El deporte mueve 45.000 millones y dinamiza turismo, comercio e inmobiliario
Un estudio de la Fundación Ramón Areces y el Ivie sitúa al deporte como motor transversal de la economía, con un impacto que va más allá de su actividad directa y se extiende a múltiples sectores productivos
Joaquín Maudos y Javier Tebas, durante la presentación del estudio
La economía del deporte en España ha dejado de ser un ámbito vinculado exclusivamente al ocio para convertirse en un pilar relevante de la actividad productiva. El sector genera 44.839 millones de euros, lo que equivale al 3,28% del valor añadido bruto (VAB), y sostiene 635.757 empleos, el 3,22% del total nacional, según el estudio El valor e impacto económico del deporte en España, elaborado por la Fundación Ramón Areces y el Ivie.
Se trata de cifras que sitúan al deporte en niveles comparables a sectores tradicionales de la economía española, con la particularidad de que su impacto trasciende su propia actividad directa. El informe subraya su carácter transversal y su capacidad para dinamizar múltiples ramas productivas.
Un potente efecto multiplicador
Uno de los elementos más relevantes del estudio es la medición del efecto tractor del deporte. La actividad deportiva no solo genera riqueza directa, sino que impulsa un volumen significativo de actividad adicional en otros sectores.
En concreto, por cada euro de valor añadido directo se generan 1,38 euros adicionales en el conjunto de la economía. De igual forma, por cada empleo directo vinculado al deporte se crean 1,6 puestos de trabajo adicionales en actividades relacionadas.
Esta capacidad multiplicadora explica que, partiendo de una aportación directa de 18.832 millones de euros y 244.176 empleos, el impacto total alcance los casi 45.000 millones y supere los 635.000 puestos de trabajo.
El deporte actúa así como un nodo de interconexión económica, activando cadenas de valor que incluyen desde la fabricación de equipamiento hasta los servicios turísticos, pasando por el comercio minorista o los contenidos audiovisuales.
El liderazgo del sector privado
El análisis por agentes productores muestra un claro predominio del sector privado con ánimo de lucro, que concentra el 67,5% del impacto total en términos de valor añadido y el 66,7% del empleo.
Dentro de este ámbito, destacan especialmente las sociedades vinculadas a la fabricación y comercialización de artículos deportivos, la gestión de instalaciones, los gimnasios o los clubes profesionales. Estas actividades concentran más de la mitad del impacto económico total del sector.
El turismo deportivo, por su parte, representa alrededor del 8% del impacto, lo que evidencia el peso creciente de los desplazamientos vinculados a eventos deportivos o a la práctica de actividades físicas. Los medios de comunicación, pese a su relevancia mediática, tienen un peso más reducido en términos económicos agregados.
Junto al sector privado, el estudio identifica otros actores relevantes: las instituciones sin ánimo de lucro (13,5% del VAB), la educación deportiva (11%) y el sector público (8,1%), lo que refleja la diversidad de agentes que configuran el ecosistema deportivo.
Servicios, el gran beneficiario
El impacto del deporte se canaliza principalmente a través del sector servicios, que concentra más del 80% del valor añadido y del empleo generado. Esta concentración responde al carácter intensivo en servicios de la actividad deportiva, especialmente en ámbitos como el ocio, el turismo y el consumo.
Dentro de este bloque, tres ramas destacan por encima del resto: las actividades inmobiliarias, el comercio y la hostelería, que en conjunto absorben cerca del 44% del impacto total en términos de valor añadido.
En el caso del empleo, el comercio, la hostelería y las actividades administrativas concentran más del 42% del total. Esta distribución evidencia la estrecha relación entre el deporte y el gasto de los hogares, así como su capacidad para activar economías locales.
El peso del sector inmobiliario resulta especialmente significativo, vinculado tanto al desarrollo de instalaciones deportivas como al impacto indirecto del deporte en la valorización de determinados espacios urbanos.
Un sector cada vez más amplio y diversificado
Una de las aportaciones metodológicas del estudio es la utilización de una delimitación amplia del sector deportivo, que abarca hasta 40 ramas de actividad. Este enfoque permite capturar tanto las actividades estrictamente deportivas como aquellas que combinan producción deportiva y no deportiva.
Además, el análisis distingue entre impacto directo, indirecto e inducido, incorporando tanto la actividad de los proveedores como el consumo derivado de las rentas generadas por el propio sector.
Este enfoque integral permite dimensionar con mayor precisión el peso real del deporte en la economía, superando visiones parciales centradas únicamente en su actividad más visible.
Un cambio estructural en la economía
Más allá de las cifras, el estudio refleja un cambio estructural en la economía española. El deporte se ha consolidado como una industria en expansión, impulsada por factores como el aumento del gasto en ocio, el envejecimiento activo de la población o la creciente importancia del bienestar.
Asimismo, la digitalización y la globalización de los contenidos deportivos han abierto nuevas vías de negocio, desde los derechos audiovisuales hasta las plataformas digitales y las apuestas deportivas.
Para los autores del informe, el análisis supone un avance en la comprensión del peso económico del deporte, tradicionalmente infrarrepresentado en las estadísticas oficiales.
Perspectivas de crecimiento
A medio plazo, el sector presenta un margen de crecimiento significativo. El desarrollo del turismo deportivo, la inversión en infraestructuras y la expansión de nuevos modelos de negocio vinculados al fitness, el entretenimiento o la tecnología deportiva apuntan a una consolidación de su peso en la economía.
Además, su carácter transversal lo convierte en un aliado estratégico para políticas públicas vinculadas al desarrollo económico, la cohesión territorial o la promoción internacional.
En este contexto, el deporte ya no es solo una actividad social o cultural, sino un vector económico de primer orden, capaz de generar riqueza, empleo y actividad en múltiples sectores.
Comunitat Valenciana, polo deportivo y turístico
La Comunitat Valenciana se posiciona como uno de los territorios donde el impacto económico del deporte resulta más visible, especialmente por su combinación de infraestructuras, clima y capacidad de atracción turística.
Eventos deportivos de alcance internacional, competiciones populares y el auge del turismo activo han convertido a la región en un nodo relevante dentro de la economía deportiva nacional. Ciudades como València han consolidado su papel como sede de grandes eventos, mientras que el litoral y el interior impulsan actividades vinculadas al deporte al aire libre.
Además, la Comunitat cuenta con un tejido empresarial vinculado al deporte que abarca desde la gestión de instalaciones hasta la industria auxiliar y el comercio especializado. Este ecosistema refuerza el efecto tractor del sector sobre otras actividades como la hostelería, el transporte o el inmobiliario.
El desarrollo del turismo deportivo, junto con la creciente profesionalización del sector, apunta a un potencial de crecimiento adicional en los próximos años, especialmente en segmentos vinculados a la salud, el bienestar y la sostenibilidad.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.












