El protocolo de sucesión, clave para la supervivencia de la empresa familiar

La Cátedra de Empresa Familiar de la Universidad de Valencia ha presentado esta mañana en la sede de AVE el monográfico “El protocolo familiar”, así como los ejes principales del Plan de Acción en materia de divulgación, investigación y docencia que tiene la cátedra para este año.

La introducción del monográfico estuvo al cargo de César Camisón, catedrático de Organización de Empresas de la UV, y Alejandro Ríos, socio director de Broseta Abogados en Valencia. A tal efecto, se aprovechó la ocasión para presentar el libro “El protocolo familiar: Metodología y recomendaciones para su desarrollo e implantación”, escrito por ambos expertos.

1César Camisón comenzó su intervención destacando la relevancia del libro por dos motivos fundamentales. Por un lado, el gran peso que tiene la empresa familiar en el tejido productivo de España en general, y en la Comunitat en particular, ya que según el experto “este tipo de empresas supone el 91% del total en la Comunitat, generando el 76% del VAB y un 85% del empleo

Por otro lado, el catedrático señaló los problemas de relevo generacional y sucesión de las empresas familiares en España, donde “solo un 15% sobrevive a la primera transición, y de ésta última, solo lo hace un 25% en la tercera generación“. Este problema se agrava en épocas de crisis, donde “la mortalidad triplica a la empresa no familiar

En este sentido, destacó que pese a ser un modelo competitivo con valores éticos y de prestigio arraigados, cuya vida media supera a la empresa no familiar “la falta de equilibrio entre las decisiones empresariales y la estabilidad socio-emocional de la familia es la causa más frecuente de su fracaso“.

Al respecto, hizo hincapié  en ” el nepotismo, el favoritismo, la falta de profesionalización, o la toma de decisiones empresariales correctas pero difíciles para la familia” como problemas diferenciales de este tipo de empresa.

Camisón abogó por mirar allí donde la empresa familiar tiene más éxito, refiriéndose a Japón como modelo a seguir. La clave, según sus palabras, es que “tienen el mismo problema pero lo afrontan de manera diferente” . En Japón, continuó, “tienen respuestas institucionales eficientes, es decir, tienen un protocolo de actuación“.

En este sentido, indicó que “solo un 8.4% de las empresas familiares españolas lo tienen, y el resto no lo considera necesario“, al tiempo que recalcó que, según el estudio publicado por el Instituto de Empresa Familiar de 2015, “la rentabilidad de la empresa familiar se multiplica por tres si cuentan con un protocolo”.

Este mecanismo es “un pacto de futuro” en el que se consensúan qué valores,estrategias e instrumentos deben conducir el desarrollo futuro de la empresa. En otras palabras, es “la guía básica para la toma de decisiones” manifestó. Una guía que debe ser a medida de la empresa, un protocolo “ad hoc”, abierto, vivo y en constante cambio para adecuarse a las nuevas necesidades.

Alejandro Ríos, añadió la dificultad que supone “adaptar conceptos teóricos a casos prácticos“, destacando que el protocolo “no es un fin” sino “un inicio“, que debe ser instaurado cuando las cosas van bien en lugar de utilizarlo como herramienta de salvación ante una crisis.

Ríos, recalcó la importancia del compromiso de la familia con el protocolo e hizo un símil con el certificado de calidad ISO9001, “que no vale esconderlo en el cajón, hay que implicarse con él“. 

Ambos expertos, abundaron sobre la necesidad de armonizar los impuestos de sucesiones entre las CC.AA, “no es lo mismo heredar una empresa familiar en Madrid que en Extremadura o Andalucía

Yendo a un ejemplo en concreto como es el “caso Lladró”,  destacaron “el apego al modelo de negocio” como un factor clave para no afrontar la renovación ante el cambio en la demanda, así como una falta de visión, demasiado conservadurismo y un riesgo alto de falta de talento que llevaron a la compañía a su venta.

Alejandro Escrivá-Esteve, director de la cátedra que cumple su 10º aniversario, avanzó los principales ejes del programa para 2017, cuyo objetivo será promover la generación de conocimiento (investigación), su transferencia a los actores interesados (docencia y divulgación) sobre las particularidades, problemáticas, y perspectivas de futuro de las empresas familiares.

 

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