El proyecto Citrus ha contado con una inversión de 404.000 euros

Los cítricos más sostenibles de Coca-Cola son valencianos

Se ha actuado sobre 752 hectáreas consiguiendo ahorrar 620 millones de litros de agua y aumentar la producción un 9,1 % de promedio por finca

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Dos años ha durado el proyecto Citrus, una iniciativa de The Coca-Cola Foundation para hacer que la producción de cítricos sea más sostenible. El levante español ha sido el escenario elegido por la entidad con sede en Atlanta para lograr este objetivo. Un total de 37 fincas han participado de este programa, 33 de ellas en la Comunitat Valenciana, para reducir el consumo de agua y de fertilizantes en la producción agrícola.

“Queríamos trasladar a los agricultores una serie de prácticas sostenibles, fundamentalmente relacionadas con el uso del agua y el uso de la fertirrigación”, señala Ana Gascón, directora de Responsabilidad Corporativa de Coca-Cola Iberia. Añade que esta iniciativa permite ahorrar agua, las emisiones de CO2 al utilizarse menos fertilizantes e incrementar el valor de los cítricos al ser catalogados como sostenibles, “lo que abre nuevos mercados a los agricultores”.

La fundación de Coca-Cola ha invertido 446.000 dólares (404.214 euros) en el proyecto que empezó en 2017 y en dos años ha conseguido ahorrar 620 millones de litros de agua en las 752 hectáreas sobre las que se ha actuado. Cada finca ha reducido un 11,6 % de promedio el uso de agua y ha aumentado un 9,1 % su producción. “Los agricultores aplican estas buenas prácticas sin que sus cultivos se vean comprometidos”, apunta Gascón.

Según las estimaciones de la multinacional, una fertilización eficiente permite ahorrar un 23 % las emisiones de CO2, mientras que disminuir el consumo de agua baja 8,8 euros los costes de producción por tonelada de cítricos. “Queríamos que entendieran que se puede ser responsable y económicamente eficiente a la vez”, indica la directora de Responsabilidad Corporativa.

Cifras del proyecto de cítricos sostenibles de Coca-Cola.

Resalta, a su vez, que buscaban que este compromiso ambiental se mantuviera en el tiempo ya que estos estándares de sostenibilidad alcanzados “son los que van a hacer que estos cítricos sean demandados por la industria y por los mercados ya que cuentan con una palanca de diferenciación respecto al resto de cultivos”.

El proyecto, en el que ha colaborado la Universidad Jaume I de Castellón, ha consistido en asesorar a los agricultores sobre prácticas sostenibles y modificar sus equipos. Se han realizado más de 430 visitas a las diferentes plantaciones. Para lograr los objetivos, dependiendo de la finca, los principales esfuerzos se han centrado en instalar sensores se humedad y/o sistemas de riego con goteros antidrenantes y autocompensantes, de los que se han instalado más de 1.300 kilómetros.

Por otro lado, los sensores de humedad monitorizan cómo evoluciona la humedad del suelo a medida que avanza la campaña de riego. De esta manera, si los sensores ofrecen indicios de que el suelo se está secando, se aumentará ligeramente el riego, mientras que si ofrecen indicios de que el cultivo no consume toda el agua, se podrá reducir el consumo.

Los sensores de humedad y los goteros antidrenantes y autocompensantes no son una tecnología nueva, “pero pocos agricultores los incorporan si no cuentan con algún tipo de ayuda”, apunta Gascón. Coca-Cola ha cofinanciado en un 75 % la instalación de nuevos equipos, el resto ha sido inversión realizada por los propios agricultores. “El agricultor también tiene que hacer un esfuerzo y comprometerse con el proyecto y el mantenimiento de la infraestructura”, asevera Gascón.

Ana Gascón, directora de Responsabilidad Corporativa en Coca-Cola Iberia.

Explica, además, que el proyecto que finaliza este año, contará con un seguimiento de cinco años. “Haremos un seguimiento para determinar si es preciso acometer una fase 2”, apunta la directora de Responsabilidad Corporativa de Coca-Cola Iberia quien añade que de acometer esta segunda etapa en el proyecto se realizaría con las mismas fincas ya que “han funcionado muy bien”.

Cada año, Coca-Cola compra a productores españoles 3,5 millones de kilos de zumo de naranja y 1,1 millones de kilos de zumo de limón para la fabricación de Fanta Naranja y Fanta Limón. Sin embargo, indica Gascón que el proyecto ha sido abierto a todos los agricultores, no solo a sus proveedores. “Este proyecto es una apuesta por la competitividad y la sostenibilidad del sector de los cítricos en España”, recalca la directora de Responsabilidad Corporativa.

Concluye indicando que esta iniciativa se enmarca dentro de la estrategia de sostenibilidad de la multinacional de los refrescos. Se trata de un compromiso por la agricultura sostenible ya que “el gran compromiso de Coca-Cola para el 2020 es que el 100 % de nuestros ingredientes agrícolas provendrán de la agricultura sostenible”.

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