Calviño pide una ofensiva inversora de la UE para reducir dependencias externas
La presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI) alerta de la dependencia de China y pide poner el foco inversor en industrias verdes, la energía, la innovación, la seguridad y el papel del sector privado
El Banco Europeo de Inversiones (BEI) se prepara para desempeñar un papel clave en la nueva fase económica de la Unión Europea. Así lo ha defendido su presidenta, Nadia Calviño, durante la presentación del Informe Anual de la entidad y en una carta remitida al presidente del Consejo Europeo, António Costa, en la que reclama una ofensiva de inversión a escala comunitaria para impulsar la competitividad, reforzar la autonomía estratégica y reducir las dependencias externas de la UE.
La misiva, conocida en vísperas de la cumbre informal sobre competitividad que celebran los líderes europeos en Bélgica, sitúa el foco en sectores estratégicos como las industrias verdes, la energía, las nuevas tecnologías y la seguridad económica. «Apoyar la transición verde implica decisiones estratégicas vinculadas a la seguridad económica», advierte Calviño, que alerta de las amplias dependencias externas de las empresas europeas, desde materias primas críticas hasta tecnologías avanzadas.
Paneles solares y baterías chinas
Uno de los ejemplos más claros, según la presidenta del BEI, es el de los paneles solares y las baterías. China controla más del 90% del mercado mundial de inversores solares y concentra en torno al 30% de la producción manufacturera global, una situación que, a juicio de Calviño, genera riesgos tanto de ciberseguridad como de dependencia energética. Para hacer frente a este escenario, reclama una acción «urgente y coordinada» que permita diversificar proveedores, reforzar la capacidad industrial europea y mantener los compromisos internacionales, especialmente en África. En esta línea, el BEI está preparando un programa específico de apoyo financiero a fabricantes europeos de inversores solares.
Más allá de las industrias limpias -que, según el propio banco, impulsan ya un tercio del crecimiento económico de la UE-, Calviño subraya la necesidad de integrar mejor los mercados europeos de telecomunicaciones, energía, capitales y servicios digitales. A su juicio, existe un amplio consenso sobre las prioridades: desbloquear grandes volúmenes de inversión en nuevas tecnologías e inteligencia artificial, infraestructuras críticas, seguridad y defensa; avanzar en la simplificación normativa para ganar agilidad y eficiencia; y reforzar las asociaciones internacionales y alianzas estratégicas beneficiosas para ambas partes.
Movilización del sector privado
La presidenta del BEI pone también el acento en la movilización del sector privado y en el potencial aún no explotado del mercado interior. Según las encuestas de inversión de la entidad, las empresas europeas han resistido mejor que las estadounidenses al impacto del nuevo contexto proteccionista y arancelario. No obstante, Calviño advierte de que la inversión en activos intangibles clave para la innovación -como la I+D, las capacidades o el software– sigue creciendo, pero es especialmente vulnerable a la incertidumbre económica y geopolítica.
En este contexto, la acción europea se presenta como un elemento imprescindible. «Los desafíos económicos requieren una actuación a escala europea para movilizar el ahorro hacia inversiones productivas en todos los rincones de la Unión y alcanzar la escala necesaria para cerrar las brechas transatlánticas», resume Calviño. Un esfuerzo que el BEI ya respaldó en 2025 con una financiación récord de 100.000 millones de euros y que tendrá continuidad en los próximos ejercicios mediante un mayor aprovechamiento del capital del banco y de las garantías del presupuesto comunitario.
Una estrategia en torno a tres ejes
La presidenta del BEI articula esta estrategia en torno a tres grandes ejes. El primero pasa por aprovechar mejor las fortalezas estructurales de la UE, como su sólida base industrial y la inversión a largo plazo en investigación e innovación. El segundo se centra en abordar los cuellos de botella del sector energético, clave para reducir costes y avanzar hacia un sistema plenamente integrado. Y el tercero apunta a la necesidad de movilizar los mercados de capitales europeos, donde persisten importantes desequilibrios frente a Estados Unidos.
Según datos del BEI, el 45% de las empresas europeas percibe la financiación como un obstáculo, frente al 29% de las estadounidenses. Además, las compañías europeas reciben un 50% menos de capital que sus homólogas de EE.UU. tras diez años de actividad, lo que empuja a muchas a buscar financiación fuera del continente. Para revertir esta situación, Calviño aboga por crear un marco común de inversión para empresas e inversores en los Veintisiete y por maximizar el presupuesto de la UE para el periodo 2028-2034, con un mayor peso de los instrumentos financieros y las garantías presupuestarias.

Nadia Calviño, presidenta del BEI
España, uno de los principales receptores de la actividad del BEI
España ocupa un lugar destacado en esta estrategia europea del BEI y se ha consolidado como uno de los principales receptores de su actividad en los últimos años. En 2025, la entidad registró un ejercicio histórico en el país, impulsado por dos factores clave: la fortaleza del crecimiento de la economía española y el despliegue extraordinario de los fondos Next Generation EU. Solo a través de estos instrumentos, el BEI ha canalizado 2.900 millones de euros en España en proyectos desarrollados junto a las comunidades autónomas, reforzando su papel como socio financiero de referencia para la transformación económica y territorial.
Las inversiones se han concentrado especialmente en infraestructuras estratégicas. En redes eléctricas, el BEI ha destinado cerca de 1.900 millones de euros, incluyendo la financiación de un cable submarino entre España y Francia destinado a poner fin a la histórica posición de España como «isla energética». De hecho, «uno de cada dos euros invertidos en redes eléctricas en el país procede del BEI», ha recalcado Nadia Calviño. A ello se suman programas específicos de financiación energética para pymes, orientados a reducir su factura y mejorar su competitividad en un contexto de transición hacia un sistema más descarbonizado.
Financiación para un transporte sostenible
El transporte sostenible ha sido otro de los grandes ejes de actuación, con inversiones que alcanzan los 1.500 millones de euros en proyectos como la Línea 2 del metro de Málaga, la estación de Sants en Barcelona o la Línea de Alta Velocidad Burgos-Vitoria, que conectará con la ‘Y’ vasca. En paralelo, la entidad ha continuado apoyando la reconversión y modernización de redes ferroviarias como Rodalies, así como la renovación de flotas, ante los retos estructurales del sector.
El BEI también ha reforzado su compromiso con la adaptación al cambio climático y la resiliencia territorial. En 2025, la inversión en agua en España alcanzó los 570 millones de euros, con actuaciones destinadas a mejorar la calidad del suministro y la gestión hídrica en regiones como Asturias o Navarra. La presidenta del banco ha recordado que «cada euro invertido en prevención permite ahorrar hasta siete euros en reconstrucción, una lección aplicada tras episodios como la DANA en Valencia, los incendios forestales o la reconstrucción de Lorca». En este ámbito, el BEI participó además en la primera emisión de un bono verde vinculado al agua, protagonizada por Aqualia.
La vivienda también ha captado fondos
La vivienda se ha situado igualmente entre las grandes prioridades del banco. En los dos últimos años, el BEI ha movilizado en España cerca de 2.000 millones de euros para la construcción de unas 11.000 viviendas, dentro de un esfuerzo europeo que suma 4.000 millones. Las inversiones se orientan tanto a la edificación como a la rehabilitación, la innovación en nuevos materiales y el impulso de vivienda social, con proyectos destacados en ciudades como Barcelona.
En innovación, el grupo BEI destinó 2.800 millones de euros en 2025, con foco en sectores como biotecnología, espacio, automoción, seguridad y defensa. España se ha convertido en un ejemplo de apoyo a toda la cadena de crecimiento empresarial, desde startups hasta grandes proyectos tractores, con iniciativas como la firma del nuevo centro de aviónica de Indra, la participación en megafondos de inversión -dos de los 23 impulsados en Europa están en España- o el asesoramiento técnico prestado para infraestructuras científicas como el telescopio de La Palma.
El apoyo a las pymes crece un 55%
El apoyo a las pymes ha alcanzado los 4.500 millones de euros, un 55% más que en 2024. En concreto, dos de cada diez pymes financiadas por el BEI son españolas. A ello se suma la inversión en agricultura y bioeconomía, con 1.500 millones de euros canalizados a través de acuerdos de cofinanciación con entidades bancarias para apoyar a jóvenes agricultores, reforzar la seguridad alimentaria y reducir emisiones de CO₂.
En el ámbito de la seguridad y la defensa, el BEI ha superado sus objetivos de inversión, que se han multiplicado por cuatro, y España ha sido el principal beneficiario, con alrededor de 500 millones de euros. Entre las actuaciones destacan proyectos en infraestructuras críticas, fabricación de drones, lanzaderas de satélites y el apoyo a fondos especializados como el de Nazca, orientado a este sector.
¿Y en 2026?
De cara a 2026, el BEI prevé mantener un papel central en España en ámbitos como las redes eléctricas, el agua, la vivienda y la innovación, especialmente para facilitar el escalado de startups tecnológicas, consolidando su función como brazo financiero de la Unión Europea y como instrumento clave para traducir las prioridades estratégicas comunitarias en proyectos concretos sobre el terreno.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.












