Explica a E3 sus logros en la Conselleria y su visión de Bolsa de Valencia

Francisco Álvarez: “No estoy enfadado, entiendo la decisión aunque no la comparta”

Asegura que el conseller Climent es de los políticos más honestos que ha conocido y reconoce que ya ha recibido cuatro ofertas de empleo en esta semana

Esta semana, Francisco Álvarez, hasta entonces director general de Economía de la Generalitat Valenciana, anunciaba su cese en Twitter. Sin nada que ocultar, y alabando al titular del ramo, contesta a la llamada de Economía 3, que ya en el año 2000 le otorgó el premio a “la personalidad económica del año”.

– Sencillamente eso son los argumentos que se me dieron –la edad y no tener el carnet del partido –. Esa es la verdad, pero yo ni estoy enfadado ni nada que se le parezca, porque entiendo perfectamente que cualquier partido político, como cualquier empresa en un momento dado piensa en un cambio de dirección, de equipo,… es lo normal. Lo puedo compartir o no, pero es normal que estas cosas ocurran. Además, yo no asumí ese puesto para hacer carrera, llevo la carrera detrás y no lo digo con ninguna prepotencia. Entiendo que un partido quiera que sus altos cargos pertenezcan a él y que ahora busquen aplicar una regla con respecto a la edad.

Simplemente, yo quería ser transparente y decir la verdad. Pero en ningún caso esto representa que yo me haya enfadado con el Conseller –Rafa Climent–  porque he podido constatar en este tiempo que es de los políticos más honestos que existen y me ha permitido vivir cuatro años muy felices y extraordinarios.

– ¿Y el resto del equipo de la conselleria?

– Me encontré con un equipazo de funcionarios, era un placer ir a trabajar todos los días. Me di a conocer a la gente y les expliqué humildemente mis ideas, y hombre, siempre hay excepciones, pero el 90% respondió de maravilla, lo recalco, un placer ir a trabajar… han sido cuatro años formidables.

Y sobre todo lo digo porque todos sin querer tenemos la percepción de que el funcionariado es un poco “especial”, se le suelen asociar algunos adjetivos peyorativos, pero basándome en mí experiencia tengo que decir que encontré un gran equipo: empezando por los subdirectores, jefes de servicio… con una implicación total cuando había que hacer esfuerzos.

Y con respecto al conseller, reitero –yo lo conocía de su etapa de alcalde, de ahí que me llamase para acompañarle–, es una persona, no un cargo, con la que comparto todos los valores y puedo confirmar que es de los políticos más honestos y conciliador que yo he podido conocer. Mi tuit no es una crítica hacia él ni mucho menos. Él sabe rodearse de gente, y no lo digo por mí, que sabe hacer muy bien las cosas y él las coordina de maravilla, creo que su experiencia de alcalde le ha ayudado mucho. Me he alegrado mucho que le confirmaran en el cargo.

– ¿Crees que las decisiones vienen de más arriba?

– Desde mi punto de vista, y tal y como se me ha explicado es una decisión de partido, sí.

Y también el hecho de que este año haya tres partidos distribuyéndose los cargos puede haber influido.

– ¿Qué auguras al nuevo Consell?

– Creo que hay que esperar, la conformación de este Gobierno ha tardado un poco más que la del anterior, y es normal, porque ahora son tres interlocutores y eso tiene su complejidad.

La inercia en la cual nos hemos situado en estos cuatro años sería una lástima que se rompiera, por tanto, creo que va haber voluntad, pero para poderse pronunciar hay que esperar  ya que es una configuración nueva.

– ¿Qué aportación resaltarías de tu trabajo en estos años?

– Gracias al equipazo que comentaba pudimos sacar adelante muchos proyectos, entre ellos un Plan Estratégico de Emprendimiento hasta 2023; un Plan Estadístico Valenciano que no se hacía desde hacía mucho tiempo, con una reestructuración estadística para recrear el Instituto Valenciano de Estadística que desapareció. Un plan bianual para el cooperativismo y la economía social que antes no existía, un instrumento de planificación bienal de las políticas y acciones de la Generalitat para su apoyo y fomento. Ayudas a las pymes para que puedan hacer balances financieros y medioambientales, sabiendo que estas empresas cuentan con menos medios que las grandes empresas, etc.

También desde un punto de vista del emprendimiento hemos participado en un proyecto europeo que se llama Aula Emprende que consiste en formar a los profesores para que a su vez formen a los alumnos en el emprendimiento.

Además, hemos creado Cátedras: del Bien Común; de Empresa y Humanismo; de Economía Feminista y de Economía Azul, con las universidades públicas valencianas y además intentando que estos aspectos tan importante no solo se aborden en las universidades, sino que lleguen a los institutos de enseñanza media para que el alumnado no lo descubra cuando llegue a la facultad, sino que tengan ya un background previamente.

El equipo de funcionarios ha realizado un documento, de todo lo que hemos hecho y de lo que queda por hacer, de forma que la persona que me remplace tenga ya una referencia y un trampolín para poder tomar sus decisiones.

– ¿Qué dificultades te has encontrado por el camino?

– El tema de los recursos y sobre todo los personales, que impiden muchas veces que las cosas se hagan más deprisa. La financiación de la Comunitat Valenciana todo el mundo sabe que es deficitaria, y esto se concreta también en intentar hacer milagros con muy poca gente.

Cuando lo comparas con otras comunidades como País Vasco o Cataluña y ves el personal que se dedica a cuestiones por ejemplo básicas como el registro de cooperativas o el análisis de las demandas de las ayudas, la comparativa es para llorar. Y a pesar de eso, el equipazo que he tenido ha sido una maravilla, es la parte más positiva del periodo.

– Has aterrizado la economía del Bien Común en Valencia…

– Esta teoría o filosofía no es algo nuevo, el cooperatismo existía mucho antes, el comercio junto, el ecologismo…, lo que ha hecho Christian Felber es poner estos valores en vías paralelas en una sola vía y crear una herramienta que permite medir en la célula base, que es la empresa, el que se apliquen estos principios.

Es un trabajo conjunto con cooperativistas, sociedades laborales, ONG, etc. para mejorar el modelo económico valenciano teniendo como centro de interés al ser humano.

– Siempre has hablado de la economía con rostro humano…

– Es algo que se nos ha olvidado, pero la palabra economía viene del griego ‘oikos nomos’, que significa la gestión de la casa y en este sentido se necesita el dinero, pero también una casa tiene que estar limpia, hay que distribuir de una forma equitativa y razonable los bienes y tareas…

Y lo mismo pasa con la empresa, no solo es cuestión de empresario y trabajadores, sino que intervienen más actores: clientes, proveedores, financiadores, entorno social,…y en ello hemos estado trabajando para impulsar el nuevo modelo económico. Todo esto viene recogido en el Plan de Acción para la Transformación del Modelo Económico Valenciano. Un documento que consta de un diagnóstico inicial, unos objetivos e iniciativas estratégicas claves, además de un sistema de seguimiento y evaluación.

– Es fundamental hacer seguimiento y evaluar…

– Por supuesto, ya ha habido dos reuniones del comité ejecutivo, donde están participando todas las consellerias, para aclarar en qué punto se encuentra cada cuestión.

– Has sido vicepresidente de la Bolsa de París y director general de la Bolsa de Valencia, ¿cómo ves ahora la plaza valenciana?

– Veo que la Bolsa aunque pertenece a un grupo en cuyo consejo de Administración tenemos una representación muy pequeña, con la cual es difícil tomar decisiones, creo que necesitaría un apoyo, también local, importante.

Su presidente, Vicente Olmos, que era director financiero cuando yo era director general, es una persona estupenda, pero depende de una estructura nacional que no empuja particularmente el desarrollo de las bolsas regionales.

Vicente ha tenido la formidable idea de crear el Entorno Pre-Mercado pero la iniciativa tiene que ser apoyada por todas las entidades, incluidas o principalmente las de la Comunitat Valenciana: inversores, intermediarios financieros, Gobierno, todos los actores… como ya relataba en 1998 en mi libro “No le digas a mi madre que trabajo en Bolsa”.

Esta Bolsa no puede pretender que Microsoft venga a cotizar aquí, pero sí que, contando con un tejido de pymes como el que tenemos, a algunas de ellas se les puede preparar para que acudan a la Bolsa como fuente de financiación. No obstante, eso requiere de una colaboración muy estrecha con la CEV, el Consell y las entidades financieras, por lo menos las más próximas a nuestro tejido empresarial.

– ¿Pero también se necesitan recursos?

-Primero se necesita un plan para saber exactamente cuál es el papel y la función de una bolsa regional; definirlo conjuntamente. Si se va con un plan de apoyo de todos los agentes valencianos, Madrid no se negaría, solo hay que mirar quiénes son los accionistas mayoritarios de BME. Y los recursos vendrían después porque cuando yo estaba éramos aproximadamente unas 60 personas y ahora apenas superan la docena.

– ¿Qué actividad vas a emprender ahora?

– Por el momento voy a descansar estos dos meses, pero te puedo asegurar que ya he recibido cuatro propuestas de trabajo, dos que vienen de Francia, pero una de ellas me obligaría a volver a París, y pienso que aquí se vive muy bien, así que de momento, enormemente agradecido, pero me voy a tomar un par de meses de vacaciones y después ya veremos.

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