Presentación Resultados 2019

Jordi Gual: “No veo lógico que las empresas grandes paguen más que las pequeñas”

El presidente de la Caixa cree que es bueno que el Gobierno llegue a acuerdos con los agentes sociales y sobre todo que evalúe los impactos de las medidas tomadas

El presidente de CaixaBank, Jordi Gual, se ha referido al año 2019, durante la presentación de Resultados 2019 en València, donde la entidad tiene su sede social, como un año “muy exigente para el negocio bancario”; marcado por la guerra comercial entre EE.UU. y China, los efectos del brexit, y los problemas del sector del automóvil alemán “que han lastrado más de lo previsto el crecimiento de la economía mundial y especialmente de la zona euro”.

No obstante, Gual ha celebrado que la economía española y portuguesa, que es donde la entidad tiene una mayor presencia, hayan crecido por encima de las previsiones, en el caso español un 2%.

Para 2020, el presidente de la entidad ha explicado que prevén que el crecimiento mundial se vea animado por el bloque emergente y ha mostrado su confianza en que el brote del coronavirus que afecta a China “se controle pronto por parte de las autoridades de salud mundial –tomando como referencia otros casos del pasado–, y no afecte al crecimiento mundial, la prensa en estos momentos habla de que podría restar un par de décimas”, ha afirmado.

Esto unido a los bajos tipos de interés mantenidos por el BCE y la Reserva Federal (con tres bajadas durante 2019), así como a una escasa demanda de crédito ha hecho que el “viento haya soplado de frente” para la banca durante 2019.  A su juicio estimular durante tanto tiempo la política monetaria puede tener efectos contraproducentes y conllevar riesgos, “por lo que es importante que se promuevan políticas estructurales y que la política fiscal apoye el crecimiento en aquellos países donde existe margen fiscal”, ha deseado.

En este sentido, Gual ha calificado de poco lógico que unos sectores como la banca paguen más impuestos que otros o que las empresas grandes paguen más que las pequeñas, dado que se debe tener en cuenta que las empresas españolas compiten en el conjunto del mercado único internacional, en Europa y en el mundo. “No tiene mucha lógica”, ha dicho textualmente.

Respecto a la posibilidad de que el Gobierno incremente la presión fiscal a la banca, Gual ha advertido que “detrás de las sociedades hay accionistas  –en nuestro caso la Obra Social y pequeños accionistas que ya pagan su IRPF–”, por tanto cree que “no existe razón alguna, la banca ya paga hoy más impuestos que otros sectores. La presión fiscal tiene que vigilarse”.

El presidente de CaixaBank, Jordi Gual (dcha), y el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, al comienzo de la presentación de resultados de 2019. EFE/Manuel Bruque

En el caso de CaixaBank ha apuntado que el tipo impositivo en 2019 fue del 25%, mientras que un año antes fue del 38%. Este descenso se debe, según ha explicado el presidente a que los costes de la reestrucuración de personal –un ERE que en conjunto supuso algo más de 978 millones–, eran deducibles fiscalmente.

Por su parte, el consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar ha valorado que “la dificultad del entorno será algo mayor en 2020”. “La prudencia nos aconseja a actuar como si los tipos de interés fueran a mantenerse, y la economía y el empleo moderaran su ritmo de crecimiento”, ha añadido Gual quien ha animado al Gobierno central a promover políticas “que favorezcan la confianza y creación empleo”, al tiempo que “un crecimiento más inclusivo permita seguir progresando en la reducción del déficit y la deuda publica”.

Ante el SMI pide al Gobierno evaluar sus políticas

Sin dar recetas concretas, Gual, que ha valorado positivamente la formación de un Gobierno de coalición en España, “un patrón que se sigue en toda Europa cuando los parlamentos tienen un carácter más fragmentado”, ha apostado por combinar “eficiencia y equidad” en las medidas que se adopten.

Así, les ha recomendado que “escuchen al Fondo Monetario” y que apliquen políticas “positivas, fuertes y eficientes”, “con un diseño cuidadoso”, donde sean grupos de expertos los que aconsejen y se evalúe el impacto de las mismas, “las buenas intenciones no son suficiente”, ha dicho.

En este sentido se ha manifestado sobre la aprobación del SMI y la reforma que prevé iniciarse sobre la reforma laboral: “Es bueno que el Gobierno llegue a acuerdos con los agentes sociales y sobre todo que evalúe los impactos de estas medidas para asegurarse que contribuyen a su objetivo”.

Opina que “el mercado laboral es el resultado de múltiples interacciones”, sobre la subida del SMI, a escala internacional “hay grandes discusiones sobre su impacto en el mercado laboral, que depende mucho del contexto, a qué trabajadores afecta, en qué territorio…”, aspectos que han de tenerse en cuenta para valorar su “contribución al bienestar social”.

Gual ha señalado que se enfrentan a un 2020 desafiante pero lleno de oportunidades.

No distraerse en fusiones

A CaixaBank tal y como ha dicho su presidente: “las distracciones de fusiones no nos interesan”. Considera que ya cuenta con el tamaño, la diversificación (con un peso muy importante del negocio asegurador) y la presencia territorial suficiente “como para competir con éxito en este contexto“, y seguir centrada en su plan estratégico hasta 2021, basado en el crecimiento orgánico.

De hecho, 2019 ha servido a la entidad para reforzar su liderazgo de la banca comercial en España. Un 27,1% de todas nominas en España se domicilian en CaixaBank (+0,3%).

El resto de indicadores también son positivos, según sus directivos, CaixaBank obtuvo un beneficio atribuido de 1.705 millones de euros en 2019, un 14,1% menos que en el mismo periodo del año anterior, pero exceptuando el impacto del ERE acordado, el resultado se hubiera incrementado un 20,4% hasta los 2.390 millones de euros. El ROTE se elevó al 7,7%, aunque hubiera crecido hasta el 10,8% sin este efecto.

La cartera sana de crédito ha crecido un 2,4% y la tasa de morosidad ha bajado hasta el 3,3%, y los niveles de liquidez han aumentado en 10.000 millones. En su reunión de ayer el consejo aprobó un dividendo de 15 céntimos por acción lo que supone que la rentabilidad del dividendo es del 5,4%.

Desde el año 2004, han salido 5.000 personas de CaixaBank, según los datos de Gortázar. Pero se han contratado a 2.000 personas jóvenes en Barcelona y en los últimos 10 años se han incorporado a la entidad 9.000 personas  vinculados principalmente a la banca electrónica y a servicios telemáticos. En la capital catalana, el banco abrirá un plan de prejubilaciones este año que fue acordado con los sindicatos el pasado año, ese plan de salida estará destinado a personas mayores de 58 años.

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