7% de la media nacional.

Así, los servicios de alta intensidad en conocimiento en la región solo aportan un 11% de la renta y un 9,4% del empleo. Mientras que la industria intensiva en tecnología genera un 4,8% del valor añadido y un 3,4% del empleo privado.

Dejar una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.