La vivienda sube un 12,6% en la Comunitat y las compraventas caen un 19,1%
El precio medio alcanza los 2.547 euros por metro cuadrado en julio, con la Comunitat entre las autonomías donde más se encarece la vivienda y, a la vez, donde más se desploman las operaciones —muy por encima de la media nacional—, en una señal de que el acceso a la compra ha tocado techo para buena parte de los hogares.
El mercado de la vivienda de la Comunitat Valenciana ofreció en julio una fotografía cada vez más desequilibrada: los precios siguieron subiendo con fuerza mientras el número de operaciones se hundía.
Según los últimos datos del Consejo General del Notariado, el precio medio de la vivienda se encareció un 12,6 % interanual, hasta los 2.547 euros por metro cuadrado, al tiempo que las compraventas cayeron un 19,1 % y los préstamos hipotecarios para adquirir vivienda descendieron un 7,6 %.
La combinación de ambos indicadores —precios al alza y operaciones a la baja— apunta a un mercado que empieza a chocar con su propio límite de accesibilidad: la vivienda es cada vez más cara, pero cada vez menos hogares pueden afrontar su compra.
Una de las mayores caídas de España
El retroceso de las compraventas en la Comunitat fue de los más intensos del país. El descenso del 19,1 % situó a la autonomía claramente por encima de la media nacional y entre las que registraron un ajuste más severo en el volumen de operaciones. De hecho, en julio las compraventas cayeron en dieciséis comunidades autónomas y solo crecieron en Extremadura, en un contexto general de enfriamiento de la actividad.
Ese frenazo en las transacciones convivió, sin embargo, con un encarecimiento generalizado. El precio subió en la mayoría de territorios, con los mayores avances en Asturias (29,3 %), Murcia (22,3 %), Galicia (19,8 %) y Canarias (18,8 %). La Comunitat Valenciana, con su 12,6 %, se mantuvo entre las autonomías con incrementos de doble dígito.
Los precios no se inmutan
El dato más relevante es que la corrección se concentra en el volumen de compraventas, no en los precios. Pese al desplome de las operaciones, el valor del metro cuadrado siguió tensándose, lo que refleja que la presión de la demanda solvente y la escasez de oferta mantienen los precios al alza aunque una parte creciente de los compradores quede fuera del mercado.
A ello se suma otro fenómeno: además de encarecerse, la vivienda que se transacciona ha reducido su tamaño medio, una señal de que los compradores se ajustan a inmuebles más pequeños para poder afrontar el desembolso.
La financiación, también a la baja
La caída del 7,6 % en los préstamos hipotecarios para la compra de vivienda completa el diagnóstico. El descenso de la financiación acompaña al de las operaciones y sugiere que el problema no es tanto de acceso al crédito como de capacidad real de las familias para asumir unos precios que llevan años subiendo por encima de la media histórica.
El resultado es un mercado que ha alcanzado su techo de accesibilidad: el precio sigue marcando récords, pero el número de hogares capaces de comprar se reduce, lo que explica el fuerte ajuste en las compraventas sin que ello se traduzca, de momento, en una moderación de los precios.
Un problema estructural
La evolución de julio no es un episodio aislado, sino la continuación de una tendencia consolidada. El precio de la vivienda encadena en la Comunitat una larga sucesión de trimestres al alza, con incrementos interanuales que superan el 12 % de forma sostenida. En paralelo, el encarecimiento se traslada también al alquiler, lo que estrecha aún más las opciones de acceso, especialmente para los jóvenes.
Donde cobran sentido las medidas de vivienda anunciadas recientemente por la Generalitat —ayudas a la compra de la primera vivienda, ampliación de los avales públicos o nuevas convocatorias de alquiler—, orientadas a aliviar una barrera de entrada que los datos del mercado no hacen sino confirmar mes a mes.




