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Oliver Ashford: “Cada dólar invertido en productos del mar de origen sostenible aportaría diez dólares en beneficios”

El biólogo marino, responsable de Ciencia y Política Oceánica del WRI, analiza cómo la protección del océano puede impulsar la innovación, la inversión y el empleo

O. Ashford: “Un dólar en productos del mar sostenibles puede generar diez”
Publicado a 29/10/2026 18:22

Oliver Ashford estudia el océano, pero cuando habla de él acaba hablando de nosotros: de nuestra salud, de los alimentos que consumimos y del trabajo que permitirá sostener a las próximas generaciones. «No podemos tener una población sana sin un océano sano», afirma. Esa relación entre el mar y la vida cotidiana guía una trayectoria dedicada a conocer los ecosistemas marinos y a trasladar ese conocimiento a las decisiones públicas.

Biólogo marino y doctor en Ecología de Aguas Profundas por la Universidad de Oxford, su formación también le ha llevado por Cambridge e Imperial College London. Ha investigado el impacto humano sobre los ecosistemas profundos en Scripps Institution of Oceanography, en California, y ha trabajado en el asesoramiento sobre protección y uso sostenible de los recursos marinos.

Hoy dirige el equipo de Ciencia y Política Oceánica del World Resources Institute (WRI) y participa en la secretaría del Panel Oceánico. Desde allí, trabaja para acercar la investigación a quienes deciden cómo proteger el mar y desarrollar las actividades económicas que dependen de él. El próximo 5 de noviembre participará en la jornada Economía Azul: Innovation & Tech, organizada por Smart Business Lab en The Terminal Hub, donde abordará las oportunidades de innovación, inversión y empleo vinculadas al océano.

– El Panel Oceánico del que forma parte reúne a 19 países comprometidos con la gestión sostenible del 100% de las aguas bajo su jurisdicción nacional. ¿Qué avances concretos y medibles se han logrado hasta la fecha?

El informe de progreso de este año se basa en las autoevaluaciones de los gobiernos y analiza cinco ámbitos como la salud y riqueza oceánicas, la equidad, el conocimiento y la financiación.

Once miembros ya han elaborado sus Planes Oceánicos Sostenibles y los demás avanzan en su desarrollo. Todos están definiendo estrategias y objetivos de descarbonización, y 17 han incorporado medidas u objetivos climáticos relacionados con el océano a sus compromisos nacionales ante la ONU.

Además, las áreas marinas protegidas cubren, de media, el 28% de las aguas de los países miembros, frente al 22% en 2024. Los territorios de los integrantes del Panel concentran el 57% de las áreas marinas protegidas situadas en aguas nacionales de todo el mundo.

– ¿Qué países han conseguido trasladar con mayor éxito sus compromisos oceánicos a políticas, inversiones y resultados verificables? ¿Qué diferencia a estos países de aquellos que avanzan más lentamente?

Es difícil comparar los resultados de los países miembros, ya que cada gobierno actúa en unas circunstancias económicas, políticas y sociales diferentes. En el Informe de Progreso de 2026 les pedimos que identificaran los factores que favorecen los avances y aquellos que los dificultan.

Según el informe, los principales factores que impulsan los avances son contar con conocimiento técnico en la Administración, coordinar eficazmente a los ministerios e implicar a los distintos agentes. Los mayores obstáculos son la falta de presupuesto, los intereses contrapuestos dentro de los gobiernos y las limitaciones de recursos.

No es una tarea sencilla

– Los científicos llevan años alertando del deterioro de los ecosistemas marinos, pero muchas decisiones económicas siguen ejerciendo presión sobre ellos. Desde su experiencia de colaboración con científicos y gobiernos, ¿cree que las decisiones políticas reflejan la urgencia de la situación?

Las señales de alerta sobre la salud del océano se conocen desde hace décadas. Los científicos suelen estar en una posición privilegiada para identificarlas. Los gobiernos, por su parte, tienen responsabilidades muy amplias y deben equilibrar numerosas necesidades y aspiraciones a la hora de tomar decisiones y actuar. No es una tarea sencilla.

No podemos tener una población sana sin un océano sano. Por eso, considero que es necesario mantener e intensificar los esfuerzos para proteger y restaurar los ecosistemas oceánicos. Algunos gobiernos ya están actuando con urgencia. El archipiélago de Palaos, por ejemplo, ha declarado área marina protegida más de la mitad de sus aguas, y la mayor parte de las zonas oceánicas vinculadas a los territorios franceses y británicos de ultramar también se encuentra protegida.

En este contexto, el Panel Oceánico, como coalición de países dispuestos a asumir compromisos ambiciosos, ofrece una vía para avanzar al margen de los procesos multilaterales tradicionales.

– ¿Cuáles son los principales obstáculos para que los compromisos políticos se traduzcan en cambios tangibles en el océano?

Como señalaba antes, los miembros del Panel Oceánico identifican tres obstáculos principales: las limitaciones presupuestarias, los intereses contrapuestos dentro de los gobiernos y otras restricciones de recursos.

La financiación es el factor más fácil de cuantificar. El Objetivo de Desarrollo Sostenible 14, dedicado a la vida submarina, es actualmente el menos financiado de los ODS: recibe menos del 1% de la financiación mundial destinada a estos objetivos. Menos del 1% de la financiación filantrópica y de la ayuda oficial al desarrollo se dirige a la economía oceánica sostenible.

Se estima que alcanzar el objetivo de proteger el 30% del océano para 2030 requeriría una inversión anual de 15.800 millones de dólares. Sin embargo, la inversión actual se sitúa en torno a los 1.200 millones de dólares al año.

«España debería centrarse en las oportunidades de crecimiento y desarrollo que ofrece la sostenibilidad»

– Según el Observatorio de la Economía Azul de la Comisión Europea, los sectores consolidados de la economía azul española generaron aproximadamente 41.900 millones de euros de valor añadido bruto y cerca de 981.000 empleos en 2023, con un peso especialmente importante del turismo costero. ¿Cómo puede España diversificar su economía azul sin comprometer los ecosistemas marinos?

El enfoque de los miembros del Panel Oceánico respecto al desarrollo de la economía azul -o economía oceánica- parte de una idea fundamental: no se trata de elegir entre proteger el océano o producir. La protección eficaz puede y debe ir de la mano de una actividad económica sostenible, capaz de generar prosperidad de forma equitativa.

Diversos estudios encargados por el Panel Oceánico, aunque elaborados de manera independiente, muestran que, a escala mundial, invertir en prácticas más sostenibles para las industrias oceánicas puede generar mayores retornos económicos y más empleo que mantener modelos tradicionales menos sostenibles.

Los estudios estiman que cada dólar invertido en ampliar la energía eólica marina puede generar entre dos y 17 dólares en beneficios; la producción sostenible de productos del mar, diez dólares; y la descarbonización del transporte marítimo, entre dos y cinco dólares. Son estimaciones calculadas a 30 años.

La transición hacia las energías renovables oceánicas podría crear unos 6,5 millones de empleos en el mundo. Las prácticas sostenibles en pesca y acuicultura podrían sumar al menos 21 millones de puestos netos, y la descarbonización del transporte marítimo, unos 13 millones, en ambos casos de aquí a 2050.

España debería centrarse en las oportunidades de crecimiento y desarrollo que ofrece la sostenibilidad.

– El Mediterráneo está sometido a la presión del turismo intensivo, los grandes puertos, la pesca, el transporte marítimo y el aumento de la temperatura del mar, factores que están provocando episodios de mortalidad masiva de especies marinas. En su opinión, ¿cuáles son las amenazas más urgentes?

A mi juicio, las amenazas más graves son la destrucción de hábitats -especialmente por la pesca de arrastre de fondo y el desarrollo urbanístico del litoral-, el cambio climático provocado por las emisiones humanas de gases de efecto invernadero y la contaminación.

El Panel Oceánico propone gestionar sosteniblemente el 100% de las aguas bajo jurisdicción nacional, con una visión integral que contemple todas las amenazas y usos. Aunque es un enfoque más complejo, ayuda a reducir conflictos a largo plazo y evita que una solución genere nuevos problemas.

Una hoja de ruta de descarbonización

– ¿Qué tecnologías y cambios de gestión considera imprescindibles para que un puerto sea realmente inteligente, eficiente y sostenible? ¿Qué indicadores permitirían evaluar si esta transformación mejora tanto su competitividad como su impacto ambiental?

La descarbonización de los puertos puede generar beneficios simultáneos para la lucha contra el cambio climático, la actividad económica y el empleo, la salud de las comunidades cercanas y la salud del océano.

En cuanto a las tecnologías y los cambios de gestión, considero esencial elaborar una hoja de ruta de descarbonización con objetivos, plazos e indicadores medibles, basada en análisis económicos y acordada con los usuarios industriales, las comunidades cercanas y otros puertos de las principales rutas comerciales. Debe tener en cuenta la evolución de los buques, los combustibles alternativos y los intereses empresariales.

También resulta indispensable aumentar la capacidad de generación de energía renovable en el puerto, por ejemplo, mediante energía solar, eólica o mareomotriz, e incorporar almacenamiento en baterías a través de microrredes. Instalar sistemas de suministro eléctrico desde tierra para que los buques puedan conectarse a electricidad renovable mientras están atracados es sin duda necesario, tanto como electrificar vehículos y equipos terrestres del puerto y embarcaciones portuarias como remolcadores. También desarrollar infraestructuras para suministrar combustibles alternativos, como hidrógeno, metanol y amoníaco.

Para evaluar la competitividad, analizaría el coste energético, los tiempos de estancia y operación de los buques, el número de escalas, el volumen de mercancías y pasajeros, la valoración de los grupos de interés y el retorno de la inversión.

– El océano alberga organismos y compuestos cuyas aplicaciones industriales apenas se han explorado. ¿Qué potencial tiene la biotecnología marina para transformar sectores como la producción alimentaria, la industria farmacéutica y los materiales avanzados?

Su potencial es enorme, aunque todavía difícil de delimitar. Es probable que queden cientos de miles de especies marinas por describir y, de las que ya conocemos, solo una pequeña proporción se ha investigado para identificar posibles aplicaciones industriales.

Veo un potencial especialmente importante en el ámbito farmacéutico. Los organismos marinos ya han permitido desarrollar medicamentos aprobados para tratar el cáncer, el dolor, infecciones víricas y otras afecciones. Es muy probable que aún queden muchos compuestos por descubrir, con beneficios potenciales muy importantes para la salud humana.

También existen oportunidades en la recuperación ambiental, por ejemplo, aprovechando la capacidad de ciertos microorganismos para degradar plásticos, petróleo y otros contaminantes. A ello se suma el desarrollo de materiales sostenibles, como bioplásticos elaborados a partir de algas, y de nuevos materiales inspirados en las conchas de crustáceos y moluscos.

Las renovables marinas ofrecen oportunidades

– Si tuviera que señalar algunas áreas de la economía azul con mayor potencial para impulsar la innovación y crear empleo cualificado durante los próximos cinco a diez años, ¿cuáles elegiría y por qué?

En términos de innovación y creación de empleo cualificado, veo un potencial especial en las industrias oceánicas que responden de forma directa a la transición hacia la descarbonización. Destacaría, en particular, los puertos, el transporte marítimo y las energías renovables marinas.

Son sectores muy técnicos que deberán transformarse profundamente -en el caso de los puertos y el transporte marítimo- o crecer de forma notable -en las energías renovables marinas- para avanzar en la descarbonización. Esto exigirá nuevas capacidades y competencias profesionales.

En puertos y transporte marítimo, las principales oportunidades están en la electrificación y los combustibles alternativos. También será necesario formar y actualizar a los trabajadores para que puedan utilizarlos y operar y mantener maquinaria de nueva generación.

Las renovables marinas ofrecen oportunidades en tecnologías aún poco desarrolladas, como la energía undimotriz y mareomotriz, la conversión de energía térmica oceánica, la solar flotante y la energía obtenida de gradientes salinos.

La expansión de tecnologías ya consolidadas, como la eólica marina, también generará empleo en la construcción, la instalación, la operación y el mantenimiento.

Ambos sectores se complementan: la eólica marina necesita puertos para ensamblar, preparar, instalar y mantener los aerogeneradores, lo que abre oportunidades de empleo en construcción marítima, logística y operaciones.

Firma
Fotografía de Gemma JimenoGemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.
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