La gestión de la IA en las ciudades inteligentes
Directivos de empresas tecnológicas se dan cita en la UPV para debatir cómo los datos y la IA pueden ayudar a la transformación de los negocios y aportar valor a las ciudades en términos de bienestar y sostenibilidad
El coloquio, moderado por Alejandro Martínez, Project Manager del ITI, tuvo lugar en la primera jornada del congreso internacional Smart Business: Innovation and Values que anualmente reúne a destacados investigadores de las universidades de prestigio mundial junto a líderes de organizaciones nacionales e internacionales para transferir conocimiento alrededor de la innovación.
Martínez comenzó la sesión recordando que los gemelos digitales pueden mejorar la eficiencia operativa y de capital en infraestructuras públicas entre un 20% y un 30%. En ese sentido, se dirigió a Francisco Vea, Director de Organización y Transformación en Simetría, para preguntarle sobre el principal reto al que se enfrentan en su organización para desarrollar gemelos digitales. «La verdadera dificultad está en cómo pasar de una demo a una herramienta diaria que nos ayude en la gestión de servicios«. El segundo, añadió, «es la integración, ya que los datos de los distintos departamentos a menudo no se comparten. Por último, recalcó la importancia de cambiar la cultura operativa. En lugar de actuar de forma reactiva, hay que hacerlo de manera predictiva«, aseguró.

Francisco Vea, Director de Organización y Transformación en Simetría
A continuación, Patricia Tamarit, Directora de Innovación en Producto de Nunsys, respondió a otra de las cuestiones planteadas por el moderador. «¿Es puramente tecnológico el reto de los gemelos digitales o hay más capas por cubrir para alcanzarlo?«. Tamarit sostuvo que en entornos complejos como las ciudades es necesario combinar datos de diferentes disciplinas y organismos para obtener una visión unificada. «Actualmente los gemelos están más orientados a la predicción que a la operación directa del sistema«, señaló.
Sobre esta cuestión, Vea coincidió en que «la mayoría de las ciudades donde prestan servicio no existe esa transversalidad«. En el mejor de los casos, dijo, «hay un micro gemelo para la recogida de residuos y otro para el mantenimiento de calles, sin que se comuniquen entre sí«. De ahí surge, a su juicio, uno de los grandes retos: «lograr que esos micro gemelos sean interoperables, de modo que la gestión no se optimice servicio a servicio, sino en su conjunto«.
En este punto, Marcos Rozas, Director General de Nealis Tech, introdujo otro reto que tiene que ver con la gobernanza y la responsabilidad, dos conceptos cada vez más presentes en el debate sobre hacia dónde debe dirigirse la IA. «Cuando consigamos que estos gemelos hablen, se van a equivocar. ¿En qué punto de la cadena hay que actuar?«, se cuestionó con una mirada que va de lo técnico a lo ético.

Marcos Rozas, Director General de Nealis Tech
La directiva CSRD
Martínez introdujo una nueva capa al debate de expertos tecnológicos. En términos de regulación, apuntó, 2026 marcará un punto de inflexión con la directiva CSRD, que obliga a las empresas a publicar informes detallados sobre su impacto ambiental, social y de gobernanza.
«Ser sostenible no es solo ser verde y social, es comprometerse con los recursos y el bienestar de forma duradera”, explicó Raúl Mir, CEO de Attrim Group. Seguidamente matizó que «los informes empresariales dejarán de fijarse únicamente en los resultados económicos para atender también a cómo se obtienen y si son sostenibles«. Ese uso de los datos, añadió, «será clave para decidir qué abordar, qué resolver y hacia dónde dirigir la innovación«.

Raúl Mir, CEO de Attrim Group
Un cheque en blanco
La mesa redonda puso punto final con un escenario ficticio que planteó el moderador. «Imaginad que mañana el Ayuntamiento de Valencia os diera carta blanca para implantar una sola solución de IA que maximice el impacto real en el ciudadano en menos de 18 meses y sostenible en su huella, ¿cuál elegiríais cada uno?«.
Tamarit aseguró que la primera necesidad es encontrar el para qué de las cosas: «Hay que investigar dónde están realmente las necesidades para poner el foco y hacer planes de transformación«. Añadió que «trabajar en un sistema agregado europeo resulta esencial, ya que solo contando con la información de los ciudadanos de toda Europa las soluciones podrán ser escalables«.
«Patricia ha dado en el clavo«, resaltó Rozas. «Es importante tener esa transversalidad e interoperabilidad a la hora de gestionar los datos de manera agregada«. Por otra parte, aseguró que su proyecto «incorporaría la movilidad, la gestión del agua y la atención a personas vulnerables«.
Por su parte, Mir centró la atención en el gobierno del dato. «Le pediría al Ayuntamiento que exigiera a todas las empresas con las que trabaja implantar algún sistema de ayuda al gobierno del dato, para que cada una mejore y avance en qué datos necesita para prestar un mejor servicio«.
Por último, Vea, centró su propuesta en el mantenimiento predictivo de las calles de la ciudad por tres motivos: el aumento de la seguridad, el ahorro de combustible, que se reduciría entre un 8 % y un 12 % al mejorar el pavimento, y una mejor calidad del aire, equivalente a 4,5 millones de toneladas menos de CO₂, una cifra comparable a retirar un millón de vehículos de la ciudad de Valencia.








