La oferta educativa de los museos en la pandemia, de adaptación a reinvención

La oferta educativa de los museos en la pandemia, de adaptación a reinvención

Los museos valencianos se han visto obligados a reorientar su oferta educativa debido a las restricciones impuestas por la covid-19. Y lo han hecho, bien adaptando los talleres y proyectos que ya tenían a las nuevas condiciones, o bien rehaciendo desde cero sus propuestas.

Los responsables de didáctica de varias pinacotecas de la ciudad de Valencia reconocen que la pandemia ha reducido drásticamente el número de alumnos que acuden a estas actividades, sobre todo de Infantil y Primaria, pero no el de familias, que llenan las plazas ofertadas los fines de semana.

En el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) han decidido desechar lo que tenían preparado para este año antes de que llegara la pandemia y repensarlo todo «en contexto covid», sin tratar de adaptar nada de lo que había, explica Irene Llàcer, una de las responsables del departamento de Educación.

Durante el confinamiento sí adaptaron todo lo que tenían en ese momento al formato digital o a distancia, pero una vez pasado el confinamiento se dieron cuenta de que «no tenía sentido seguir empeñados en trabajar como antes, porque nada es como antes».

Así, el IVAM ofrece ahora diferentes actividades educativas, tanto para escolares como para familias, en su mayoría al aire libre, y respetando las máximas de no compartir materiales, hacer grupos lo más pequeños posible y pasar el mínimo tiempo posible dentro del museo.

Adaptarse a la nueva realidad

Otros museos, como el de Bellas Artes San Pío V, no han necesitado acometer demasiados cambios en su oferta educativa, ya que, según cuenta la responsable de su departamento de Educación, Estrella Rodríguez, en sus talleres didácticos se trabaja desde hace tiempo con grupos reducidos, de un máximo de 15 alumnos, por cuestiones pedagógicas.

Lo que sí han hecho es adaptar el recorrido que se hace por la sala para que sea en un único sentido y evitar que los diferentes grupos se crucen, y extremar la desinfección del material que se utiliza en las actividades.

Desde el Museu Valencià d’Etnologia, ubicado en el centro cultural La Beneficencia, han optado también por mantener la mayor normalidad posible en sus talleres didácticos, por lo que la oferta es la misma que tenían, aunque con un aforo reducido a entre 10 y 16 personas, según la actividad, y en un escenario diferente, ya que se desarrollan en el patio.

Lleno de familias

Independientemente del formato que haya elegido cada museo para adaptar su oferta educativa a la era covid, todos coinciden en lo mismo: las reservas escolares de Infantil y Primaria se ha reducido drásticamente, mientras que las de Secundaria no van mal, y la oferta de los fines de semana, destinada a familias, está llena.

En el caso del IVAM, donde se ofrecen tres actividades diferentes con aforos máximos de entre cinco y seis familias, en función de si son al aire libre o en el interior del museo, hay reservas de familias hechas hasta febrero de 2021.

El Museu d’Etnología llena todos los talleres familiares de los fines de semana. Mientras que el San Pío V confía en que las familias se animen a participar en las actividades que ofrecen los domingos, y que se retoman este mes en el patio del Embajador Vich.

Las actividades destinadas a Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional están funcionando bien, mediante grupos burbuja y sin contacto con ningún material, aunque también se ha notado una disminución de las reservas.

Ante la falta de visitas escolares de Infantil y Primaria, el IVAM ha optado por crear unos kits con materiales, que en realidad estaban pensados como complemento a la visita al museo, pero que pueden ser enviados a los centros y utilizados por los maestros para trabajar con el alumnado en clase, y mantener así el vínculo con este espacio.

En el Museo de Bellas Artes han notado «un bajón» en el número de visitas procedentes de centros educativos de Infantil y Primaria, aunque poco a poco parece que se van animando y han empezado a crecer las reservas para enero, febrero y, sobre todo, para marzo.

Espacios seguros

Los responsables de los departamentos de educación y didáctica de los distintos museos entienden las reticencias de los colegios a hacer salidas con los menores, pero defienden que estos espacios son totalmente seguros.

Irene Llàcer (IVAM) reconoce que ha sido todo un reto diseñar proyectos que pudieran llevarse a cabo sin utilizar materiales ni generar contacto físico, y anima los valencianos a acudir al museo porque, según dice, «nos hemos devanado los sesos para que la gente pueda venir».

Estrella Rodríguez, del San Pío V, entiende el miedo y las reticencias de la gente pero defiende que los museos son espacios seguros, y asegura que la virtualidad no puede sustituir a la experiencia de visitar el museo, por lo que debe incorporarse «en su justa medida».

El jefe de difusión cultural, didáctica y comunicación del Museu d’Etnologia, Francesc Cabañés, insiste también en la idea de que los museos son seguros, y entiende que las reticencias de los colegios a acudir a esos espacios no tiene que ver con la seguridad, sino con cuestiones de gestión de los propios centros.


Mantente informado cada día con nuestra newsletter. Suscríbete gratis.

Dejar una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.