Denuncia desde Conhostur

La retirada de las tragaperras provocaría la desaparición de 12.000 empleos

La Confederación peleará para que esta ley no se apruebe en los términos actualmente planteados, porque se está "demonizando" a un subsector cuando "todo viene de la publicidad desmesurada"

Máquinas tragaperras en una imagen de archivo. | Imagen: E3

El presidente de la Confederación Empresarial de Hostelería y Turismo de la Comunitat Valenciana (Conhostur), Manuel Espinar, ha denunciado  que si se retiran las máquinas tragaperras de bares y restaurantes de la Comunitat Valenciana desaparecerían unos 12.000 empleos

Así lo ha manifestado Espinar tras entregar en Les Corts Valencianes un total de 18.000 firmas recogidas entre bares y restaurantes en contra de algunas de las enmiendas presentadas al proyecto de Ley de Juego, “por los perjuicios y consecuencias que va a suponer para los sectores a los que representan”.

Los partidos del Botànic pactaron el pasado 4 de febrero que se fije una distancia de 850 metros entre centros educativos, sanitarios y recintos deportivos y aquellos locales de juego y bares en los que haya máquinas tragaperras, y que se aplique una moratoria de cuatro años para autorizar nuevos locales y explotaciones de este tipo de máquinas.

Ante este pacto, el presidente de Conhostur ha expresado que se está “demonizando” el subsector del juego “al eliminar las máquinas del tipo B (tragaperras) de los bares, ya que en este momento un 60% de estos comercios disponen de este tipo de máquinas en la Comunitat”.

A su juicio, esta actividad es “complementaria” para el cliente que entra en el bar, porque “la gente entra a consumir y la máquina forma parte del ocio del cliente cuando está en el local”, ha concretado.

Espinar ha explicado que las máquinas forman parte también de los recursos de la cuenta de explotación de los bares, por lo que han calculado que “si las máquinas se retiran en toda la Comunitat Valenciana, pueden desaparecer aproximadamente 12.000 puestos de trabajo en hostelería”.

Por ello, Conhostur insiste en que va a pelear para que esta ley no llegue a aprobarse en los términos actualmente planteados, porque se está “demonizando” a un subsector cuando, a su juicio, “todo viene de la publicidad desmesurada”.

Por su parte, el presidente de la Asociación Empresarial de Cafés, Bares y Cafeterías de València y Provincia, Juan Carlos Gelabert, ha calificado de “absurdo” este proyecto de ley, que afectará “a establecimientos pequeños donde viven familias con una facturación pequeña”.

Según ha manifestado, es una ley “en contra de las familias pequeñas que subsisten y son autónomos” y que “no solo aportan riqueza”, sino que también se verán afectados los repartidores.

Gelabert ha explicado que se puede trabajar en una ley para que se controle la publicidad en línea, pero que “no hacía falta tocar las 25.000 máquinas que hay en la Comunidad Valenciana“.

Además, ha denunciado que hay familias que en un día hacen 300 euros de caja con un bar pequeño, con 14 horas de trabajo, y que estos bares suponen 125 millones de euros de beneficio para las arcas del Estado que, según ha explicado, se pueden destinar a hacer parques, jardines y dar ayuda social.

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