Segunda parte del Informe Económico-Financiero ante todo análisis de riesgo

Esta es la radiografía que te hará una entidad financiera antes de darte crédito (II)

El fin último es determinar la situación real de la sociedad y su posible grado de solvencia, jugando el ratio de endeudamiento un papel fundamental en este análisis

oficina en el que varias personas trabajan en el ordenador analizando ratios económico-financieros de empresas

Saber qué aspectos valoran los bancos al conceder financiación –tal y como avanzábamos ayer en este artículo– es clave para poder solicitar financiación sin errores y con todas las garantías de éxito.

En este sentido, más allá de la cuenta de resultados, que es al fin y al cabo la que determina la capacidad de reembolso de la financiación, se tendrá en cuenta la solvencia empresarial entendida como la relación entre los activos y las deudas empresariales. Si en 2018 muchas compañías consiguieron que sus activos duplicaran el volumen de financiación ajena, al desapalancarse durante la crisis, logrando una mejor capacidad de afrontar situaciones complejas y un mayor rating para conseguir financiación y a mejor precio; la crisis sobrevenida de la pandemia ha dado de nuevo “la vuelta a la tortilla”, con efectos que ya se están dejando notar.

Según el último análisis realizado por Economía 3 de las 5.000 mayores empresas en  “Comunidad Valenciana, S.A.”, en la evolución conjunta de la solvencia y el endeudamiento, se observaba cómo en los últimos años (principalmente 2018) se consolidaba una posición de mejora en cuanto a garantía frente a terceros gracias a un crecimiento del endeudamiento inferior al beneficio retenido en cada ejercicio. Las lecciones de la crisis de 2008 sirvieron para el desarrollo de esta tendencia en la que sin duda había una decisión estratégica de perseguir un mejor posicionamiento financiero, un hecho que, de nuevo, ha venido a truncar el estallido de la crisis sanitaria y económica.

Como en los peores momentos de la gran recesión, las empresas y pymes españolas buscan ahora agarrarse a un nuevo salvavidas, recordando que por aquel entonces el crecimiento del volumen de negocio vino dado por un incremento de las exportaciones y como consecuencia de las inversiones que empezaron a acometer favorecidas por pequeñas mejoras en las estructuras de costes.

Mi endeudamiento comparado con el del sector

Para el responsable de riesgos de la compañía de financiación alternativa Grupo Gedesco, Ricardo Sainz lo lógico es comparar el endeudamiento de una compañía con el de su sector, entendiendo  como tal, cuánto representan los recursos ajenos sobre el patrimonio neto de una empresa –cuya fórmula sería total pasivo menos patrimonio neto partido por patrimonio neto–.  “De este modo sabríamos por cada euro que tengo cuánto estoy endeudado y al compararlo con el sector, podremos valorar de si se trata de una compañía sobre endeudada”. reconoce.

Ebitda positivo, generación de caja y nivel de deuda

“En lo primero que se van a fijar los analistas de riesgos es en que la sociedad gane dinero, pero no solo en ello si no en la evolución de sus ventas, en que genere caja y tenga liquidez suficiente, en que tenga una rentabilidad positiva, con un Ebitda positivo (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) y que no esté muy endeudada , es decir que su ratio de recursos ajenos sea adecuado a su estructura de balance”, insiste el experto. 

“A partir de ahí –continúa Sainz– también se busca conocer la experiencia de la empresa, cómo se está manejando en el mercado, en qué sector se encuentra, si ha sufrido alguna incidencia o persiste sobre él algún efecto macroeconómico –como ahora la Covid–, qué tipo de clientes tiene, para quién trabaja, el resto de financiación que aparece en CIRBE y su desarrollo histórico, etc., de modo que, los expertos en riesgos tendrán por un lado el compendio de todos los ratios cuantitativos y por otro, todo este análisis, lo que al final inclinará la aprobación o denegación de la financiación”.

En el caso de la financiación que ofrece Gedesco vinculada al factoring, según Sainz, tiene, entre otras ventajas, el no computar en CIRBE, “es decir no aparece en la foto del Banco de España y no supone una mayor carga de endeudamiento para una compañía”. Asimismo señala que a la hora de conceder esa financiación, Gedesco analiza la solvencia del deudor, del pagador de esa factura que normalmente tiene un mejor rating que la pyme que suele solicitar ese adelanto.

Indicadores de rentabilidad

Otros indicadores que pueden resultar de interés para el análisis están vinculados a la rentabilidad. El ROE (Return On Equity) está evaluando la rentabilidad que tiene un accionista en esa empresa, mide la relación entre el beneficio neto de una compañía y su cifra de fondos propios. Se trata, por tanto, de un ratio que determina el rendimiento de capital.

El ROA  indica la rentabilidad sobre los activos (Return On Assets), tanto el activo corriente como el no corriente: terrenos, instalaciones,  existencias, deudores… Según el estándar, para valorar una empresa como rentable, el ROA debe superar el 5%.

El ROS o return on sales significa retorno de las ventas. También se conocer como margen de beneficio operativo y se calcula como el beneficio obtenido / importe neto de la cifra de negocio de la compañía, y permite saber de cada millón que vende cuánto gana. Normalmente tanto ROS como ROA se calculan con el resultado antes de impuestos.

Acceder a este tipo de análisis puede resultar más sencillo de lo que parece, plataformas como Mercado de Facturas da acceso de manera gratuita a determinados ratios financieros de miles de compañías para orientar al usuario que pueda estar interesado, bien por tratarse de su propia empresa, de una posible inversión, competencia o proveedor.

 

Suscríbete a nuestra newsletter