Georgia abre su puerta a Valencia con el nombramiento de Javier Ortiz como Cónsul Honorario de Georgia en Valencia
La apuesta estratégica de Tbilisi por descentralizar su presencia diplomática en España y fortalecer los lazos comerciales con la Comunitat Valenciana
El nombramiento de Javier Ortiz como Cónsul Honorario de Georgia en Valencia representa un cambio estratégico en las relaciones diplomáticas y económicas entre el país del Cáucaso y la Comunitat Valenciana.
Hasta ahora, Georgia delegaba toda su representación consular en España a través de la sede en Barcelona y la embajada en Madrid. El acto oficial de presentación se celebra en Fundación Bancaja, con la presencia de Alexander Chkuaseli, Embajador de Georgia ante el Reino de España, Andorra y Marruecos.
Este movimiento no es casual. Responde a una estrategia clara de Georgia por descentralizar su presencia diplomática en España y abrir un canal directo hacia una región de especial interés económico. «Consideramos que el establecimiento del Consulado Honorario de Georgia en Valencia puede constituir una plataforma adicional para fortalecer estos vínculos y facilitar la cooperación entre las instituciones y las comunidades empresariales de Georgia y de la Comunidad Valenciana», explicó Chkuaseli.
Un país con potencial de crecimiento acelerado
Entender por qué Georgia apuesta por Valencia requiere conocer primero la salud económica del país caucásico.
Los números son contundentes tras registrar tasas de crecimiento de dos dígitos en 2021 y 2022. Durante el primer semestre de 2026, el crecimiento económico medio alcanzó el 7,9%, impulsado por sectores como la manufactura, las tecnologías de la información, los servicios financieros, el comercio y la logística.
Este dinamismo se traduce en oportunidades reales
Georgia está en plena transformación de sus capacidades logísticas. El puerto de aguas profundas de Anaklia, en construcción en la costa del mar Negro, tendrá una capacidad inicial de al menos 600.000 TEU y se prevé que reciba su primer buque antes de 2029.
Su desarrollo permitirá reforzar significativamente las capacidades marítimas del país y posicionarlo como puerta de entrada y salida para los países del Cáucaso y Asia Central.
En paralelo, Georgia está trabajando en nuevas conexiones ferroviarias y redes de carreteras con el objetivo de consolidarse como uno de los grandes corredores logísticos entre Asia y Europa.
«Sectores como el turismo, la construcción de comunicaciones, la energía, la logística y las nuevas tecnologías están generando nuevas oportunidades», señala Javier Ortiz sobre los ámbitos económicos prioritarios de esta acción.
Las posiciones de Georgia en rankings internacionales refuerzan esta narrativa. El país ocupa el cuarto lugar en el Business Ready 2025 del Banco Mundial, y destaca especialmente en criterios como resolución de controversias, localización empresarial y entrada de empresas.
En el Index of Economic Freedom de la Heritage Foundation, Georgia obtiene una puntuación de 69,6 con la categoría de «economía moderadamente libre», ocupando el puesto 35 entre 176 países a nivel mundial.
España ya está dentro
Los datos muestran que España no es un actor marginal en Georgia. Según el Embajador Chkuaseli, 157 empresas españolas activas están operando en Georgia a septiembre de 2026. En 2022, España llegó incluso a situarse como el mayor inversor extranjero en Georgia, con más de 200 medianas y grandes empresas desarrollando actividades en el país.
Muchas de estas son valencianas. Construcción, jardinería, ingeniería: las empresas de la región han realizado obras de envergadura en Georgia. «Empresas valencianas han realizado las obras del Parlamento de Georgia en Kutaisi, líneas de metro de la capital Tbilisi, o el bulevar de la ciudad costera Batumi, entre otros», detalló Ortiz. Esto no es presencia de relleno, sino proyectos de infraestructura de relevancia nacional.
El turismo es otro campo donde España tiene peso. Los grupos hoteleros como Barceló ya cuentan con varios establecimientos en Tbilisi y Batumi. De hecho, la tendencia de turistas españoles hacia Georgia es creciente, lo que ha motivado que Georgia trabaje para establecer conexiones aéreas directas entre las capitales (Tbilisi-Madrid), además de los vuelos que ya conectan Kutaisi con Madrid y Barcelona.
¿Qué espera lograr Valencia como punto de partida?
Para Javier Ortiz, el rol del Consulado Honorario es ser puente en múltiples sentidos. No solo económico, sino también cultural y turístico. «Desde el consulado pretendemos servir de puente no solo para la labor económica sino también cultural y turística. Potenciar y compartir el conocimiento mutuo, estrechar los lazos culturales, económicos, empresariales y humanos entre Georgia y Valencia», explica Ortiz.
Las funciones operativas incluirán facilitar contactos entre empresas, instituciones y autoridades; promover la cultura e imagen del país; colaborar con la embajada profesional; y asistir a ciudadanos en dificultades. Pero el enfoque estratégico es más amplio: posicionar a Georgia como plataforma logística y de negocios desde Valencia.
«Las empresas medianas y grandes están destinadas a la internacionalización. En un mundo globalizado, cada vez la regionalización de las empresas es menor. Las empresas valencianas tienen la tendencia a buscar mercados hispanohablantes, pero Georgia se plantea como un punto logístico por su situación geográfica para un mercado que perfectamente puede abarcar desde Rusia hasta Turquía y Oriente Medio», apuntó Ortiz.
Este es el punto crítico: Georgia ofrece a las empresas españolas algo que los mercados hispanohablantes tradicionales no pueden dar fácilmente. Una plataforma con acceso preferencial a Asia Central, conectividad hacia Rusia, salida al mar Caspio, cercanía a Turquía y Oriente Medio. Todo ello con tratados de libre comercio y una carga fiscal competitiva para el sector tecnológico.
La dimensión estatal y el ecosistema de innovación
Desde la perspectiva del Embajador, la estrategia es más institucional. Georgia busca que las relaciones comerciales con España «se traduzcan cada vez más en proyectos concretos e inversiones». Para ello está trabajando en contactos directos entre empresas, misiones empresariales, ferias comerciales bilaterales, y visibilidad de oportunidades de mercado.
Sectores como energías renovables, transporte, logística, turismo, industria agroalimentaria, tecnologías de la información y servicios empresariales concentran el interés georgiano en España.
Algunos de estos espacios son naturales para Valencia: la experiencia en construcción de infraestructuras, la capacidad en energías alternativas, la gestión de concesiones. Otros son nuevos para la región, como el ecosistema de tecnología y BPO, donde Georgia está construyendo un hub con incentivos fiscales para startups, nómadas digitales y empresas de software.
El marco institucional también avanza. En 2026, representantes del gobierno de Georgia mantuvieron conversaciones con la CEOE sobre profundizar la cooperación comercial. El Convenio entre Georgia y España para evitar la doble imposición, en vigor desde 2011, proporciona estabilidad fiscal.
Y el Acuerdo de Asociación entre Georgia y la UE, con su Zona de Libre Comercio de Alcance Amplio y Profundo, abre acceso a mercados de aproximadamente 2.300 millones de consumidores sin derechos de aduana.
Un movimiento de maduración económica
El nombramiento de Ortiz responde a la maduración de unas relaciones económicas que ya existen sobre el terreno. No es crear desde cero, sino institucionalizar y acelerar lo que ya está en marcha. Valencia tiene presencia empresarial probada en Georgia; Georgia ve oportunidades en Valencia más allá de Barcelona y Madrid; y ambas partes necesitan un canal directo para facilitar la siguiente fase de integración.
«Creo que es una oportunidad para las empresas españolas, ya que tienen producto y/o conocimiento de sobra para desarrollar proyectos en el extranjero», concluye Ortiz. Y desde la perspectiva estatal, Chkuaseli ratificó la apuesta: «Existe un margen considerable para incrementar los intercambios comerciales, diversificar la estructura de nuestras exportaciones e importaciones, promover inversiones españolas en Georgia y facilitar la entrada de empresas georgianas en el mercado español«.
El 7 de octubre marca el inicio oficial de esta etapa. Una que, según ambos actores, apenas está comenzando.
Ana SánchezRedactora licenciada en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera con más de tres años de experiencia en diferentes áreas y medios de comunicación de la Comunidad Valenciana.







