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CaixaBank gana 1.985 millones, un 17,8% más

CaixaBank no cerrará ninguna sucursal rural y avanzará en sus oficinas ‘store’

Invertirá 250 millones de euros hasta 2021 en transformar sus oficinas en centros de asesoramiento y llegar a las 600 oficinas "store".

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Gonzálo Gortazar y Jordi Gual

Aunque el mercado no ha recibido bien los resultados presentados por CaixaBank –1.985 millones de beneficio al cierre del 2018, un 17,8% más que en el año anterior–, bien sea porque en parte ya los había descontado, bien porque no le ha convencido su nueva política de retribución al accionista, con un pago único de dividendos para 2019; y a mediodía se dejaba un 7,85% hasta los 3,039 euros por acción, el presidente de la entidad, Jordi Gual ha querido restar importancia a este revés bursátil.

Según Gual, “los acontecimientos a muy corto plazo del mercado de valores deben ponerse en su contexto relativo”, ya que “esto es una carrera de fondo” y el grupo tiene un objetivo a largo plazo de crecimiento y rentabilidad. Por ello ha defendido, que la ejecución de su plan estratégico (2014-2018) “ha sido brillante” y el banco ha logrado grandes avances en rentabilidad, liderazgo comercial y reducción de activos problemáticos.

En estos tres pilares han centrado su exposición su consejero delegado, Gonzálo Gortazar para concluir que CaixaBank sigue reforzando su posición como entidad líder de la península ibérica –cerró el ejercicio con el 100% del banco portugués BPI– con 15,7 millones de clientes, siendo para el 26,3% de ellos su entidad principal.

Con una mejora generalizada de las cuotas de mercado en banca de particulares, especialmente en los productos de ahorro a medio y largo plazo, y una cuota de penetración de particulares del 29,3% (catorce puntos por encima de su principal competidor), la entidad ha reforzado también su liderazgo en banca digital con la mayor base de clientes digitales en España: 6 millones (el 57,3% son clientes particulares en España) de los cuales 5,2 millones son también clientes en banca móvil.

Un nuevo punto de partida: Plan Estratégico 2019-2021

Pese a las incertidumbres económicas –por las tensiones comerciales entre China y EEUU,  los acontecimientos sobre el Brexit o la prima de riesgo italiana, principalmente–, los responsables de CaixaBank esperan que este año, aunque el crecimiento económico sea algo inferior, vayamos “de menos a más, al revés del año pasado”.

De hecho, este será un ejercicio crucial para la entidad que planea reducir su plantilla en 2.157 personas (el 7%): “tenemos que tomar decisiones ahora, un año razonablemente bueno, para poder asegurarnos el éxito en el futuro. La manera de hacer banca está cambiando y como entidad tenemos que adaptarnos”, ha destacado Gortazar.

“Como en otros procesos de reestructuración de plantilla –ha continuado– buscaremos el acuerdo y nos dejaremos la piel para conseguirlo, por lo que pedimos a los representantes de los trabajadores que hagan lo mismo”.

En su opinión, el cambio digital que afronta el negocio financiero obliga a “repensar” la red de oficinas, optimizando los recursos “para atender mejor a los clientes”, y pese a que contemplan cerrar unas 800 oficinas, “no cerraremos ninguna sucursal rural”, ha subrayado Gortazar.

Además, CaixaBank invertirá 250 millones de euros hasta 2021 en transformar sus oficinas en centros de asesoramiento, oficinas “store”, más grandes y con horario más amplio, para llegar a las 600 en tres años, desde las 283 actuales.

Para los clientes, “disponer de menos oficinas supondrá tener que andar un poco más, pero tendrá que ir menos veces porque obtendrá un mejor servicio y de mayor valor añadido, con gran apoyo tecnológico y citas previas”.

Asimismo, Gortazar se ha comprometido a “no abandonar los pueblos” y a mantener una red de oficinas “que no nos cuestan dinero”. Está presente en más de 2.000 municipios, cubre el 94% de los municipios de más de 5.000 habitantes, y es la entidad única en 200 poblaciones, además dispone de más de 1.100 oficinas AgroBank.

“En todo caso –ha señalado el consejero delegado– mantenerse en algunas localidades pequeñas requerirá flexibilidad laboral y en algunos casos menos empleados, aunque apostaremos por los traslados”.

Tal y como han confirmado los responsables de la entidad, con sede social en Valencia, no tienen prevista ninguna operación de adquisiciones en los próximos años y apuesta por su crecimiento orgánico que aportará “grandes satisfacciones” en los próximos tres años: “queremos hacer crecer BPI –replicando nuestro modelo de empresa y de negocio– y no tenemos en nuestro plan ninguna operación corporativa”.

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