Francisco Aranda, UNO Logística: "El Black Friday se ha convertido en el Black November"
UNO prevé más de 127 millones de envíos durante el Black Friday y la Navidad, un 2,4% más, en una campaña marcada por las compras planificadas y la demanda de profesionales con competencias tecnológicas
«El almacén se ha convertido en un ecosistema digital». Francisco Aranda, presidente de UNO Logística, sitúa en esa transformación uno de los grandes desafíos del sector ante la próxima campaña de Black Friday y Navidad: encontrar profesionales preparados para trabajar con la tecnología que permite gestionar millones de pedidos. «No tanto ingenieros», precisa, sino personal de almacén con competencias digitales y una formación profesional adaptada a las necesidades de las operaciones.
La patronal calcula que las empresas de logística y transporte gestionarán más de 127 millones de envíos durante ambas campañas, un 2,4% más que en el mismo periodo de 2025. El volumen seguirá creciendo, pero lo hará al menor ritmo de los últimos cuatro años, según las previsiones de UNO.
«Sigue creciendo la campaña de Black Friday como los últimos años, pero pega un frenazo en ese crecimiento», explica Aranda en una entrevista con Economía 3. El presidente de la organización vincula esa moderación, principalmente, con la presión sobre el presupuesto familiar y una mayor precaución a la hora de gastar.
A su juicio, la menor renta disponible y la decisión de reservar parte de los recursos para el ahorro, ante la incertidumbre económica y política, están modificando las decisiones de compra.
«Este año nos encontramos con el consumidor más reflexivo y más planificador de los últimos años», sostiene Aranda. Ese comportamiento tiene consecuencias para el comercio y para quienes deben organizar la preparación, el transporte y la entrega de los pedidos.
El Black Friday se convierte en Black November
La compra impulsiva pierde protagonismo frente a la planificación. Según explica el presidente de UNO, los consumidores adelantan adquisiciones navideñas al periodo de descuentos y comparan precios antes de decidir. Este año, además, cuentan con una herramienta que gana presencia como asistente: la inteligencia artificial.
«Cada vez más consumidores elaboran sus listas de compra con semanas de antelación, monitorizan precios y concentran sus adquisiciones en los periodos promocionales para optimizar su presupuesto», señala Aranda.
El cambio obliga a preparar una campaña que se extiende más allá de una jornada. «Realmente el Black Friday se ha convertido en el Black November», resume en la entrevista. La ampliación del periodo promocional permite distribuir una carga de trabajo que resultaría difícil concentrar en un solo día.
UNO prevé una media de 4,4 millones de envíos diarios, con jornadas de máxima actividad en torno a los 5,5 millones. La presión se concentrará especialmente después del Black Friday, durante la semana posterior al Cyber Monday y en las fechas previas a Navidad.
«Ahora viene una etapa en la que la tensión es permanente», advierte Aranda. Por eso, algunas compañías comienzan a preparar la campaña en mayo o junio: calculan los recursos necesarios, anticipan las incorporaciones y organizan la formación de los trabajadores.
«Detrás de esta campaña hay mucha preparación, hay mucha planificación, hay mucha tecnología», explica. El análisis de datos permite prever la demanda y dimensionar las operaciones. La automatización y la inteligencia artificial ayudan, además, a gestionar inventarios y adaptar las rutas.
El desafío tampoco termina cuando sale el paquete del almacén. «Nunca habíamos tenido un consumidor tan reflexivo antes de comprar y tan exigente después de hacerlo», afirma Aranda. El cliente reclama información sobre su pedido y flexibilidad para decidir cómo recibirlo.
Más puntos de recogida y necesidad de formación tecnológica
Los puntos de conveniencia y las taquillas automáticas ganan peso en ese modelo. Según UNO, ambas modalidades ya superan conjuntamente los 100.000 puntos en España.
Aranda explica su avance por las ventajas que ofrecen tanto al consumidor como al operador. El primero dispone de mayor autonomía para recoger su compra; el segundo puede concentrar varios paquetes en una misma parada, en lugar de repartirlos domicilio por domicilio.
«No es lo mismo entregar un paquete en cada casa que entregar un montón de paquetes en un punto de conveniencia», señala. Cuando la recogida se realiza en una tienda, también aumenta la entrada de posibles compradores. «No le garantizas que va a vender más, pero sí le garantizas que va a tener más clientes potenciales que van a entrar en su tienda», matiza.
La transformación de las entregas se acompaña de nuevas exigencias dentro de los almacenes. UNO prevé que la afiliación a la Seguridad Social del sector logístico alcance los 1.201.000 trabajadores durante la campaña, un 1,4% más que el año anterior. La cifra corresponde al total previsto de afiliados, no a nuevas contrataciones.
Entre los perfiles difíciles de encontrar, Aranda destaca a los repartidores y al personal de almacén con formación tecnológica. La digitalización exige que los trabajadores sepan interpretar la información que reciben y utilizarla para tomar decisiones dentro de su ámbito de responsabilidad.
«Todos los que están implicados en ese ecosistema tienen que tener ciertas habilidades», insiste. Para el presidente de UNO, la formación profesional tecnológica resulta esencial, pero los tiempos de adaptación de la oferta formativa no siempre responden a la urgencia empresarial: «Nosotros la necesidad la tenemos ahora», reivindica.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.








