Arcos-cuchillos

La quinta empresa más antigua de España da paso a la novena generación

Está considerada una de las cinco empresas más antiguas de España, ligada a una familia y a un oficio -el de cuchillero- estrechamente relacionado con la ciudad que los vio nacer, Albacete. Hablamos de Arcos Hermanos.

Economía 3 entrevista a Pedro Arcos, director general de la compañía que tras varias décadas liderando, entre otros aspectos, la transformación digital y comercial de la misma, vislumbra ya un merecido descanso de la primera fila de la contienda que se hará efectivo próximamente.

– Ocho generaciones de cuchilleros que dejan paso ya a la novena…

– Exacto, la novena generación ya está trabajando a pleno pulmón en la compañía y como son más jóvenes tienen más capacidad de trabajo, esa es la verdad. Estoy tranquilo porque ellos están empujando fuerte y hemos venido preparando el relevo con antelación. Me sustituirá un sobrino, Roberto Arcos

– ¿Quién fue el primer Arcos del que se tiene constancia en el oficio?

– El artesano Juan de Arcos, suyas son unas tijeras muy elaboradas que tenemos en el Museo de la Cuchillería de Albacete de 1734. Son tijeras de escribano, lo que ahora vendríamos a llamar notario, que entonces, tenía que fabricarse su propio papel y cortar el folio según decía la normativa. Es decir, nos da a entender que, por el esmero del trabajo, este no sería el primero que hizo nuestro antepasado. Pero sí sabemos que él fue el primero de la familia que empezó con la saga de cuchilleros, fabricando utensilios de corte.

– ¿Cómo lo habéis constatado?

– Existen documentos que muestran cómo su padre pagaba el impuesto para sufragar la Guerra de Sucesión entre Borbones y Austrias en concepto de Agricultura. Pero el hijo, Juan de Arcos, ya sabemos que contribuía en concepto de fabricación de herramientas de corte.

– Y desde entonces hasta ahora… cerca de 300 años, ¿qué consejo daría a las nuevas generaciones?

– Que coordinen y organicen una dinámica de trabajo continua. ¿Cómo? Definiendo muy bien las responsabilidades, las jerarquías, los procesos y prioridades, el sistema de reporting y las relaciones entre todos los miembros del equipo directivo, aunque se trate de la propia familia. Es muy inteligente anticiparse y establecer los mecanismos no solo para evitar problemas –porque al final los va haber–, sino también para la resolución de los mismos.

De Albacete al mundo

Arcos-cuchillos– Háblenos de Arcos Hermanos, el capital mayoritario está en manos de la familia Arcos, pero cuentan con un socio…

– Sí la mayoría del capital y la gestión del negocio está en nuestras manos; pero hará ya 27 años que llegamos a un acuerdo con la empresa Zwilling J. A. Henckels; un fabricante alemán de cubertería también centenario, cuya empresa se funda en 1731 por Peter Henckels en Solingen (Alemania) y mantenemos trabajos de colaboración.

– A lo largo de la historia habréis tenido multitud de pretendientes…

– Algunos la verdad, esta operación se cerró en el 94, pero a principios de los 90 tuvimos muchas ofertas de compañías de todo el mundo: Finlandia, Japón, Alemania…

– ¿Y han pensado en retirarse del mercado, en vender por completo la compañía?

– Si no sabemos hacer otra cosa… Fíjate la cantidad de años que llevamos haciéndolo…

No, además creemos que el futuro es esperanzador, porque incluso con la incertidumbre que ha generado la pandemia, francamente estamos orgullosos de los resultados de 2020 y 2021.

– ¿Cómo habéis cerrado estos ejercicios? ¿Habéis seguido creciendo por el hecho de que todos hayamos pasado mucho más tiempo en casa –y con ello también en la cocina–?

– No cabe duda de que el mercado ha cambiado con la pandemia y que la demanda doméstica ha aumentado de todas, todas. Sin embargo, la hostelería, uno de nuestros principales clientes, ha sufrido mucho.

Si bien, lo cierto es que la población no ha dejado de comer –excluyendo el drama de las pérdidas humanas que ha acarreado la pandemia–. Lo que quiero decir, es que, los alimentos se han tenido que seguir preparando y cocinando; y que, de una manera o de otra, el mercado ha seguido funcionando. Y sí, hemos crecido.

– ¿Cómo se traduce en números?

– Cerramos 2020 con unas ventas de 35 millones de euros, cuando un año antes rozábamos los 31 millones y en 2021 hemos alcanzado los 42 M, lo que supone un 20% de crecimiento.

– ¿Cómo ha aumentado la venta online?

– Se ha duplicado. Y no solo a través de nuestra propia tienda, sino a través de otras de plataformas o marketplace como Amazon, El Corte Inglés, Carrefour…

Además, las Redes Sociales han permitido una mayor interacción con el consumidor final; una comunicación consumidor-fabricante que ha favorecido la demanda.

– ¿Qué porcentaje se vende ya en el exterior?

– Alrededor del 60%. Estamos presentes en los cinco continentes en un centenar de países.

– ¿Cuál es el mercado que  más le llama la atención?

– Para nosotros tradicionalmente el mercado israelí es un mercado muy importante. No es un mercado de cifras astronómicas porque es un país pequeño; pero sí que, en él, tenemos una cuota de mercado elevadísima. Y ello es así, porque venimos trabajando con nuestros distribuidores de manera exclusiva para todo el país también generación tras generación. Y ya vamos por la tercera.

– ¿Os habéis establecido fuera?

– Tenemos dos empresas propias que comercializan nuestros productos en Francia y en EE.UU., ya que son mercados muy importantes para nosotros. Pero son empresas comercializadoras. Toda la producción de cuchillos, desde el primero hasta el último, se realiza en Albacete.

– ¿Es importante remarcarlo?

– Es el argumento principal y real de nuestro valor añadido. No son importaciones ni tampoco tratamos de realizar aquí alguna operación para que parezcan piezas fabricadas en Albacete. El cuchillo es nuestra insignia y cualquier cuchillo Arcos, de principio a fin, se fabrica en Albacete.

– ¿De cuántos hablamos?

– De 75.000 al día y de hasta 1.100 modelos distintos.

– ¿Y la navaja?, también un clásico de Albacete…

– La seguimos fabricando para uso exclusivo profesional: agricultura (injertos, podas, vendimias…), pesca; etc.

¿Cómo os están afectando los incrementos de precio en las materias primas?

– Estamos sufriendo una carestía de materia prima – acero– y un problema en los fletes marítimos que están disparando enormemente los costes de producción, esa es la realidad.

Pedro Arcos: «Juntos avanzaremos más como sociedad que levantando muros»

– ¿En qué segmentos y productos os apoyaréis para seguir creciendo?

– En la cuchillería profesional, en la restauración y hostelería; que esperamos que este año verdaderamente se reactive; así como en el uso doméstico.

Basaremos nuestro crecimiento tanto en producción propia como en otros utensilios y herramientas de cocina que suministramos.

– ¿A cuántas personas dais empleo?

– Entre nuestros dos centros de producción –Albacete y Madrigueras– tenemos contratadas a unas 360 personas. Pero además hay otras 180 personas más, que cuentan con algún tipo de discapacidad, que nos abastecen con el mismo rigor y estándar de calidad con el que trabajamos en nuestras fábricas. Pertenecen a empresas o fundaciones que son todo un referente en Albacete y que procuran un futuro mejor a colectivos vulnerables –como la vinculada a Asprona, por ejemplo–.

– Una compañía que se implica con su entorno más cercano…

– No podemos pensar que una empresa es solo un balance o una cuenta de resultados, hay muchos elementos a tener en cuenta y que no son exclusivamente productivos o de rentabilidad… sino que tienen que ver con la inserción laboral; la responsabilidad social; la sostenibilidad… Estamos apostando por eliminar materiales no reciclables de nuestros productos y garantizando la sostenibilidad de la madera desde su origen; sabiendo que es responsabilidad de todos elegir artículos y productos que tienen en cuenta criterios de sostenibilidad; artículos duraderos… Invertir en calidad y durabilidad es invertir en sostenibilidad.

– Gregorio Arcos, en 1875, convertía su pequeño taller en una fábrica de producción en serie. Casi un siglo después, Gregorio Arcos Villanueva, su padre, iniciaba la expansión internacional… De sus años, ¿con qué se queda?

– Desde los 80 he trabajado muy duro en la informatización de la empresa: en todo lo relacionado con la gestión, el control de costes y de la producción… Primero desarrollando nuestras propias aplicaciones y después sumándonos a los nuevos paradigmas: CRM, sistemas cloud… Al tiempo que pusimos en marcha desde cero el departamento de marketing y comunicación para dar mayor visibilidad a la marca y facilitar la venta online.

Por supuesto, mi objetivo ha sido contribuir a engrandecer la empresa, acudir a más mercados y contar con una gama de productos cada vez mayor. Me siento muy orgulloso de toda la plantilla por todos los logros conseguidos.

– Recuerda especialmente un momento clave al inicio de la pandemia cuando reunió a todos los empleados de las dos fábricas…

– Sí fue un sábado por la tarde y fue un momento muy contundente. Recuerdo especialmente el silencio, porque en una fábrica nunca hay silencio, siempre hay departamentos en marcha; pero en aquel momento estaba todo parado. Les pedí responsabilidad y prudencia porque no sabíamos a lo que nos enfrentábamos y aunque aquí íbamos a estar 8 h. al día cumpliendo todas las medidas de salud e higiene, era muy importante su comportamiento el resto del tiempo. Su respuesta y compromiso fue absoluto y por eso el Consejo de Administración decidió darles una gratificación el pasado mes de septiembre.

Gratitud, siempre gratitud

– Cómo ha cambiado la cocina…

– Muchísimo: está de moda. Es innegable el valor que se le ha dado, con la influencia de los grandes chefs, los programas de TV… La cocina ha pasado de entenderse como un trabajo, una responsabilidad y obligación (alimentar a toda una familia), a verse como una actividad creativa, un hobby… Y nosotros estamos suministrando herramientas y útiles tanto a aquellos que tienen el trabajo de alimentar a una familia o a una clientela, como a los que se han aficionado y les gusta dedicar tiempo a esa generación de arte que es la cocina.

– Muchas veces efímera…
– Sí, pero eso es buena señal… Cada vez más, compruebo con satisfacción que todos llevamos un chef dentro. Yo mismo me acerqué a la cocina porque pensé, lo único que he hecho con estas manos es escribir números en un papel; pero crear, lo que se dice crear, nada; y me interesaba hacer algo diferente, creativo con mis propias manos.

– Es un cambio de paradigma que ha revolucionado los hogares…

– Sí es cierto, pero en el hogar el hecho de preparar una buena comida, está muy poco reconocido, no solemos ir diciendo: oye qué bien he comido este mediodía… Y si lo piensas es una maravilla… también en la hostelería de nuestros pueblos y ciudades… Esa labor es fundamental, pero la reconocemos muy poco. Comer siempre ha sido como respirar, parece que no tenga valor, y es esencial. Por ello, yo reitero: hay que fomentar la gratitud. En nuestros bares y restaurantes; en casa, simplemente con el cariño, con un beso, que ni siquiera tiene un coste proporcional al esfuerzo que se ha puesto y al beneficio que produce. Pero no podemos ser tacaños en esto.

– ¿De qué se siente más orgulloso?

– De todo el capital humano de la empresa, de la plantilla tan motivada que tenemos en Arcos. Son personas deseosas del éxito colectivo. Todo el mundo tiene una actitud de mejora continua, podemos decir que llevamos aplicando sistemas lean manufacturing más de 60 años. Además, tenemos una plantilla muy estable –con miembros que pertenecen ya a la tercera generación entre los trabajadores–, la transmisión del conocimiento y el amor a la profesión es palpable.

– En ese sentido, su padre ya hablaba del “cuchillerato”… ¿A qué se refería?

– Tiene dos lecturas, por una parte había trabajadores que empezaban con 14 años en la fábrica y mi padre se preocupaba de que al salir, fueran a la escuela. Por ejemplo, este es el caso de una persona que se jubiló hace relativamente poco como director comercial. Y por otro lado, a nosotros, que hacíamos el bachillerato, todos los veranos nos vestíamos el mono azul y hacíamos “el cuchillerato”, para valorar y amar la profesión.

Oficialmente, ama de casa

Aunque el mejor ejemplo fue mi madre: cuando mi padre ya se marchaba a ferias en los años 60; bajaba a las 7 de la mañana a organizar el taller. Oficialmente, ama de casa, pero realmente colaboró como la que más a que la empresa saliera adelante.

– Es innegable la contribución de muchas mujeres…

– Totalmente de acuerdo. Yo siempre digo que los pájaros vuelan no por lo que le dan al pico sino por lo que mueven las alas y hay muchas mujeres que han dado más a las alas que al pico.

– Y en la actualidad, ¿cómo lo ve?

– Por mi experiencia personal, creo que hay muchas jóvenes que piensan que la discriminación no va con ellas, porque simplemente no se sienten discriminadas. Habrá que luchar contra los casos que existan, pero no crear un enfrentamiento entre colectivos. Si se da una injusticia, hay que luchar independientemente de que esté detrás una mujer o un hombre. Creo que ganaríamos más si nos uniéramos todos contra cualquier tipo de injusticia y discriminación, que buscando la división y el enfrentamiento. Si nos cogemos todos de la mano, vamos a avanzar mucho más como sociedad que si vamos separados y levantamos muros.

Dejar una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.