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El Brexit, para Alicante, no significa sólo amenazas, sino también oportunidades

Las consecuencias del Brexit para la provincia de Alicante no serán solo económicas,según quedó claro en la jornada que sobre los efectos que la salida de Reino Unido tendrá sobre la economía alicantina y que hoy se ha celebrado en Casa Mediterráneo. La jornada -organizada por Economía3, PwC y Foro Empresarial, contó con la valiosa intervención del ministro en funciones de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, quien clausuró el acto, con el recuerdo de que fué Winston Churchill quien en 1946 propuso la creación de los Estados Unidos de Europa.

García Margallo en la clausura de la Jornada sobre el Brexit

García Margallo en la clausura de la Jornada sobre el Brexit

Las primeras intervenciones en la jornada –César Sánchez, presidente de la Diputación, y Sandra Deltell de PwC– pusieron el acento en la fuerte relación que la economía alicantina tiene con el mercado británico y que va más allá de la exportación de bienes. Los residentes británicos en Alicante llegan a superar el 50% en algunos municipios alicantinos, lo que supone, además, dimensionar unos servicios para atender sus necesidades.

Carmen Millán y Carmen Mora

Carmen Millán y Carmen Mora

Carmen Mora, de la Universidad de Alicante, centró su intervención en las características de las empresas alicantinas, de pequeñas dimensiones, intensivas en mano de obra y muy exportadoras. Mostró como han ido evolucionando según sectores en aspectos como valor añadido, empleo y productividad. Repasó también el proceso de deslocalización al que se han sometido algunas empresas, si bien departamentos como marketing, I+D+i, distribución, calidad o diseño han permanecido en origen.

Carmen Millán, de PwC habló de las alternativas del Brexit, pero dejó bien claro que si algo está claro es la indefinición de la solución. Para empezar, el proceso de desconexión está en manos del Reino Unido y hasta que no invoquen el artículo 50 del tratado no se podrá poner en marcha un proceso que puede llegar a durar tres años.

La certeza de la incertidumbre

Reino Unido, sin embargo, no parece desear una salida radical, sino que plantearía una solución similar a las relaciones establecidas con otros países como Noruega o Islandia; o los acuerdos con Suiza e incluso un acuerdo puramente comercial como el que se suscribe con Canadá.Sin embargo ninguna de estas tres alternativas serían completamente satisfactorias para los británicos, dado que unas suponen la obligación de hacer aportaciones económicas, cesión de competencias o la apertura de fronteras.

“La única certidumbre -subraýó Carmen Millán es la incertidumbre”. 

En cuanto a los efectos sobre la economía alicantina señaló, por un lado, la pérdida de poder adquisitivo por la depreciación de la libra; un nuevo modelo de relación con los residentes británicos, dado que dejarían de ser beneficiarios de servicios como sanidad, seguridad o educación. Por otro lado, 

A Place in the Sun

IMG_0568webUna de las intervenciones más clarificadoras fue la de Antonio Martínez, presidente de Provia, quien señaló que el Brexit para los residentes británicos en Alicante supone el fin del sueño. “Han estado trabajando y ahorrando toda la vida para conseguir a place in the sun” y ahora se ven despojados de esa ilusión. Para Martínez, las consecuencias no serán solo económicas, sino también emocionales.

Recordó que desde el momento en que se inició a hablar del Brexit se empezaron a incluir en los contratos de compra venta de viviendas cláusulas en las que se fijaba una pequeña penalización o incluso ninguna, si se renunciaba a la compra a causa de la salida de Reino Unido de la Unión Europea. Señaló también que se ha producido un descenso en la demanda de vivienda de medio y bajo precio, pero que sin embargo se mantiene el mercado de la vivienda de lujo. 

Javier Fur, presidente del Círculo de Economía de Alicanteresaltó que no es el único problema al que tiene que enfrentarse la economía alicantina y recordó los efectos que sobre el tejido industrial ha tenido la globalización. Fur hizo un recorrido sobre las debilidades de la empresa alicantina y puso énfasis en sus reducidas dimensiones. Afirmó que es absolutamente necesario ganar en tamaño mediante la concentración de empresas tanto complementarias como competidoras. 

Agregó que el Brexit no sólo perjudica a la economía alicantina o española, sino a toda la Unión Europea, pero se mostró optimista ante las oportunidades que pueden aprovecharse de la situación en otros países, especialmente en el sector turístico, y cuya inestabilidad beneficia esta actividad. En ese sentido, señaló que se hace necesario intensificar la promoción turística en mercados emergentes como China, India o la zona del Golfo Pérsico. 

Joaquín Melgarejo, director de proyectos de Ineca, se refirió al estudio realizado por el Instituto sobre el impacto que el Brexit tendrá en la economía de la provincia y que evalúa en unas pérdidas del 7% del PIB por su efecto sobre las exportaciones, el turismo vacacional y la venta de residencias. Añadió que negocios, como las asesorías que trabajan para residentes británicos, se verán afectadas. Otra de las herramientas que podría ayudar a paliar los efectos del Brexit, añadió, sería la puesta en marcha de la Zona Franca.

Sobre las medidas a tomar, Melgarejo señaló que “el partido se juega en otro lugar”, por lo que la capacidad de influir es escasa, sobre todo en una situación como la actual, sin un mandato gubernamental que defienda los intereses de España en una eventual negociación.

Miguel Ángel Benito, de Hidraqua, afirmó que como empresa que suministra servicios, todavía no habían apreciado cambios en la demanda. Recordó que se han realizado fuertes inversiones en más de 70 municipios de la provincia para dimensionar el servicio a una demanda y que si se produce un éxodo de residentes británicos estaremos ante unas infraestructuras sobredimensionadas que habrá que costearlas entre todos

José Monzonís, presidente de Fice, dió un repaso a la situación de la exportación del calzado al Reino Unido y se mostró optimista en cuanto al efecto del Brexit sobre este producto, ya que el zapato español es un producto muy apreciado en las islas. Agregó que los niveles de pedidos -tanto de marca propia como los que se producen para terceros- siguen estables, si bien reconoció que la depreciación de la libra ha estrechado los márgenes.

Relación esquizofrénica

Finalmente intervino García Margallo quien señaló que Europa debe ver el Brexit como una oportunidad de avanzar en la unión política, el principio de un periodo más próspero. Repasó la que calificó de esquizofrénica relación del Reino Unido con Europa en los últimos 50 años, aunque recordó que fue Churchill el primero en defender la creación de unos Estados Unidos Europeos.

El ministro en funciones de Relaciones Exteriores afirmó que los conservadores británicos se han hartado “de repetir eso de Bruselas nos roba; como otros se hartan de repetir España nos roba” y recordó la cantidad de tratados que no se aplican en el Reino Unido, como Schengen, la moneda única, la política sobre refugiados, la defensa común … El ministro agregó que entre los efectos de Brexit, además de la depreciación de la libra, estará la pérdida de un 13% del PIB británico, ya que Europa es el principal mercado de destino para sus productos.

También hizo referencia a las oportunidades que para España tiene el Brexit, como será el traslado de la Agencia Europea del Medicamento; la Autoridad Bancaria Europea o la Cámara de Compensación en Euros.

“Las consecuencias del Brexit para Europa –concluyó- deben ser más federalismo y más integración política. Sobra codicia y falta ambición”

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