Fábrica de Ford en Almussafes

Ford camina hacia un ERE a partir del 12 de abril y a la espera de definir un plan de futuro

Ford no comenzará las negociaciones del ERE anunciado ayer para la planta de Almussafes hasta después del 12 de abril, según han confirmado desde CCOO y UGT. De esta forma, la empresa ha aceptado la petición de los sindicatos de demorar las negociaciones hasta pasadas las vacaciones de Semana Santa y una vez llevada a cabo la reunión del Comité de Empresa Europeo fijada para el próximo 30 de marzo.

Desde UGT, el sindicato mayoritario en la planta automovilística, remarcan la necesidad de «ser cautelosos». «No vamos a entrar tan deprisa a esta negociación. La situación es complicada, vamos a tener un poco de calma», apunta el portavoz de UGT, Carlos Faubel, quien también subraya la importancia de la reunión programada para el último de mayo de la que espera «hablar directamente con la dirección europea y conocer los tipos de compromisos y los márgenes de la negociación para poder saber si es posible tomarlo con pausa». Un día después de este encuentro europeo, el 31 de marzo, se reunirá el Comité de Empresa de Ford Almussafes.

630 trabajadores de las plantas BAO

El ERE anunciado por Ford Almussafes este lunes afectaría a 630 trabajadores de las plantas BAO (de fabricación de Vehículos) lo que podría llevar, según prevén fuentes sindicales, a la desaparición del turno de noche.

Según explica Faubel, la empresa les trasladó a los sindicatos que la producción diaria sufriría una bajada de hasta 280 coches a partir del mes de abril, lo que deja la producción en unos 1.360 vehículos diarios aproximadamente. «La complicación es máxima, ya que esto deja muy en el aire el tercer turno de producción», apunta Faubel.

En un principio, el anuncio de la compañía no incluye a la planta de motores, que se encuentra actualmente en ERTE hasta mediados de abril. Sin embargo, tal y como apunta el representante de CCOO en la planta, José Miguel Arocas, existe la posibilidad de que se amplíe el Expediente de Regulación de Empleo y acabe afectando también a estos trabajadores.

«Es lo mismo que pasó en el anterior ERE. La empresa no les incluyó y después en la mesa de negociación se pidió que se ampliara a la planta de motores, porque todos somos trabajadores de Ford, sea vehículos o motores», explica Arocas, quien además subraya que «hay gente con ciertas edades que les interesaría acogerse si es un buen acuerdo como el que firmamos el año pasado».

«Oferta trampa»

En este sentido, desde los sindicatos piden que no haya «despidos traumáticos» y desde UGT apuntan que es el nuevo ERE es una «oferta trampa» al presentar «inferiores condiciones que en el acuerdo anterior». Tras el anuncio, el sindicato denunció que el coste «es mucho mayor por el elevado número de despidos que quiere acometer y la escasa bolsa de personal con edades cercanas a la jubilación».

Por su parte, desde CCOO defienden que bolsa para la prejubilación «hay de sobra», pero todo depende de «hasta que edad quiera llegar la empresa». «En el acuerdo anterior se presentaron más de 500 y el ERE era para 350 trabajadores, por lo que hubo gente que no pudo marcharse y posiblemente este año esté ahí», explica Arocas.

A falta de un plan de futuro sólido para Ford Almussafes

Desde fuentes sindicales coinciden en la necesidad de que la compañía ponga sobre la mesa un plan de futuro sólido que «garantice el futuro de la fábrica», tal y como reclama Faubel. «Los retos que tenemos consisten en ver si la fábrica tiene un sitio en la nueva modalidad eléctrica y manejar los excedentes de la mejor manera posible» explica Faubel, quien añade que «son temas que requieren ir con calma y no atropelladamente, y es lo que estamos buscando».

«Nosotros llevamos más de año y medio pidiendo un plan de futuro que garantice estabilidad y empleo para la planta de Almussafes», explica desde UGT José Miguel Arocas, quien denuncia que «en ningún momento la empresa ha contestado a ese plan».

«Estamos andando hacia el coche eléctrico pero el primer paso es pasar por el híbrido», defiende Arocas, quien explica que actualmente «no hay infraestructura en toda España para poder transformar la producción directamente al coche eléctrico».

A falta de un plan de futuro sólido, Arocas también recuerda que en 2024 se dejará de fabricar los cuatro modelos que produce la planta actualmente -S-Max, el Galaxy, el Mondeo y la furgoneta Transit Connect- y los tres motores, entre los que se incluye el nuevo motor GDI. «Nos quedaremos con un único modelo, que es el Kuga, que a día de hoy es el 50% de la producción», explica.

«A dos años vista nos quedamos sin cuatro modelos de coche y sin tres motores. Si no viene carga de trabajo o un plan de futuro que garantice la estabilidad y el futuro de la planta y de la plantilla, nos podemos encontrar en una situación tan complicada como la que estamos viviendo ahora», añade Arocas, quien subraya: «no nos gustaría acabar como Nissan». 

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