Reportaje

El Mercado Gastronómico de San Vicente espera abrir en primavera

El proyecto que espera reconvertir el edificio patrimonial de la antigua Imprenta Vila ha retrasado su fecha de inauguración, inicialmente fijada para el mes de octubre

Interior de una de las naves de la antigua Imprenta Vila donde se situarán los puestos de venta y consumo. | Foto: Mercado de San Vicente

Pocos valencianos conocen la existencia del edificio de la antigua Imprenta Vila. Rodeado de edificios enclavados entre el Pasaje Ventura Feliu y las calles Maestro Sosa, San Vicente y Mascota, no está a la vista de los peatones. Sin embargo, se trata de un edificio histórico de estilo modernista industrial, construido en 1906 y dotado del nivel de protección patrimonial más alto, pero que ha permanecido en estado prácticamente de abandono en las últimas dos décadas salvo excepciones puntuales como su semirehabilitación para acoger el evento Casa Decor en 2007 o su acondicionamiento como escenario de rodajes cinematográficos. El proyecto del Mercado Gastronómico de San Vicente se ha propuesto reactivar un edificio tan singular; pero no sin problemas.

Uno de los promotores del proyecto, Juan Albert, lo describe así: “Será un mercado gastronómico tal y como se entiende hoy en día. Incluirá diferentes puntos de venta, exposición y consumo. La particularidad es que este espacio, a su vez, permite albergar diferentes experiencias como exposiciones, presentaciones, etc., ya que no sólo posee una planta baja, sino que tiene un anillo perimetral que permite hacer muchas actividades complementarias de carácter cultural, principalmente”.

San Vicente

Exterior de la antigua Imprenta Vila. | Foto: Mercado de San Vicente

Aunque su apertura se anunció para finales del pasado mes de octubre y que, según Albert, “ya contamos con el 70% de los colaboradores” dispuestos a instalar sus puestos gastronómicos en la antigua Imprenta Vila, las obras se han detenido y la existencia del proyecto ha dejado de tener presencia en los medios de comunicación locales. De nuevo según el promotor, este retraso se debe a que “como cualquier obra, incluso la de una vivienda, sufre demoras. En este caso, siendo un espacio tan particular, requería una rehabilitación interior y se fueron retrasando cosas. También nos pilló por medio el mes de agosto, y de cara a la campaña de Navidad, si no conseguíamos abrir con el suficiente tiempo para prepararlo bien preferimos demorarlo nosotros a esta primavera”.

Para hacer realidad el Mercado Gastronómico de San Vicente, Albert y sus asociados crearon una empresa ad hoc, de la que por el momento desconocemos el nombre, ya que el promotor prefirió no revelarlo: “Creo que es un dato que no aporta nada al proyecto”, afirmó. Además de la aparente paralización del proyecto, la página web que hasta hace poco lo describía al detalle con textos e imágenes, permanece cerrada.

Lo que sí consta, tal y como publicó Levante-EMV el pasado mes de agosto, es que varios vecinos de los edificios colindantes con la Imprenta Vila, han interpuesto denuncias a la sección de Actividades del Ayuntamiento de València reclamando el cese de las obras, al considerar que “alteran elementos de alcance estructural y se vulneran las ordenanzas municipales y la normativa urbanística autonómica por cuanto las obras se han iniciado sin contar con las preceptivas licencias y permisos, tramitándose únicamente una Declaración Responsable”.

Entonces, ¿en qué estado se encuentra el conflicto entre promotores y vecinos? “No lo llamaría conflicto”, asevera Albert. “Ha sido una iniciativa privada de tres o cuatro personas que han decidido no esperar a que el negocio pueda crear ninguna molestia, sino que han vaticinado que se van crear y están en desacuerdo, pero en ningún momento ha sido una denuncia procedente de la Asociación de Vecinos Abastos-Finca Roja ni una iniciativa masificada, sino una queja puntual y privada de tres o cuatro personas que lo han decidido así”.

San Vicente

| Foto. Mercado de San Vicente

José Martí, presidente de la Asociación de Vecinos Abastos-Finca Roja, así lo corrobora: “Los vecinos sí que pusieron denuncias, la Asociación como tal, no. Cuando recurrieron a nosotros, nos pusimos a su disposición”. “Desde el Ayuntamineto”, prosigue Martí, “nos transmitieron que toda la documentación está presentada legalmente”. Por las características patrimoniales de la Imprenta Vila, “no pueden realizar ninguna actuación sobre elementos externos y protegidos del edificio, pero no nos consta que lo estuvieran haciendo”. Además, “parece ser que se les ha dado la licencia, o por lo menos la licencia para actuar sobre el edificio; no podemos anticipar que vayan a actuar ilegalmente. No nos molesta que estén ahí si cumplen todas las normas legales y si es un beneficio para el barrio. Sabemos que hay vecinos que están a favor”.

En esta línea, Albert insiste en que “cualquier empresario quiere realizar una actividad económica positiva y en ningún momento creo que nadie se aventurara a hacer un proyecto con la idea de que va a molestar y que le da igual contar con los vecinos. Al contrario, queremos integrarlos en el proyecto. Ningún empresario puede montar algo con otra idea”.

Este tipo de polémicas tal vez sean inherentes a cualquier actuación ambiciosa que se realice en una zona residencial céntrica, con un buen nivel de vida y de tranquilidad. Las perspectivas del proyecto, en palabras de Albert, son “dar a conocer un edificio que se ha mantenido bastante oculto. Nuestro objetivo es convertirnos en un espacio adonde pueda ir todo tipo de público a degustar sus productos, disfrutar de un espacio diferente, conocer la historia del inmueble, e incluso que sea un lugar bueno para que los turistas puedan disfrutar de la gastronomía valenciana reunida en un mismo espacio sin necesidad de ir a diferentes puntos, aprovechando su cercanía con la Estación Joaquín Sorolla”.

“Estamos en obras y aproximadamente en primavera estará listo. No podemos fijar una fecha exacta de apertura. Por ahora, seguimos trabajando en un proyecto bonito”, concluye Albert. A falta de confirmación por parte del Ayuntamiento, esperamos que el Mercado de San Vicente sea una realidad que enriquezca la oferta de ocio, disfrute y cultura de la ciudad y los vecinos que han acogido el proyecto con recelo sean los primeros beneficiados.

Suscríbete a nuestra newsletter