Europa, ¿está en forma para participar en la carrera tecnológica frente a Estados Unidos y China?
Óscar Salazar, Managing Director de Fondos Europeos de Euro-Funding en Euro-Funding
La temporada de resultados empresariales del 1T2026 ha confirmado uno de los mejores arranques de ejercicio para las compañías estadounidenses desde la salida de la pandemia. El balance agregado del S&P 500 muestra un crecimiento de beneficios extraordinariamente sólido, muy por encima de las previsiones del consenso de analistas a finales de marzo.
Este comportamiento ha tenido un impacto directo sobre la evolución reciente de la bolsa estadounidense, especialmente durante el último mes, en el que los principales índices han mantenido una tendencia claramente alcista.
Según el informe EarningInsight de FactSet, el 94% de las empresas que integran el S&P 500 ya han presentado sus resultados correspondientes al 1T2026. De ellas, el 84% ha superado las previsiones de beneficio por acción (EPS) elaboradas por los analistas.
La cifra no solo supera ampliamente la media de los últimos cinco años, situada en el 78%, sino también la media de la última década, del 76%. Además, si este porcentaje se mantiene una vez finalizada la temporada de resultados, será el nivel más alto desde el 1T2021, cuando el 87% de las empresas batió las estimaciones del consenso.
En conjunto, las compañías del índice están registrando beneficios un 16,6% superiores a lo esperado por el mercado. Se trata de un dato excepcional si se compara con la media de los últimos cinco años, del 7,3%, y con la media de los últimos diez años, del 7,1%. De confirmarse este porcentaje al cierre definitivo de la campaña de resultados, sería el mayor nivel de sorpresa positiva desde el 1T2021, cuando esta tasa alcanzó un 22,2%.
Este fuerte desempeño corporativo ha provocado una revisión continua al alza de las expectativas agregadas de beneficios del S&P 500. Actualmente, la tasa de crecimiento combinado, que mezcla resultados ya publicados con estimaciones para las empresas que todavía no han presentado cuentas, se sitúa en el 28,4%. Hace apenas una semana era del 27,8%, mientras que, a 31 de marzo, el mercado esperaba un crecimiento de únicamente el 13%.
La diferencia entre las previsiones iniciales y la realidad publicada refleja hasta qué punto las empresas estadounidenses han demostrado una capacidad de adaptación superior a la esperada en un entorno todavía marcado por tipos de interés elevados, tensiones geopolíticas, especialmente el conflicto de Oriente Medio, y la desaceleración económica en algunas regiones del mundo.
De hecho, si finalmente se confirma este crecimiento del 28,4%, el S&P 500 registrará su mayor expansión de beneficios desde el 4T2021, cuando el incremento alcanzó el 32%. Además, supondría el sexto trimestre consecutivo con crecimiento interanual de doble dígito en los beneficios del índice.
Buena parte de este impulso ha venido de la mano de las grandes compañías tecnológicas y vinculadas a la inteligencia artificial. Durante la última semana, la principal contribución positiva al crecimiento agregado de beneficios provino de Nvidia, cuyos resultados superaron ampliamente las previsiones gracias al continuo auge de la demanda de chips para inteligencia artificial y centros de datos. También han destacado las aportaciones de Alphabet, Amazon.com y Meta Platforms, compañías que continúan liderando el crecimiento de ingresos y beneficios en Wall Street.
La fortaleza de estas empresas ha sido decisiva para explicar el comportamiento del mercado bursátil estadounidense durante el último mes. El S&P 500 y el Nasdaq han mantenido una trayectoria ascendente¸ marcando sucesivos máximos históricos, impulsados por la percepción de que la revolución de la Inteligencia Artificial (IA) sigue generando oportunidades de crecimiento extraordinarias para el sector tecnológico. Los inversores han interpretado los resultados empresariales como una señal de que las valoraciones elevadas de las grandes tecnológicas continúan justificadas por el fuerte crecimiento de sus ganancias.
No obstante, el buen tono de la temporada de resultados no se ha limitado únicamente a las compañías tecnológicas. Diez de los once sectores del S&P 500 están registrando crecimiento interanual de beneficios. Siete de ellos presentan avances de doble dígito, liderados por Tecnología de la Información, Servicios de Comunicación, Materiales y Consumo Discrecional. Este dato resulta especialmente importante porque indica que la mejora de beneficios se está extendiendo a buena parte de la economía estadounidense y no depende exclusivamente de un reducido grupo de gigantes tecnológicos.
El único sector que muestra una caída interanual en beneficios es el sanitario. Las compañías de salud siguen enfrentándose a mayores costes operativos, presión regulatoria y cierta moderación en la demanda tras el extraordinario crecimiento experimentado durante los años posteriores a la pandemia.
En cuanto a los ingresos, la situación también refleja una fortaleza notable. El 81% de las compañías ha superado las estimaciones de facturación, por encima de la media de cinco años, del 70%, y de la media de diez años, del 67%. De confirmarse esta cifra al cierre definitivo de la temporada, sería el porcentaje más alto desde el 2T2021. Más importante aún es que el crecimiento combinado de ingresos del S&P 500 se sitúa actualmente en el 11,6%, frente al 11,4% de hace una semana y el 9,9% esperado al cierre del trimestre. Desde marzo, las sorpresas positivas en ventas han estado repartidas entre múltiples sectores, destacando Tecnología, Servicios de Comunicación, Financieras, Industriales y Salud.
La reacción del mercado ante estos datos ha sido claramente favorable. En mayo, los inversores han reforzado su exposición a renta variable estadounidense ante la expectativa de que los beneficios empresariales continúen creciendo a ritmos sólidos durante el resto de 2026. Además, la fortaleza de los resultados ha reducido temporalmente el temor a una desaceleración brusca de la economía norteamericana.
No obstante, las valoraciones del mercado estadounidense se han situado en niveles históricamente elevados, mientras que se estima que mantener este ritmo de crecimiento será cada vez más difícil. Aun así, la temporada de resultados del 1T2026 deja una conclusión clara: las empresas estadounidenses han mostrado una capacidad de generación de beneficios muy superior a la esperada. Ese factor ha sido el principal motor de la subida reciente de la bolsa estadounidense y continúa sosteniendo el optimismo de los inversores pese a la incertidumbre macroeconómica global.
Óscar Salazar, Managing Director de Fondos Europeos de Euro-Funding en Euro-Funding
Nicolas Cracco, CEO en Gold Avenue
Blanca Milla, Directora Executive Education en EDEM
Cristóbal Aguado, Presidente en AVA-Asaja