Estudio de Ineca

Alicante lidera el mercado de los residentes extranjeros con el 28% de toda España

La presencia de 70.000 foráneos en la Costa Blanca distorsiona los indicadores de pobreza al no contabilizarse sus ingresos porque tributan en sus países de origen

Dos jubilados en una zona costera. /E3

El 28,3% de los residentes extranjeros jubilados empadronados en España viven en Alicante, muy por delante del siguiente destino de este segmento del turismo residencial estable, Málaga, con el 16%, una fortaleza de la economía provincial que, no obstante, distorsiona los indicadores de pobreza porque la mayoría de estos europeos tributan en sus países de origen y se rebaja así drásticamente la renta media en la Marina Alta y la Vega Baja. Es uno de los resultados del estudio “Situación social de la provincia de Alicante” del periodo 2014-2019, presentado en webinar por el instituto Ineca.

Las profesoras de la Universidad de Alicante Mónica Martí y Carmen Ródenas han revelado la “dificultad” para conocer la realidad en estas dos zonas de mayor concentración de foráneos, máxime cuando se trata en algunos casos con ciudadanos con un importe nivel de ingresos, que no aparecen en las estadísticas y propician unas medias “increíbles”. En total, son 248.592 mayores de 65 años (más de 70.000 residen en la Costa Blanca) y, después de Alicante y Málaga, los otros destinos preferidos están a gran distancia: Santa Cruz de Tenerife (6,2%), Madrid (5,3%) o Las Palmas (4,9%).

Como consecuencia de esa presencia, la tasa de pobreza, medida según el riesgo de sufrirla con el indicador AROPE, oscila en la provincia entre el 23,7% de L’Alcoià y el sorprendente 39,2% de la Vega Baja.

También han relacionado con esta imagen engañosa la afirmación reciente de la vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, Mónica Oltra, acerca del modelo turístico precario, que suscitó polémica y revela su “desconocimiento” de esta dinámica alicantina.

Preguntadas las dos investigadoras de la Universidad de Alicante sobre si también influye la edad media en esas comarcas -envejecimiento- o el tipo de actividad económica predominante, la respuesta es que pude influir la economía sumergida no reflejada, pero no parece un problema fundamental la edad y el tipo de actividad. “No tenemos clara la dimensión relativa del volumen de la población europea, esa cuarta parte de toda España, además concentrada en zonas muy concretas”, ha abundado Ródenas.

Tampoco la despoblación en zonas del interior puede explicar los datos de pobreza, ya que el Instituto Nacional de Estadística (INE) se basa en la renta declarada y la divide por el número de habitantes, con lo que la media refleja bien la realidad, aunque puede que si hay más jubilados, esa media declarada sea más baja, según Martí.

Además, a escala de toda la provincia, se ha producido un retorno de inmigrantes a sus países de origen, por lo que no se puede achacar el retroceso demográfico a que no se ha recuperado por completo la economía desde la anterior crisis.

Y en cuanto a si habría algún método para corregir esa distorsión estadística por los extranjeros, ambas profesoras han sugerido realizar un “sobremuestreo” en las encuestas en esas zonas a extranjeros o aumentar el factor elevador empleado en este tipo de estudios

Menos pensiones y subsidios que en España

En el apartado del Estado del Bienestar, se ha constatado una menor cobertura de desempleo y también pensiones medias más bajas que en el resto de la Comunidad Valenciana y España, 133 euros menos que la media nacional, con 858 euros en la provincia, y con importes más altos en L’Alcoià y L’Alacantí aunque tampoco se tiene en cuenta a los pensionistas extranjeros.

Posteriormente a este estudio que abarcar de 2014 a 2019, la pandemia del coronavirus va a repercutir en los próximos meses en estos índices de pobreza y los va a agravar, evidentemente, pero todavía no se puede medir, y el presidente de Ineca, Rafael Ballester, ha augurado que un nuevo estudio a finales de este año o de 2021 reflejará datos muy negativos de empleo.


La actual crisis por la Covid-19 puede agrandar la brecha entre Alicante y otros territorios”, según Rafael Ballester, presidente de Ineca

Pero el valor de este informe estriba en que apunta las debilidades estructurales y con tendencia a cronificarse.

Antes de la presentación de resultados a este informe, Ballester ha alertado de que la actual crisis por la Covid-19 “puede agrandar la brecha entre Alicante y otros territorios” en algunos indicadores económicos, además de poner el acento en una perspectiva más global a medio y largo plazo, con estrategias de desarrollo de Inteligencia Artificial, nuevas tecnologías y reformular procesos productivos.

Se requiere financiación pública suficiente y colaboración pública-privada que pueden contribuir a corregir la pobreza, sin olvidar la pandemia, con atención de la Administración para que los autónomos y trabajadores puedan superar la crisis, según el presidente de Ineca. “Toda inversión será amortizada y recuperada, tenemos a muchos negocios en la UCI y hay que conseguir que puedan seguir con su actividad”, ha subrayado.

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