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La acogida, método crítico para retener el talento en tu empresa

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Consultora en Organización y Personas
Grupo Ifedes
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Cuando una empresa tiene la necesidad de incorporar a un nuevo trabajador en su plantilla, comienza por realizar un proceso de selección que garantice que la persona es la idónea para el puesto y que va a encajar perfectamente con los valores y la cultura de la organización.

¿Y qué ocurre si ese nuevo trabajador, desde su primer día, empieza a tener una opinión equivocada de cómo funcionan las cosas en tu empresa? ¿Hay alguna manera de orientar a ese trabajador para reducir su tiempo de adaptación y, además, que sienta desde el principio que esa empresa que ha elegido es la adecuada? Es lo que habitualmente llamamos en los departamentos de Recursos Humanos el ‘Plan de Acogida’.

La acogida es un proceso que debe trabajarse en detalle, para que pueda aportar esa fiabilidad que la empresa necesita y para prevenir la posibilidad de tener nuevos empleados descontentos, perdidos o poco productivos o adaptados.

Se trata de establecer un método que verifique que la recepción del trabajador es la adecuada, para que sus inicios sean óptimos y pueda convertirse, lo antes posible, en un trabajador integrado en la dinámica de la organización.

Hablamos de diseñar un plan acorde a las necesidades del trabajador y de la empresa. Es fundamental que se implemente un procedimiento sistemático de acompañamiento. Con ello se conseguirá, no solo resultados a nivel empresarial/profesional, sino también a nivel personal.

Beneficios de un Plan de Acogida
Los primeros días tras comenzar en una empresa nueva son siempre importantes. La percepción del trabajador sobre la empresa puede variar considerablemente si se cometen errores y no se hace uso de una metodología estructurada para su integración. Para que tu empresa cause una buena primera impresión solo se tiene una oportunidad.

Un buen Plan de Acogida puede aportar grandes beneficios a la organización. Para que esto ocurra se debe contar con una persona que se responsabilice, guíe y oriente a la gerencia para elaborar ese plan. Y concienciarle del valor que tiene invertir tiempo en este procedimiento pues, desafortunadamente, muchas empresas lo pasan por alto, y eso incluye a muchas empresas medianas y grandes que todos consideramos ejemplares.

Beneficios profesionales para la empresa
Enfocado desde la visión empresarial, un trabajador es un gasto fijo, cobra su nómina cada mes y es necesario exigirle resultados en cierto tiempo. Pero un trabajador recién incorporado sigue siendo un gasto fijo y, a su vez, no está generando beneficio a la empresa, por lo tanto, esta necesita que el trabajador pase pronto a ser un trabajador eficiente y productivo.

Para que esto ocurra en el menor tiempo posible es importante que alguien trabaje en ello y proporcione al trabajador una introducción temprana al ambiente de trabajo, asegurándose de que la persona reciba el material necesario, conozca el estado en el que se encuentra su departamento, la política de empresa y su normativa, la cultura, valores, etc.

Trabajar estos hábitos fomenta positivamente la actitud y la motivación del trabajador, y cuanto antes reciba un plan de trabajo definido y los objetivos a conseguir, antes se sentirá identificado e implicado con la empresa y podrá aportar valor a la organización.

Beneficios personales para el trabajador
A pesar de no verse como algo prioritario, que el trabajador se sienta acogido y que empiece a formar parte de un nuevo grupo es fundamental para su felicidad laboral. Hay que conseguir que esta persona se sienta a gusto, arropado, orientado, integrado, conozca a los compañeros y pueda rápidamente estrechar lazos con ellos.

Todo trabajador necesita camuflar su rutina con un buen ambiente laboral, de la que gran culpa tienen los compañeros de trabajo. Como es evidente, el equipo de Recursos Humanos no puede diseñar a medida a las personas y asegurar un buen ‘feeling’ entre ellas, pero sí puede facilitar el camino y que ambas partes se conozcan cuanto antes, haciendo que el nuevo no se sienta desplazado y que los veteranos no vean al nuevo como a la persona que no ha sabido encajar.

¿Qué papel juega la retención del talento?
Es necesario hacer hincapié en el procedimiento de acogida para poder vincularlo a la retención del talento. Un trabajador integrado es más probable que sea un trabajador feliz, y un trabajador feliz tiene más posibilidades de permanecer en la empresa que uno que no lo es.

Invertir en estos procedimientos no garantiza que el trabajador siga buscando mejores oportunidades para su crecimiento profesional, pero, desde luego, hace que la persona vea el trabajo no como un medio para conseguir únicamente un valor lucrativo, sino que, sin darse cuenta, comienza a vincularlo con la parte emocional. Hablamos, por tanto, de lo que supondría un inicio del salario emocional.

Fomentar y trabajar sobre el sentimiento de pertenencia de las personas es mirar hacia el futuro de la compañía, ya que las decisiones que se tomen hoy afectarán a la viabilidad de la empresa en un futuro. Por tanto, hay que ser conscientes de que los nuevos trabajadores miran expectantes las conductas de quienes dirigen la empresa.

Actuar a tiempo es crucial si se quiere retener el talento de esta persona. De lo contrario, otra empresa apostará por este tipo de medidas y el nuevo trabajador optará por la opción que más feliz le haga. No nos olvidemos que todos venimos al mundo para ser felices y cada vez valoramos más nuestro bienestar laboral, anteponiéndolo si es necesario a la banda salarial.

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