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Jornada: “Los retos de la banca europea: rentabilidad y modelos de negocio”

Europa prevé cambios normativos en bonos garantizados y titulaciones

Vista aérea Banco de España, Madrid

El subgobernador del Banco de España, Javier Alonso, ha valorado la repercusión de las nuevas tecnologías en el negocio bancario y ha informado de los cambios normativos en marcha en Europa en el ámbito de los bonos garantizados y de las titulaciones en su intervención en la jornada “Los retos de la banca europea: rentabilidad y modelos de negocio”.

En cuanto a las nuevas tecnologías, Alonso ha explicado que “la banca tradicional reacciona ante este cambio de distintas maneras: aprovechando las ventajas derivadas de iniciativas cooperativas a nivel sectorial, aliándose con los nuevos agentes, incorporando nuevas tecnologías y cambiando la forma en la que desarrollan su actividad para hacerse más competitivos y dar más énfasis a aspectos como la “experiencia del cliente” o presionando a las autoridades para abrir la puerta a la innovación mediante la creación, por ejemplo, de espacios de prueba controlados con requisitos regulatorios atemperados

Seguidamente, el subgobernador del Banco de España ha afirmado que, para analizar y comprender este contexto, el banco central y los reguladores tienen que transformarse. “En el Banco de España, hemos procedido recientemente a la creación de una nueva Dirección General Adjunta con la intención de reforzar el análisis de estos cambios y las implicaciones que tienen para el sector financiero y para las políticas públicas que en su caso deben ser realizadas”, ha asegurado Alonso.

Por lo que a los cambios normativos europeo se refiere, enmarcados dentro de la Unión del Mercado de Capitales, estos pretenden promover unos mercados europeos más profundos y eficientes y la reforma del marco de titulizaciones, en concreto, persigue ayudar a los inversores a evaluar los riesgos relacionados con ellas, contribuyendo de este modo a la gestión del riesgo.

Bonos garantizados
En primer lugar, un objetivo fundamental de la reciente propuesta de la Comisión Europea es avanzar en la armonización de la regulación de los bonos garantizados. “La propuesta incluye una Directiva, en la que se especifican los elementos básicos de los bonos garantizados, que podrán de este modo obtener la etiqueta de ‘European Covered Bonds’; y una modificación de la regulación prudencial bancaria, que refuerza las condiciones para que los bancos inversores en estos productos se beneficien de unas menores exigencias de capital regulatorio”, ha aclarado el subgobernador.

La Directiva ofrece una definición de bono garantizado, destacando la necesidad de la existencia del doble recurso, y continúa con la tradición de limitar la emisión de este producto a las entidades de crédito. Se introducen, entre otros, exigencias para la segregación de los activos que sirven de colateral a los bonos, requerimientos de liquidez, y varios criterios para asegurar la calidad de los activos, incluyendo la posibilidad de la existencia de un revisor externo de los activos de garantía. La Directiva exige, además, la necesidad de una supervisión pública, que persigue una mayor protección de los inversores.

Titulaciones
En segundo lugar, los cambios normativos, que entrarán en vigor a principio de 2019, también regulan las titulaciones. Estas han tenido un mal comportamiento durante la crisis financiera internacional, de hecho, en palabras de Alonso, su uso inadecuado dentro de un modelo bancario conocido como “originar para distribuir”, se considera uno de los elementos que contribuyeron a ella.

“Las autoridades europeas han considerado que las titulizaciones– ha proseguido Alonso-, adecuadamente reguladas y bien estructuradas, pueden contribuir a diversificar las fuentes de financiación, a favorecer una mejor gestión del riesgo, y, en última instancia, a movilizar mayores recursos hacia la economía real”.

El pasado 28 de diciembre, se publicaron dos Reglamentos en el Diario Oficial de la Unión Europea. Uno de estos reglamentos establece un marco general para todas las titulizaciones, y crea uno específico para las que van a llamarse “simples, transparentes y normalizadas” (STS). El otro reglamento traspone el nuevo marco de Basilea III introduciendo modificaciones en la regulación prudencial para las entidades de crédito y empresas de inversión, tanto para las titulizaciones en general, como para las simples, transparentes y normalizadas, que se beneficiarán de un mejor tratamiento.

En lo relativo al marco específico de las titulizaciones STS: para ser simples se exige que las exposiciones subyacentes sean homogéneas en cuanto al tipo de activo, y sus características contractuales y de riesgo de crédito; para ser transparentes, se establece, entre otras cuestiones, la información mínima que se debe facilitar a los inversores; y para ser normalizadas, se determinan una serie de requisitos contractuales que debe cumplir la transacción.

Además el nuevo reglamento exige obligaciones de notificación a la Autoridad Europea de Valores y Mercados, al tiempo que exige la supervisión pública de estos criterios”, ha concluido Alonso.

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